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Más sombras que luces en el caso de la misteriosa capa de la Vendimia
Si bien la gestión de la flamante ministra de Cultura provincial hizo aparecer en un santiamén la capa de invierno de Vendima, desaparecida casi un año, la explicación oficial dejó más dudas que certezas sobre el destino que tuvo el atributo real. "Estaba en un depósito", y "la culpa no fue de nadie", dijo Marizul Ibáñez. Mirá el video.
Que tres veces se haya extraviado, desde abril de 2005 cuando fue donada por su hacedor, Gabriel Rivero, y que la actual Reina Nacional de la Vendimia, Gabriela Koltes, nunca lograra vestir la capa con la Virgen de la Carrodilla grabada en la espalda al parecer no inquieta –por sus declaraciones públicas- a la actual gestión cultural provincial, hoy a cargo de Marizul Ibáñez.
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Es que, luego de haber asumido hoy a las 11 en el viejo edificio del Banco Hipotecario en Ciudad, la flamante ministra de Cultura, junto a su subsecretario Fabricio Centorbi, trató de eclipsar el escándalo que había comenzado a generar el reciente extravío de la capa azul noche que gracias a su gestión -en sólo 24 horas- apareció, según la funcionaria, entre un montón de ropa que se utilizaba en la tradicional Fiesta Nacional de la Vendimia.
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Y el nudo del confuso episodio del extravío –y ahora de la casi mágica aparición- a pesar de haber tratado de ser minimizado por la ministra sigue haciendo foco en la actual coordinadora general de reinas, Alejandra Gamboa, que a inicios de 2011 solicitó licencia por enfermedad, al parecer, sin haber informado con presición el lugar donde había quedado guardada la dichosa capa que cuesta, según su fabricante, unos 10 mil pesos.
En conferencia de prensa, luego de haber asumido en una colmada sala Elina Alba, Ibáñez sólo explicó que la capa “estaba en un depósito”, lo que generó una suerte de falta de información que en verdad no conformó a los periodistas que estaban interesados en conocer detalles por los cuales la capa extrañamente estuvo desaparecida durante un año y recién cuando MDZ publicó la novedad, demostrando una eficiencia casi inusitada, la funcionaria recién a cargo de Cultura, logró que apareciera.
Sin mostrar la capa en cuestión, la mujer que se formó en el Teatro Colón de Capital Federal, reflexionó que “se dieron varias cosas juntas. Nadie la ocultó ni nadie tuvo la intención de no querer usarla. O sea, no fue esa la razón. Sino que acá hubo un traslado de una oficina a otra, de una oficina más grande a una oficina más chica donde ciertos elementos fueron llevados a ciertos lugares de la secretaría –de Turismo- como depósito. Y esa capa fue con otras ropas allá, al depósito de Vendimia”.
Aludiendo a una cierta responsabilidad de Gamboa, Ibáñez agregó ante la mirada atenta de los periodistas presentes: “También acá hubo un cambio por un tema de enfermedad de una encargada de las reinas a otra –de Alejandra Gamboa- y este dato, digamos, no estuvo claro. La persona que llegó fue a buscarla donde supuestamente debía estar y ya ni siquiera estaba en la oficina porque estaba en otro lugar. Así que la capa estaba muy bien custodiada y entonces rápidamente, acá dentro, con los mismos empleados, con el mismo personal de Cultura, este, entre todos nos pusimos a pensar dónde podría estar o qué había podido pasar en el medio y simplemente fue eso”, trató de cerrar el caro asunto que salpica la anterior gestión de Ricardo Scollo.
Requerida sobre cómo se manejan los atributos vendimiales, la funcionaria de Paco Pérez aseguró: “Los atributos vendimiales están inventariados. El tema de las capas es que, ahora me estoy enterando, que esa capa es una capa de invierno pero también hace falta una para la virreina. Porque hay otras capas que están prácticamente en desuso. Entonces lo que hay que hacer es rever este tema y hacer las capas nuevas para tengan en verano, reina y virreina, y en invierno, reina y virreina”.
Acerca del paradigma que enfrenta con la actual función de la coordinadora general de reinas, actualmente en manos de Mónica Rodríguez, quien cobra sueldo de Godoy Cruz pero que está afectada por un contrato a la provincia desde el primero de abril hasta el próximo 31 de diciembre, manifestó: “Por su puesto que sí, va a haber una coordinadora general de reinas. Todavía no le puedo decir quién será”.
Y reflexionó sobre la dualidad en la que está inmersa actualmente Rodríguez, debido a que la joven en verdad es la coordinadora de reinas de Godoy Cruz habiendo ya el departamento que gobierna Alfredo Cornejo elegido a su soberana para 2012, expresó: “Ya verá Godoy Cruz cómo arregla ese tema pero nosotros acá veremos qué hacer y seguramente será lo más adecuado, lo mejor para todos, seguramente. No ha habido mala intención en esta situación. Seguramente vamos a seguir de acá en adelante en total acuerdo”.
