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“Papá, cumplí tus deseos siempre, ahora cumpliré el mío, el último”

Un fuerte escalofrío recorrería nuestros cuerpos si una frase así, saliera de la boca de nuestros hijos. El suicidio infanto juvenil es la tercera causa de muerte en el mundo y en Mendoza, en Argentina es prácticamente la segunda. El estrés, la ansiedad, la depresión, son sólo algunas de las causas. Te contamos aquí una historia que es tabú y que quisiéramos obviar. El suicidio de nuestros jóvenes. Advertimos que el contenido de esta nota podría afectar a personas sensibles.
Foto: MDZ
Foto: MDZ

“Una vez más decepciono a mi destinado, mi apellido me trasciende más allá de mi propio espíritu, habla por mi y no habla mi voz, dice de mí lo que no quiero decir, que debo triunfar, ir más allá, correr, luchar y pisotear y ¿si no quiero? Mi padre insistente me obliga cada día ser mejor, yo mientras me hundo en mi deseo por escapar, huir de este destino que me obliga cada día a ser uno que no soy”. Así empieza la carta de un joven que terminó con su vida en forma drástica.

El suicidio infanto-juvenil no es un tema nuevo, desde hace años preocupa a los diferentes sectores del gobierno y mucho más a la sociedad en Mendoza. En Argentina la tasa de suicidios es del 8,9% por cada cien mil habitantes, Mendoza tiene el 8,5% , hay sectores más vulnerables que son las franjas que tienen entre 8 y 25 años y luego los que tienen 55 a 70 años. En la provincia se quita la vida una persona cada tres días.

En un informe de UNICEF y el Ministerio de Salud de la Nación presentado en el 2002, se reconoció que en diez años, Argentina había duplicado el número de suicidios, pasó de tener 4,7% por cada cien mil habitantes en el 90 a 8,3% en el 2002. Argumentaron el incremento por la desvalorización de la vida a raíz del incremento de la violencia .


Esta semana, en una reunión realizada en la Legislatura provincial, un profesional médico de AMPROS, lanzó la cifra que no queremos conocer: 85 chicos fueron atendidos en el Notti por intento de suicidio durante el 2010. Si bien la cifra “fue tomada con pinzas” por  Alberto Navarro, Director de Salud Mental de Mendoza, y también participante en esa reunión, generó preocupación dentro de los legisladores presentes.

En el 2009 Estela Estefan, médica psiquiátrica, jefa del servicio de salud mental del hospital Notti afirmaba que había por lo menos dos chicos por mes, atendidos por intento de suicidio en ese lugar.

El licenciado Pedro Piamontesi, psicólogo especialista en suicidiología infantil y coordinador del SATEC 911 (Servicio de Asistencia Telefónica en Crisis) dependiente de la Dirección de Salud Mental de la provincia, afirma que la tasa de suicidios en Mendoza es un poco más alta que el promedio nacional, pero “son las provincias patagónicas las que tienen los mayores índices de suicidios en el país con cifras que van del 11%  en Neuquén, al 16% en Chubut y Santa Cruz por cada 100.000 habitantes. Las razones de estos índices están relacionados fundamentalmente con el desarraigo, el clima, las dificultades para insertarse la sociedad y en el ámbito laboral”.

“En tanto que el norte argentino está teniendo una tendencia en alza, por la falta de contención social entre otras cosas”.

Las estadísticas mendocinas no son tan negativas pero no dejan de preocupar. En el 2008 se registraron 149 suicidios, 49 fueron chicos y jóvenes de entre 15 y 24 años. “Pero esta cifra disminuyó un 27% en los jóvenes y un 7% en la población en general en el 2009”, sostuvo el Piamontesi. Todavía los datos del 2010 no han sido procesados.

911 integrado

La provincia de Mendoza es la única en el país que tiene integrado al 911, toda la red de asistencia a emergencias (policía, bomberos, ambulancia, asistencia de crisis o suicidios, Defensa Civil etc), el resto de las provincias utiliza este número sólo para la asistencia policial. 

El doctor Alberto Navarro trabaja desde hace años trabaja en estos temas y dice, “el suicidio es un tema que siempre abordamos, tratando de que no sea un tabú, porque la sociedad en sí lo rechaza y no habla de ello. El centro de ayuda al suicida, que anteriormente estuvo a cargo de un ente no gubernamental, ahora pertenece al Gobierno.  Es un centro atendido por operadores capacitados y conectados al 911, desde donde suelen derivarlos”.

Pocos psiquiatras para un patología en crecimiento

En la provincia dependiente del Estado hay tan sólo 26 psiquiatras con esta orientación que exige una especialización de 4 años. Once de ellos trabajan en el Notti, según dijo a MDZ Navarro, “4 o más están en el hospital Pereyra, y cumplen tareas no sólo con los adultos sino con los chicos también. El resto está ejerciendo su profesión en distintos lugares”.

Para la senadora Alejandra Naman, estos números difieren, “sabemos que 11 profesionales trabajan en el Pereyra, porque debido a las condiciones laborales, les conviene estar ahí, y no nos parece que esté bien, ya que estamos desperdiciando material humano muy importante. Vamos a trabajar con ello y reubicarlos, dándoles las mismas condiciones económicas que en ese hospital, pero que vayan a trabajar al UIC, (Unidad de Internación en Crisis) y al Notti”.

