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Se recupera la nena que fue atacada por perros

La vida de Luz de los Ángeles, de 5 años, pendió de un hilo cuando fue atacada por dos perros rottweilers en San Rafael. Hoy, su madre lucha por su recuperación mientras que su hija puede contar cómo fue el trágico hecho.
La niña con su madre y sus hermanos.
La niña con su madre y sus hermanos.

Las noticias sobre perros que atacan a personas suelen conmocionarnos, tal fue el caso de lo que sucedió el 14 de julio en San Rafael, cuando dos perros Rottweiler se avalanzaron y atacaron a una pequeña niña, que de no mediar la intervención de su madre, se habría encontrado lamentando la pérdida de su hija en las fauces de esos feroces canes.

Hoy Luz de los Ángeles, está bien y puede contar su historia, pero las marcas y cicatrices de esa terrible tarde las llevará de por vida, en su cuerpo y en su recuerdo, porque  pudo haber muerto.

Su madre, María de los Ángeles Quiroga se desvive tratando que ese recuerdo se borre lo más rápido que se pueda, tanto del pequeño cuerpo de su nena, como de su mente. Sabe que es muy difícil, pero quiere para su hija, lo mínimo. Que pueda llevar una vida normal como cualquier otra niña, y que crezca como tal.

Para recordar lo sucedido

La familia de Luz, vive en Adolfo Calle al 3500 aproximadamente, y aquella tarde la niña se encontraba jugando en el exterior de su casa y otra niña vecina la invita a ir a jugar a su casa. Luz pidió permiso a su madre que no la dejó ir, pero la Luz no hizo caso de su madre y desde la casa contigua le abrieron en portón para que ingresara, una vez en el patio de la casa contigua, mientras jugaba con sus vecinos, fue atacada por los perros guardianes raza Rottweiler, principalmente por una perra de esa raza.

Su madre al escuchar los gritos sale y se desespera al ver tan macabro  cuadro, y cómo el can arrastraba y mordía a su pequeña, por lo que tuvo que dar toda una vuelta prácticamente de 60 metros para ingresar a la casa y poder sacarle la niña a los perros, ante la negativa de hacerlo, por parte de la niñera atemorizada de los animales, que se encontraba a cargo de los niños vecinos, según relata la madre de Luz. Esta reacción le valió que los perros la mordieran a ella, pero en su arrebato de madre nada le importó y pudo rescatarla.

Gracias a la colaboración de una vecina, pudo trasladarla al Hospital Schestakow donde fue sometida a diversas intervenciones quirúrgicas durante más de 3 horas, ya que la Luz presentaba lesiones, con desgarros, mordeduras en diversas partes de su pecho, espalda, piernas, cercanas a su cuello y la quebradura de su clavícula derecha.

Si vale decir que hay algo para rescatar de esa traumática experiencia, es que Luz durante su estadía en el Hospital, pasó a ser la mimada del nosocomio, por ello es que su madre aún hoy agradece el trato y cuidado que tuvieron para con su hija, tanto de los médicos como de las enfermeras que la cuidaron y atendieron.

Pero sin dudas que las marcas quedarán, las de las cicatrices y esas que no se ven, pero que son imborrables en la mente de quien le toca padecer algo así. Por eso, la niña vive en tratamiento, tanto de sus heridas físicas, como psicológico. La gran preocupación de su madre. Porque ella quiere que cuando llegue el verano su nena no tenga vergüenza de usar su malla y sepa sobreponerse a la infaltable crueldad de quienes puedan burlarse de su afección. Pero dejando de lado ese aspecto banal si se quiere, su madre quiere que se desarrolle con normalidad, cosa que aún está en duda, porque su costado derecho del pecho es de los más afectados y habrá que esperar su evolución, que se transforma en incertidumbre sobre el correcto desarrollo de su mama, cuando tenga el crecimiento hormonal, sin mencionar las incapacidades que le podría generar, ya que todavía al día de hoy no puede mover totalmente su brazo. Principalmente su madre quisiera borrar toda secuela dentro de las posibilidades.

Fuente Mediamza.com