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Anécdotas... sobre el debate, Mendoza: ¿progresista o conservadora?

Mediante algunas narraciones vivenciales el autor analiza la opción del debate propuesto por MDZ esta semana. Para luego exponer los referentes progresistas que modificaron las Historia mendocina y argentina. Interesante postura de nuestro prolífico forista.
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Hace ya varios años y en oportunidad de que mi padre tuvo que ir a trabajar a San Juan, él era funcionario del Ferrocarril San Martín, se había hecho muy amigo del gerente de la mina ubicada en Calingasta, un escocés muy simpático que sabía ir a comer a casa.

Un día surgió la charla del por qué de la diferencia tan grande entre Mendoza y San Juan, siendo que ambas tenían climas similares y aparentemente no habían grandes diferencias. El escocés le dijo a mi padre: "La diferencia radica en que Mendoza hay muchos inmigrantes italianos, ha diferencia de San Juan. Y el italiano tiene otra dinámica, ya que si le va bien económicamente en una actividad, enseguida busca invertir en otras".


Las palabras que quedaron flotando en el aire por un momento, pero luego recordé que Alonso, un español que en ese entonces era el principal productor de cebollas del país, se había hecho una casa nueva estilo americana, pero el baño seguía estando en el medio del patio, cerrado con una arpillera y con inodoro a la turca. Creo que por ahí los antropólogos tienen algo que decir. Después sucedieron hechos de carácter cultural importantes, aunque la gente no lo halla tomado como tal, por ignorancia. Me refiero a la creación del complejo "Las Leñas".

Antes de ello los mendocinos -tan formales ellos- vestían todos de trajes, marrones, azules oscuros o negros con finas rayitas y se acabó el repertorio. La llegada de turistas-esquiadores cambió eso de golpe y entonces surgieron las camperas de todos los colores y de alguna manera eso sirvió para romper varios esquemas, esa especie de acartonamiento que hoy se ve en muchos lugares de México, un país mucho más conservador que el nuestro en distintos aspectos.

Otra vez, viajando con mi familia en tren hasta el Perú, me tocó de acompañante una señora salteña de apellido Saravia -ilustres si los hay en esa provincia- directora de la Escuela Normal de Salta. Ella me contaba que en un club llamado "El Círculo", donde concurría lo más selecto de la aristocracia salteña, concurrieron una noche, 2 exitosos abogados provenientes de Buenos Aires y uno de ellos pretendió bailar con una de las chicas que estaban ahí. La chica lo miró y le contestó: "Yo no bailo con chinitos". Dicho por los mismos salteños, la alta sociedad, era la más cerrada del país. Ahora bien, estos podrían ser algunos de los aspectos a tener en cuenta para un estudio sociológico avanzado.

Pero si el debate se refiere netamente a lo político -aún cuando los factores culturales en este caso no se pueden separar- diría que Mendoza tiene sus pro y sus contras (perdón por la palabra pro, pero así se dice). Por un lado lo que llamaríamos conservadores "vendrían a ser los gansos"; pero también hay gansos radicales y peronistas y empresarios más gansos que todos, que son quienes mandan, este quien este en el gobierno, ya que para ellos siguen las prebendas y negociados sin ningún problema.

Pero también es cierto que hemos tenido gobernantes gansos, que más allá de las diferencias ideológicas, tuvieron la visión de pensar una Mendoza a 100 años, empezando por la Constitución; la contratación del Dr.Coni, de Thames; Frank Romero Day; Ballofet, etc., hombres con una visión superadora y que hicieron obras que hoy son orgullo de todos los mendocinos, sobre todo en una actualidad en donde apenas se intenta planificar para lo que dure el mandato, si es que no compramos enlatado todo de Buenos Aires.

También tuvimos un gobernador José N. Lencinas, que impulsó la jornada de 8 horas de trabajo en 1926, digamos entonces que a diferencia de otras provincias, en donde todavía sobrevive el caudillismo, Mendoza ha sido progresiva en ese aspecto y quizás mucho de ello se lo debe a los años de tripartidismo y no de bipartidismo que se da en todo el país, con excepción también de la provincia de Santa Fe.

En cuanto a lo cultural, bueno está comprobado que antes adversas condiciones sociales, los artistas se vuelven más creativos si se quiere. Así surge "El nuevo Cancionero" en la década del 60, cuyos conceptos de la música popular, cambian e influyen en toda la música de América Latina, incluida Cuba por supuesto. Después Markama hace resurgir la música del altiplano, antes que Inti Illimani y otros grupos famosos; la música coral de toda América es transformada desde Mendoza, a través del maestro Damián Sanchez, que rompe el viejo y estúpido prejuicio de música culta y música popular, haciendo prevalecer el verdadero concepto de; música buena y música mala, sin distinción de géneros.

No podemos olvidarnos de "Los Enanitos Verdes" o más recientemente "Karamelo Santo", por nombrar algunos de los tantos y talentosos músicos que han salido de Mendoza. Ahora si entendemos como "conservadora", a la persona pacata y careta; sí en realidad hay muchas en Mendoza, sobre todo en aquellas personas que siendo de clase media o media alta, sueñan con pertenecer a la clase alta y obviamente y de acuerdo a las leyes de Murphi, son más papitas que el Papa.

Pero afortunadamente no son mayoría, aunque traten de tener más prensa. En definitiva hay un hilo muy delgado entre conservador y progresista y además ese hilo nunca está en el mismo punto. Ni vamos a tener la chispa de los cordobeses, ni la fama de los santiagueños, ni la bella tonada de los jujeños o la apertura de los entrerrianos. Siempre -y afortunadamente-, existe la diversidad cultural, en donde influyen las razas, el clima, los factores socio-ambientales y la herencia genética.

Ahora que es ser progresista. San Martín y Belgrano fueron progresistas, Sarmiento a pesar de sus muchos errores, fue progresista. Felipe Varela también, a pesar de ser el único caudillo no reivindicado de la Argentina. Ho Chi Min; Mandela; Lumumba; Allende; el "Che"; porque han sido además de sus ideas proyectadas al futuro -erradas o no- personas dispuestas a dar su vida por sus ideales y a desprenderse de sus ganancias terrenales, como lo hicieron San Martín y Belgrano, al donar los sueldos que les adeudaban, para construir escuelas y bibliotecas -que de paso, de las 4 escuelas que donó Belgrano- solo se han construido 3 hasta el día de hoy, así que se ve que el proceso de licitación del Estado es bastante conservador.

En un mundo globalizado y en crisis, donde casi todos los gobiernos están dedicados a salvar los bancos, mientras la gente se muere, volver a creer en la ética y la moral y ser honesto, hoy eso es ser progresista. Ver un chico estudiando con dedicación, en nuestro país, es ser progresista; ver la gente cosechando en las chacras, es ser progresista, porque el término tiene que ver con la dignidad del ser humano y aquel que se mantiene fiel a sus principios, con honestidad intelectual y actuando dentro de la ley; es entonces el único que trabaja para el progreso de su país; los demás son los charlatanes de siempre, que en nombre de determinadas ideologías, siempre terminan llenándose los bolsillos, mientras proclaman la igualdad, fraternidad y libertad.