Se buscan dos niños desaparecidos desde el viernes pasado, raptados por su madre
Los menores estaban con su progenitora gracias al régimen de visitas pactado con su ex pareja. Según el padre de los niños, la mujer sufre graves trastornos psiquiátricos que la tornan violenta, y la vuelven peligrosa incluso ante sus hijos. La policía los busca intensamente.
Dos niños de seis y tres años se encuentran desaparecidos desde la tarde del viernes 6 de enero, cuando debían ser reintegrados a la casa de su padre, que tiene la guarda provisoria de los menores. Los chicos, que habían pasado esa tarde con su madre, una joven de treinta años -que según el padre de los niños presenta problemas psiquiátricos-, no solo no fueron devueltos al finalizar el horario de visitas, sino que desde esa tarde no volvieron a ser vistos más por su padre.
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Las historias de chicos que reparten su vida entre padres separados no son nuevas ni inusuales. Desafortunadamente, niños y niñas que no pueden entender los pormenores de las separaciones, desde muy temprana edad quedan rehenes de horarios de visitas u otros regímenes. Sin embargo, con la buena voluntad de ambos padres y la intermediación legal se llegan a establecer acuerdos en pos de favorecer el tiempo de calidad repartido entre ambos.
Más allá de los esfuerzos, es difícil poder evitar que se produzcan hechos como el ocurrido con los hermanos Facundo (6) y Diego Videla (3), quiénes permanecen desaparecidos desde el sábado pasado, después que se comprobase que María Celia Fernández –su madre-, no quiso devolverlos a la casa de Diego Andrés Videla (33) –su padre-, quién cuenta con la guarda provisoria de los menores.
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De acuerdo al testimonio de Diego Andrés, la madre de sus hijos se encontraba con los chicos gracias al régimen de visitas establecido desde julio del año pasado, que le permitía verlos cuatro horas tres veces por semana. Régimen, que en los últimos meses no se habría cumplido al pie de la letra por María Celia, quién originalmente solo podía verlos en la plaza Independencia, pero que con el tiempo fue modificando hasta tal punto de que en algunas ocasiones se los llevaba hasta la casa de sus padres en el barrio Patrón Santiago de Guaymallén.
A esto se le debe sumar una característica crucial para entender el funcionamiento de este acuerdo. María Celia y Diego Andrés habían convivido cinco años juntos, pero desde febrero de 2011 se habían separado, de acuerdo a lo descripto por el hombre, por la reiteración de hechos de violencia provenientes de la mujer, que sufriría de importantes trastornos psicológicos y psiquiátricos, constatados por un médico forense dispuesto desde el Poder Judicial.
Fruto de esa flexibilización del acuerdo, el viernes en la tarde, la madre de los chicos se demoró más de lo habitual para devolverlos a su padre, a lo que le sumó una llamada telefónica avisándole que se iba de vacaciones con ellos, sin precisarle el destino ni cuando iba a retornar.
Desde entonces, Videla, desesperado por la situación, hizo la denuncia en la Oficina Fiscal 9 de Guaymallén, quienes constataron la desaparición de la mujer y formularon la orden de detención.
A tres días del incidente todavía no se sabe nada del paradero de los menores, aunque se está investigando en distintas localidades de la provincia donde la mujer tiene parientes.
Fruto de esa flexibilización del acuerdo, el viernes en la tarde, la madre de los chicos se demoró más de lo habitual para devolverlos a su padre, a lo que le sumó una llamada telefónica avisándole que se iba de vacaciones con ellos, sin precisarle el destino ni cuando iba a retornar.
Desde entonces, Videla, desesperado por la situación, hizo la denuncia en la Oficina Fiscal 9 de Guaymallén, quienes constataron la desaparición de la mujer y formularon la orden de detención.
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