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Obras en una escuela en Godoy Cruz ponen en riesgo seguridad de alumnos y docentes

Una baranda en el primer piso de la escuela Belgrano apareció hoy cortada y atada con alambres, denunciaron profesores. Durante el izamiento de la bandera un grupo de alumnos se acercó a la reja con el fin de apoyarse y de milagro no cayeron. Los nuevos baños para los profesores no tienen agua. Hay irregularidades en conexiones eléctricas de obras.
La baranda que ya fue removida  estaba atada con alambre esta mañana. Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
La baranda que ya fue removida estaba atada con alambre esta mañana. Foto: Nacho Gaffuri / MDZ

Un grupo de alumnos de tercer año del turno mañana de la Escuela 4-148 de Comercio Manuel Belgrano, localizada en Avenida San Martín 1.276 en Godoy Cruz, esta mañana corrió el riesgo de haber caído al patio interior del establecimiento cuando pretendían apoyarse para presenciar el izamiento de la bandera.

“Esta mañana la reja apareció cortada a las siete de la mañana y los chicos casi se apoyan. Es habitual que así lo hagan cuando se iza la bandera. Los chicos se iban a apoyar pero no alcanzaron a hacerlo porque alguien se dio cuenta de que la baranda estaba cortada y atada con alambres”, manifestó una preceptora que fue testigo del episodio que podrían haber tenido y un final que lamentar.

Según los encargados de la obra, el corte de la reja se realizó para continuar con las tareas que se están realizando en ese establecimiento donde el viernes fueron inaugurados dos baños: uno para los alumnos y otro para los profesores, donde, según pudo constatar MDZ, de cuatro mochilas de agua sólo funciona una y con deficiencias.

La reja que fue removida de su lugar para que los trabajadores puedan subir materiales y herramientas para continuar trabajando en una de las aulas está a centímetros de donde transitan en el pasillo Noroeste los alumnos que toman clases en los grados aledaños.

Instante en que uno de los encargados de la obra trataba de remediar el deficiente vallado-banco por el cual los alumnos no deben arrimarse al vacío.

Según los encargados de las obras “hemos practicado un vallado para que los chicos no se acerquen”, manifestaron mientras señalaban a un banco con el cual se trataba de flanquear el paso de los chicos que durante la tarde estaban ensimismados con el desarrollo de actividades de quienes egresan del último año de estudios. También argumentaron las medidas preventivas que dijeron haber instrumentado con una malla plástica de color naranja que fue dispuesta rápidamente cuando los periodistas aparecieron para tomar registro de las irregularidades que se observan en el establecimiento educativo.

Salida de emergencia con obstáculos

Además, en el sector donde se ha montado el obrador, en el patio contiguo a la salida por calle Roque Sáenz Peña, se ha dispuesto una salida de emergencia para contingencias como incendios, sismos o terremotos.

Según la profesora de historia, Elsa Abaca, “la salida de emergencia, marcada en esa pared con una flecha amarilla, es riesgosa debido a que están los caballetes, herramientas de construcción y electrificación, cables con enchufes improvisados tirados en el suelo, lo que haría muy difícil la evacuación de las personas que aquí están por turno”.

En la Escuela Belgrano, por turno, "asisten unas 800 personas entre alumnos, profesores, preceptores, directivos y personal de mantenimiento y maestranza y unas 200 en el nocturno”, aclaró Abaca.

Por aquí casi 800 personas deberán huir ante un posible incendio, sismo o terremoto.

En el momento de la inspección ocular que realizó MDZ se pudo comprobar que un alargador del suministro eléctrico estaba tirado en el medio del paso por donde transitan los obreros y sin observar ninguna medida de control de accidentes. La hembra del enchufe estaba vinculada a alargue sólo con los cables que alguien peló para improvisar la deficiente extensión eléctrica.

