Tras los rastros de Liliana Bodoc
"Lean esta historia sencilla, que empezó hace muchos años atrás cuando nuestro padre nos contaba estas historias donde los hermanos reunidos, teníamos que adivinar a que color se refería cada verso", escribe el autor de la nota, hermano de la escritora.
Dicen que para bien o para mal, la genética no perdona, a sabiendas de que puede ser un enfoque lineal y determinista.
Sino lean esta historia sencilla, que empezó hace muchos años atrás cuando nuestro padre nos contaba estas historias donde los hermanos reunidos, teníamos que adivinar a que color se refería cada verso.
Poesía Color, de José Antonio Chiavetta
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Blanco
Cuando cae la nieve
Cuando cae la nieve
la grácil gaviota
no gasta ricota de gruesa lana
Ella toma leche
dulce y calentina
En una tacita de porcelana.
Verde
Porque es muy coqueta
la hermosa esmeralda
con hojitas frescas
se cosió una falda.
Y danza que danza
por las tibias praderas
de la esperanza.
Azul
Un ángel travieso
escondió una estrella en el fondo del mar
Y el Señor, por eso,
como se merece lo va a castigar
le quita las alas
por una semana
y a un rincón del cielo lo manda a rezar.
Amarillo
La Japonesita
de leve sombrilla
y Kimono nuevo
llora su gran cuita:
comiendo tortilla
se manchó con huevo.
Rojo
El tomate y la frutilla
han tenido una rencilla.
La frutilla dice airada
“que tonto, no entiende nada”
Y el tomate con voz seca:
“¡que niña cabeza hueca!”
Después..pasado lo peor
terminó la riña intensa.
Los dos pensaron mejor
Y están muertos de vergüenza!
no gasta ricota de gruesa lana
Ella toma leche
dulce y calentina
En una tacita de porcelana.
Verde
Porque es muy coqueta
la hermosa esmeralda
con hojitas frescas
se cosió una falda.
Y danza que danza
por las tibias praderas
de la esperanza.
Azul
Un ángel travieso
escondió una estrella en el fondo del mar
Y el Señor, por eso,
como se merece lo va a castigar
le quita las alas
por una semana
y a un rincón del cielo lo manda a rezar.
Amarillo
La Japonesita
de leve sombrilla
y Kimono nuevo
llora su gran cuita:
comiendo tortilla
se manchó con huevo.
Rojo
El tomate y la frutilla
han tenido una rencilla.
La frutilla dice airada
“que tonto, no entiende nada”
Y el tomate con voz seca:
“¡que niña cabeza hueca!”
Después..pasado lo peor
terminó la riña intensa.
Los dos pensaron mejor
Y están muertos de vergüenza!
Pasaron los años y esta historia fue recreada por Liliana en su libro de cuentos Sucedió en Colores, para alegría de nuestro padre que entre otras cosas nos invitó a soñar un mundo de colores.
