Tortura a cachorros de perro y cuelga los videos en su blog
Este chiquitín se llamaba Schnauzi. Tendrá como mucho dos meses. El método de tortura va como sigue: Fractura pata delantera derecha. Mordaza con aislante. Quemadura con cigarrillero en pata y oreja. Abuso psíquico (11 horas en total), que incluye ingesta de sus propias defecaciones. Muerte por asfixia lenta y dolorosa. Práctica del «cristo», esto es fracturar sus omóplatos y pasar sus patas a su posición contraria». Con este lujo de detalles explica «Lulu» el martirio al que somete a un cachorro. Lo graba y cuelga en la red el vídeo de la masacre: un animal de unos seis kilos es quemado, estrangulado y lanzado al suelo, humillado hasta una muerte que recibe finalmente entre espasmos, la mirada perdida y las articulaciones descoyuntadas.
El autor de la tortura, que asegura estar en Badajoz -aunque en su escritura haya cierto deje latinoamericano- muestra en todo momento una actitud de desafío. «¿Queréis mi dirección? Sacad papel y lápiz, chavales: esquina de la calle de la Violeta y Buganvilla».
La sección de Delitos Telemáticos sigue el rastro de la dirección IP de la persona que subió el vídeo y anima a los denunciantes a mantener la calma. Tanto la Policía como la Guardia Civil se pusieron en marcha el sábado, cuando comenzaron a recibir varias denuncias de personas que habían visto la película del horror.
Fuente ABC.es


