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Adrenalina, estupidez y factores que predisponen a la muerte en un accidente

Los especialistas aseguran que hay factores que predisponen a que una persona muera en un accidente. La mayoría de las víctimas son hombres jóvenes. Médicos y psicólogos explican la situación y dan recomendaciones para prevenir.

Ruido, aceleración máxima, adrenalina total. La velocidad es excitante, pero mayor es  el peligro que significa y las consecuencias que trae. En Mendoza un tercio de los muertos por accidentes son jóvenes, pero se trata de una tendencia mundial. Y también de un problema de género: cada una mujer que muere en un accidente, hay cinco hombres que fallecen. Y en general las mujeres víctimas de accidentes son acompañantes, no conductoras. 

Los especialistas no se cansan de repetir que no se trata de accidentes casuales, sino que siempre hay una multiplicidad de factores que desembocan en un accidente. “En el caso de los jóvenes, está la necesidad de adrenalina, de andar rápido, de hacer maniobras intempestivas. La presión de los amigos cuando andan en el auto, que todos  quieren ser conductores expertos. Hay un tema que tiene que ver con el género, son los varones los que tienen este problema principalmente. Las ansias de ser todo poderosos, de que nunca les va a pasar nada. En las estadísticas, por cada mujer que muere hay cinco varones que mueren. Y generalmente son acompañantes”, explica Gladis Magistochi, médica investigadora de la Universidad Nacional de Cuyo, especializada en prevención de accidentes.

Para la especialista hay muchos factores que “ayudan” a aumentar el riesgo, pero esencialmente es el cansancio. “Entre los factores que colaboran con el riesgo está el consumo de alcohol y  droga, pero especialmente el cansancio. La mayoría de los accidentes ocurren durante la madrugada, cuando el chico lleva más de 24 horas despierto y muchas veces después de estar varios días con cansancio encima, porque salieron el jueves, el viernes, durmieron poco… No es sólo el alcohol. Si midieran el alcohol cuando ingresan al boliche, seguramente daría más alto y no se accidentan en ese momento. Pero es el cansancio lo que afecta, la gente se queda dormida”, explica Magistochi.

De la misma manera, en el caso de los jóvenes la médica asegura que siempre antes de que ocurra alguna muerte hubo algún llamado de atención que podría haber alertado y prevenido la tragedia. “Hay una ausencia de los padres muy grande. Al investigar, siempre hubo algún llamado de atención antes de una tragedia. Un choque previo, o cometarios de amigos que dicen que manejaba rápido, o alterado. Siempre hay pequeños llamados de atención. Y hay padres que no quieren ver la realidad”, dijo Magistochi.

Angustias

Julio Granel es presidente del Centro de Investigaciones Psicolígicas para estudios y Prevención de Accidentes. En ese equipo trabajan analizando a las personas que han participado de accidentes. Y lo hacen directamente en las salas de traumatología de los hospitales. Al analizar cada caso particular, descubren que siempre detrás hay historias que también hacen “propenso” a una persona a tener un accidente.

“Nosotros consideramos que intervienen muchas situaciones psicológicas en las personas, que hacen que manejes en contra de los reflejos naturales que tenemos. Si la personas está depresiva, con una crisis interna, esas defensas bajan y hasta se genera una intención inconciente de accidentarse, de terminar con algún problema o de descargarlo. Estudiando muchísimos casos, hablando con las personas aparecen estas cosas”, relata el especialista, que asegura que “hay cierta constancia de causa efecto”.  En el caso de los jóvenes, Granel explica que en “es una edad de muchos conflictos. Todo el aparato psíquico está en permanente gestación. Aparte los jóvenes tienen una temeridad para enfrentar la vida y la muerte. Entonces se enfrentan a situaciones de riesgo creyendo que van a dominar la muerte”.

Aunque hay cosas que son difíciles de prevenir, el psicólogo asegura que se pueden anticipar algunas situaciones. “Se puede evitar que si una personas está de duelo, si tuvo alguna pérdida importante o hay una situación afectiva especial, que no maneje”, recomienda Granel.
Para Magistochi hay una serie de temas a tener en cuenta para prevenir. Uno es el autocontrol. “Cada uno tiene que ser responsables de uno mismo, tener el “Policía” adentro. No se puede manejar y distraerse con la música, el mate o lo que sea. No hay que tomar nada que afecte, desde drogas y alcohol, hasta algunos medicamentos. Y controlar la velocidad, que es el principal motivo de las tragedias”, asegura la médica.

A nivel estructural, Magistochi asegura que en Argentina deberían aplicarse métodos similares a los de otros países. “Los norteamericanos lo frenan con el tema del seguro. A esa edad el seguro es más caro y van descontando el precio a medida de que no te accidentás.  Esas cosas son interesantes. Acá los seguros están en relación al valor del auto por los robos y no se premia ni se castiga el manejar bien o mal”, explica la mujer.