Pero en verdad quedaron muchas dudas que no aclaró al ser preguntada Ibáñez:
¿De quién era la responsabilidad final del destino de la capa de la Vendimia de la Virgen de la Carrodilla”?
¿Por qué pasó tanto tiempo para que finalmente ayer apareciera la capa entre un montón de ropa utilizada en la Fiesta Nacional de la Vendimia?
¿Por qué no apareció antes? Si, como aseguró Ibáñez, los empleados de Cultura rápidamente pensaron y develaron el misterio de dónde podía estar la dichosa capa.
Y finalmente, ¿por qué fue tan importante para Ibáñez aclarar varias veces que la culpa no fue de nadie cuando en realidad no aclaró qué pasó verdaderamente con la capa que, según su historia, podría volver a desaparecer en cualquier momento? Si eso ocurre, ¿la culpa no será de nadie nuevamente?
Sin mostrar la capa en cuestión, la mujer que se formó en el Teatro Colón de Capital Federal, reflexionó que “se dieron varias cosas juntas. Nadie la ocultó ni nadie tuvo la intención de no querer usarla. O sea, no fue esa la razón. Sino que acá hubo un traslado de una oficina a otra, de una oficina más grande a una oficina más chica donde ciertos elementos fueron llevados a ciertos lugares de la secretaría –de Turismo- como depósito. Y esa capa fue con otras ropas allá, al depósito de Vendimia”.
Aludiendo a una cierta responsabilidad de Gamboa, Ibáñez agregó ante la mirada atenta de los periodistas presentes: “También acá hubo un cambio por un tema de enfermedad de una encargada de las reinas a otra –de Alejandra Gamboa- y este dato, digamos, no estuvo claro. La persona que llegó fue a buscarla donde supuestamente debía estar y ya ni siquiera estaba en la oficina porque estaba en otro lugar. Así que la capa estaba muy bien custodiada y entonces rápidamente, acá dentro, con los mismos empleados, con el mismo personal de Cultura, este, entre todos nos pusimos a pensar dónde podría estar o qué había podido pasar en el medio y simplemente fue eso”, trató de cerrar el caro asunto que salpica la anterior gestión de Ricardo Scollo.
Requerida sobre cómo se manejan los atributos vendimiales, la funcionaria de Paco Pérez aseguró: “Los atributos vendimiales están inventariados. El tema de las capas es que, ahora me estoy enterando, que esa capa es una capa de invierno pero también hace falta una para la virreina. Porque hay otras capas que están prácticamente en desuso. Entonces lo que hay que hacer es rever este tema y hacer las capas nuevas para tengan en verano, reina y virreina, y en invierno, reina y virreina”.
Acerca del paradigma que enfrenta con la actual función de la coordinadora general de reinas, actualmente en manos de Mónica Rodríguez, quien cobra sueldo de Godoy Cruz pero que está afectada por un contrato a la provincia desde el primero de abril hasta el próximo 31 de diciembre, manifestó: “Por su puesto que sí, va a haber una coordinadora general de reinas. Todavía no le puedo decir quién será”.
Y reflexionó sobre la dualidad en la que está inmersa actualmente Rodríguez, debido a que la joven en verdad es la coordinadora de reinas de Godoy Cruz habiendo ya el departamento que gobierna Alfredo Cornejo elegido a su soberana para 2012, expresó: “Ya verá Godoy Cruz cómo arregla ese tema pero nosotros acá veremos qué hacer y seguramente será lo más adecuado, lo mejor para todos, seguramente. No ha habido mala intención en esta situación. Seguramente vamos a seguir de acá en adelante en total acuerdo”.
Pero en verdad quedaron muchas dudas que no aclaró al ser preguntada Ibáñez:
¿De quién era la responsabilidad final del destino de la capa de la Vendimia de la Virgen de la Carrodilla”?
¿Por qué pasó tanto tiempo para que finalmente ayer apareciera la capa entre un montón de ropa utilizada en la Fiesta Nacional de la Vendimia?
¿Por qué no apareció antes? Si, como aseguró Ibáñez, los empleados de Cultura rápidamente pensaron y develaron el misterio de dónde podía estar la dichosa capa.
Y finalmente, ¿por qué fue tan importante para Ibáñez aclarar varias veces que la culpa no fue de nadie cuando en realidad no aclaró qué pasó verdaderamente con la capa que, según su historia, podría volver a desaparecer en cualquier momento? Si eso ocurre, ¿la culpa no será de nadie nuevamente?