Uspallata: la joven que no descansó ni siquiera después de morir
Dice el refrán que en los pueblos pequeños hay personas que viven infiernos grandes. Aunque en este caso, además de padecer un calvario una joven de 21 años en vida también lo sufrió después de muerta. Así lo siente su familia, en particular su madre.
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“Yo lloraba mientras veía que mi hija no volvía en sí y cuando la médica llegó me dijo que se había demorado porque se estaba cambiando (de ropas)”, continuó la señora preguntándose con tono enojado si de “esta manera se atienden las urgencias en este hospital”.
Esta médica le manifestó a la madre, después de examinar a la joven, que debido al complicado cuadro necesitaban trasladar a Daniela a la Ciudad de Mendoza velozmente y que debían hacerlo en el helicóptero. Ya eran las 9.30.
“No sé si no lo pidieron o qué, pero un rato después me dijeron que la iban a llevar en ambulancia”, recordó la mujer.
La ambulancia partió. En ella viajaban dos enfermeras y el padre de Daniela. Su madre, hermano y otros familiares iban en un auto particular, atrás.
Al llegar al puesto de Gendarmería ubicado en Los Álamos ocurrió lo peor y la madre de la joven se enteró, también, de la peor manera. “Vi que la ambulancia se detuvo en medio de la ruta, se bajó una enfermera y nos hizo una seña muy fea para decirnos que mi hija había fallecido”, contó llena de tristeza.
Todos regresaron al Hospital de Uspallata y el cadáver de Daniela, por alguna razón que nadie les explicó a sus familiares, lo dejaron en la ambulancia. Pero esto no sería lo más grave.
Alrededor de las 11.30 “necesitaban la ambulancia para hacer compras de gaseosas y comida y a mi hija la pusieron en otra ambulancia que está en desuso (foto abajo) y al rayo del sol, incluso ni siquiera le habían sacado el suero. La trataron como a un perro”, se quejó Susana agregando que nadie le daba una explicación por esta irregularidad. Es decir, el cuerpo de Daniela no era llevado a la morgue del hospital.
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Según la progenitora, el cadáver de la joven estuvo en el interior de una ambulancia vieja y al sol hasta las 16 que fue cuando llegó, desde Mendoza, el médico forense. “Ni siquiera vino el furgón que se usa para estos casos, se la llevaron en una camioneta”, detalló la mujer en medio de llantos.
Agregó que ella y su familia no querían que le hicieran la autopsia pero se la realizaron igual, tal vez porque es una medida judicial obligatoria. “Recién me entregaron a mi nena a las 0.30”, se quejó.
Por este periplo que vivió Susana y también su hija iniciará acciones legales contra el hospital “porque no sirve el director, ni los doctores. La médica que está los lunes cuando sale a atender siempre está dormida. El resto de los médicos también se demoran porque están comiendo y no atienden. No saben allá en Mendoza lo que está pasando acá en Uspallata. No quiero nada para mi, no busco dinero, sólo pretendo que estas cosas no sucedan más”, manifestó la dolorida madre.
Pero no sólo la familia de Daniela está enojada. Los jóvenes de la villa cordillerana han convocado para el martes próximo a las 18.30 una reunión en la Plaza de las Artes para pedir justicia por Daniela y la inmediata solución a los problemas que esta teniendo el Hospital en los últimos tiempos, según informó el sitio de noticias de radio Estación del Valle.




