“Te quiero contar un secreto”, el nuevo fraude para robar contraseñas en Hotmail
El ingenio humano a la hora de hacer daño a terceras personas, parece no tener límites. A ese respecto, en las últimas semanas, comenzó a circular un correo electrónico a través del cual se intenta robar las contraseñas de Hotmail y Messenger a los internautas más desprevenidos. Una historia de (t)error.
Hace unos días recibí un correo electrónico proveniente de una querida amiga, cuyo “asunto” generó una inevitable curiosidad en mi persona. “Te quiero contar un secreto...”, aseguraba el e-mail, adjuntando un contenido bastante curioso:
“Hola! , diana………[email protected] quiere compartir un secreto contigo, para ver este secreto ingresa en la siguiente web: https://elsecreto.de/diana_....../ No te lo pierdas!”
“Hola! , diana………[email protected] quiere compartir un secreto contigo, para ver este secreto ingresa en la siguiente web: https://elsecreto.de/diana_....../ No te lo pierdas!”
Inmediatamente, supe que el correo no había sido escrito por mi amiga. Primero, porque ella jamás redactaría de esa manera; segundo, porque el mensaje posee la lógica de los mails que suelen circular por la web diseminando leyendas falsas.
A sabiendas de esto, eliminé inmediatamente el correo de marras y le avisé a mi amiga lo que había pasado para que tomara los recaudos del caso.
Su respuesta no tardó en llegar: “pasó que otra amiga me mandó un mail con el mismo contenido y, cuando ingresé, se abrió una página de Internet titulada ‘El secreto’ que me pidió que abriera una especie de sesión de Messenger.
Puse mi usuario y contraseña de Hotmail y no pasó nada más, aunque ahora veo que lo que hizo la página fue enviar a todos mis contactos el mismo mensaje… ¡desde mi mail!”.
Ipso facto, le recomendé a mi amiga que cambiara su contraseña e instalara un firewall en su computadora, para evitar cualquier tipo de ataque.
Le explique, finalmente, que lo que le había ocurrido no era nada nuevo, sólo una nueva variante de otros métodos ya existentes para robar contraseñas y/o provocar saturación en Internet.
Una sola vacuna existe para combatir este flagelo: el escepticismo más puro.
Ipso facto, le recomendé a mi amiga que cambiara su contraseña e instalara un firewall en su computadora, para evitar cualquier tipo de ataque.
Le explique, finalmente, que lo que le había ocurrido no era nada nuevo, sólo una nueva variante de otros métodos ya existentes para robar contraseñas y/o provocar saturación en Internet.
Una sola vacuna existe para combatir este flagelo: el escepticismo más puro.


