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Profesionales de Ampros denunciaron que fueron golpeados por “patovicas” en OSEP
A las 14.17 la titular de Ampros, Isabel Del Póppolo, salió de la Comisaría Tercera de Ciudad luego de haber denunciado agresiones físicas contra personal de esa asociación por parte de personal de seguridad de OSEP. La denuncia la hará pública a las 18 en Zuloaga 728 de Capital.
Dos profesionales de AMPROS fueron golpeados por personal de la seguridad privada que tiene contratada la OSEP.
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Se trata de Daniel Azcona, Secretario de Afiliaciones y Capacitación de AMPROS, y de Gladys Velásquez, Pro Secretaria Gremial de la misma organización de la salud.
La información la aportó la titular del gremio, Isabel Del Póppolo, quien luego de realizar la denuncia correspondiente en la Comisaría Tercera de Capital confirmó “las agresiones que recibimos dentro de la OSEP. A mi me insultaron de arriba a bajo. Fue terrible. Se acordaron de mi mamá”.
Por ello es que a las 18 los hechos serán denunciados públicamente en la misma sede de la organización sanitaria, localizada en Zuloaga 728 en la Ciudad de Mendoza.
Del Póppolo, lo mismo que Raquel Blas, caminaron junto a los periodistas que esta mañana se manifestaron contra las intenciones de Roberto Picco, titular del gremio de prensa, de cambiar el convenio colectivo contra los intereses de los periodistas locales y luego se dirigió son su gente hasta la OSEP.
Según Del Pópolo: “Llegamos antes de la una y nos dirigimos inmediatamente a cortar la calle Zapata. El corte primero total y comenzó cerca de las 12:45. Después, a los pocos minutos dejamos dos carriles libres. Como a los dos minutos nos fuimos al frente de la OSEP y pedimos que saliera Costa. Como Costa no salía decidimos entrar. Plegamos las banderas y entramos. Entonces salieron los matones, parecían patovicas”.
La mujer que lejos de amedrentarse anunció que “la lucha continúa” relató también que “los hombres se pusieron en la escalera, con los brazos abiertos para que no pudiéramos subir, y empezaron a empujarnos y empujarnos. Eran cinco y una mujer policía que al final no intervino. Se fue…”, dijo.
Contó además que la tranquilidad volvió cuando llegó la policía: “También llamaron a la policía. Pero ellos nos decían que no iba a pasar nada. No somos peligrosos delincuentes con pedidos de captura”, ironizó.
Mientras los dos grupos se empujaban, uno para llegar hasta la oficina de Costa, “empezaron tirar golpes por lo bajo, de esos que no se ven de lejos, iba la doctora Velásquez adelante y la empezaron a golpear en las piernas. Y al doctor Azcona que le habían dicho que pasara le pegaron trompadas, por supuesto abajo. Y a mi me insultaron recordando a mi madre. Y uno de dijo que a mi me mandaba Cobos. A mi no me manda nadie. No hubo lesiones pero sí agresiones físicas”.
Según Del Pópolo: “Llegamos antes de la una y nos dirigimos inmediatamente a cortar la calle Zapata. El corte primero total y comenzó cerca de las 12:45. Después, a los pocos minutos dejamos dos carriles libres. Como a los dos minutos nos fuimos al frente de la OSEP y pedimos que saliera Costa. Como Costa no salía decidimos entrar. Plegamos las banderas y entramos. Entonces salieron los matones, parecían patovicas”.
La mujer que lejos de amedrentarse anunció que “la lucha continúa” relató también que “los hombres se pusieron en la escalera, con los brazos abiertos para que no pudiéramos subir, y empezaron a empujarnos y empujarnos. Eran cinco y una mujer policía que al final no intervino. Se fue…”, dijo.
Contó además que la tranquilidad volvió cuando llegó la policía: “También llamaron a la policía. Pero ellos nos decían que no iba a pasar nada. No somos peligrosos delincuentes con pedidos de captura”, ironizó.
Mientras los dos grupos se empujaban, uno para llegar hasta la oficina de Costa, “empezaron tirar golpes por lo bajo, de esos que no se ven de lejos, iba la doctora Velásquez adelante y la empezaron a golpear en las piernas. Y al doctor Azcona que le habían dicho que pasara le pegaron trompadas, por supuesto abajo. Y a mi me insultaron recordando a mi madre. Y uno de dijo que a mi me mandaba Cobos. A mi no me manda nadie. No hubo lesiones pero sí agresiones físicas”.