El UIC, nació como un centro para atender a chicos y adolescentes con problemas psiquiátricos. Por distintas razones dejó de funcionar y los chicos son derivados al Notti o al Pereyra. Se está intentando recuperar al edificio en donde funcionaba esta unidad, pero todo depende de la justicia, ya que el lugar físico en donde está ubicado (Pedro Goyena y 9 de Julio de Jesús Nazareno) ha sido usurpado por una familia que tiene 5 hijos y se niega a abandonar el lugar. “La sentencia de desalojo ya está por salir, aseguró Navarro, y a partir de ello podremos reacondicionar y recuperar el lugar”.

Para Naman el tema no es tan simple, “una vez que se ponga en funciones la UIC, tenemos que tomar conciencia de la gravedad del suicidio infanto juvenil, seguir la evolución desde la escuela, y debemos ponernos a pensar en una política de salud mental que pueda asistir prontamente antes de que se produzca el daño en los chicos”.

“En el micro hospital de la Dinaf hay chicos con problemas psiquiátricos crónicos, continuó diciendo Naman, los médicos se hacen “ocho” para atenderlos. Hay chicos sin padres ni familia, tenemos que apuntar a esos problemas también, no sólo a las adicciones, que también son importantes”.


Detectar problemas de suicidios en las escuelas

Desde el gobierno aseguran que la problemática de suicidios se sigue de cerca, “trabajamos con distintas áreas, dijo Navarro, la DGE es una, capacitamos a los docentes para poder detectar casos que puedan ser complicados”.

Ya casi empiezan las clases, el lunes es el gran día para la gran mayoría de los estudiantes mendocinos y todo parece estar en condiciones. Cada año, los docentes se toman entre diez días y dos semanas para realizar el “diagnóstico” del curso que le toca llevar adelante. Ese proceso no es fácil.

Durante esos días, el docente debe evaluar qué saben los chicos, cuánto aprendieron y de qué se acuerdan.

“Los alumnos llegan a al escuela más improductivos que productivos, afirma Alejandro Castro Santander, psicopedagogo mendocino, la docente tiene que competir con un plasma, internet, una playstation  y debe mantener la atención de los chicos durante por lo menos 4 a 5 horas diarias. Es una tarea desafiante. Por otro lado, el docente  se siente poco motivado, la sociedad lo critica, las autoridades lo sancionan y el chico no atiende. En definitiva todo termina en condiciones de educabilidad que se aleja a lo ideal”.

En un estudio realizado por el propio profesional, el 75% de los chicos dice temerle a las notas, y el 25% a algún compañero. Esta investigación, no sólo se realizó en Argentina en las provincias de Mendoza, Buenos Aires, Córdoba, San Juan, San Luis, Tucumán y Salta, durante el 2006-07, se repitió en otros países como Chile, México, Colombia, Venezuela, Paraguay y Brasil, con resultados similares.

Esta situación estresa al chico, y necesita ser contenido en su casa.

La Organización Mundial de la Salud lo anticipó en su informe en el año 2002, hay que tener cuidado porque el suicidio podría ya denominarse como una pandemia, “una de cada dos muertes violentas en el mundo son suicidios, cada 40 segundos se produce un suicidio y cada un segundo se produce un intento de suicidio”, (Informe “Violencia y Salud” de la OMS).

“La inestabilidad emocional que viven los adultos se la han terminado pasando a los más chicos, dice Castro Santander, y lo peor de todo es que no estamos haciendo nada para torcer esta fuerza, año tras años se va haciendo más notorio”.

”No te da la cabeza para los números”, “son muy brutos ustedes”, esta y otras frases, algunos docentes en Mendoza se atreven a decir a sus alumnos. “Esta sutil violencia contribuye y le hace un daño tremendo a los chicos, genera bajo rendimiento entre otras cosas. Todos los años deberíamos tener como desafío tratar de hacer algo mejor. Los políticos, los docentes la familia, afirma Castro Santander. Pero si el docente no tiene vocación, optimismo, si no le gusta lo que le pagan, tiene que replantear su tarea frente al grado. Es una actividad muy delicada y es lamentable ver como en un estudio realizado en Argentina, uno de cada dos docentes, no quería estar frente al aula”.

“Para mi, el próximo modelo es el proyecto educativo familiar escolar, no podemos seguir obviando lo que está pasando en las casas de cada uno de los chicos. En este momento estamos desencontrados y la víctimas son los chicos”.

10 de septiembre Día de la prevención del suicidio

Mendoza desde este año conmemorará esa fecha en las escuelas con jornadas de trabajo y concientización, para poco a poco comenzar a abordar la temática desde una óptica más participativa y evitar mantener el suicidio como un tabú.

El suicidio de jóvenes es la tercera causa de muerte en el mundo y en Mendoza; en la Argentina es casi la segunda causa de muerte. Si bien no hay una estadística sobre a qué hora llaman más o en qué fecha, se sabe que a fin de año hay un incremento de llamados de suicidas, a fines de enero desciende, pero tampoco hay un “patrón” que lleva a una conclusión hermética sobre este particular.

El 911 tiene su línea abierta para padres, madres, abuelos tíos, hijos o cualquier integrante de una familia que esté en crisis, no sólo para una llamada por suicidios, también para ayuda a quienes están pasando malos momentos o violencia intrafamiliar.

Lic. Viviana García Sotelo