“Lo que sucede es que recién se nos rompió el alargador. Por eso se hizo este empalme”, manifestó otro de los encargados de las obras mientras rápidamente desconectaba y corría los cables de varios metros de largo que no obedecían a ningún protocolo de seguridad, según lo que ya aconsejó Prevención ART a la Dirección General de Escuelas.

De esta forma los alargues eléctricos son improvisados en las obras en la Escuela Belgrano.

“Se recomienda pedir a la empresa que está realizando las tareas de conexión eléctrica un protocolo de seguridad teniendo en cuenta que el trabajo de conexión eléctrica se realiza en horarios habituales de dictado de clases, poniendo en riesgo a los integrantes del establecimiento escolar”, reza la recomendación realizada por la ART el 28 de abril y que ya recibió la DGE.

También la empresa que entiende sobre accidentes de riesgos de trabajo informó que “se recomienda colocar por parte de la empresa constructora restricciones físicas totales de modo que impida el acceso de personas ajenas a la empresa a los sectores donde se están realizando tareas. Por ejemplo, en el sector Oeste del establecimiento. Se sugiere que las restricciones físicas que instale la empresa puedan asegurar el normal dictado de clases en el establecimiento”, manifestó en el mismo informe de ocho páginas rubricado por Víctor Marino, técnico en higiene y seguridad laboral.

Alumnos que no cuidan las mejoras

Del otro lado del charco, los encargados de obras manifestaron: “Mire, pase que le mostramos. Este baño colectivo ha sido entregado nuevo el viernes pasado. Hoy lunes ya tiene los azulejos –blancos- pintados y con un encendedor han manchado parte del techo”, se quejaron.

Los inadaptados de siempre ya tomaron un lugar de los nuevos baños para realizar pintadas futboleras.

“Así no dura nada. Los chicos no colaboran con el mantenimiento de los baños”, acotaron.

Tablero eléctrico peligroso en sala de profesores

Una vez dentro de la sala de profesores, en su pared Norte se pudo observar un tablero eléctrico en construcción con muchos de sus cables sin embutir.

“Hay falta de previsión” fue el comentario que al unísono soltaron los profesores que antes de las 16 se preparaban para el dictado de sus respectivas clases para el turno tarde mientras señalaban casi todos al tablero con los cables sueltos.

“Además en los baños no están todos los accesorios por lo cual tenemos un servicio sanitario virtual”, ironizó otra de las profesoras presentes.

Pero esa no fue la última denuncia de los docentes: “Las alcantarillas están todas torcidas porque son más chicas que los huecos que las contienen y entonces queda un espacio donde bailan las rejillas. Entonces están inclinadas y en cualquier momento tenemos un accidente con alguien con el pie quebrado o simplemente esguinsado”, se quejó otra profesora.

Directora enojada con la cobertura periodística

Una vez que MDZ estuvo en el patio interior de la Escuela Belgrano para observar los inconvenientes y riesgos con los cuales se dictan clases apareció intempestivamente la directora Ana María Martí Fontanet tratando de desalentar el trabajo periodístico.

Fue entonces que Fontanet la emprendió contra la profesora Abaca quien realizó la denuncia por la cual trascendieron públicamente los problemas con la citada baranda, los baños y las extensiones eléctricas de trabajo: “Usted profesora no puede hacer ingresar a los señores. Yo soy la autoridad aquí y la única para permitirles el ingreso al establecimiento. Usted profesora se está pasando. Ya lo vamos a hablar”, le dijo intimidatoriamente a la especialista en historia.

Sin embargo, Abaca se limitó a contestar: “Señora yo me hago cargo de lo que denuncio. Aquí puede ocurrir un accidente en cualquier momento”, cerró la mujer.

Fontanet en una anterior entrevista con MDZ había adelantado que las obras estarían terminadas "a fines de mayo". Y había agregado: "Después para las vacaciones de junio el licenciado -Roberto- Pacini -subsecretario de Infraestructura Educativa- nos ha prometido pintar la escuela. Que no es solamente pintar, también hay que arreglar las paredes".

Video de cuando la directora anunció el final de obras para "fines de mayo":