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La desaparición de una capa real origina otro escándalo vendimial

La denuncia por extravío de una capa vendimial, con la imagen de la Virgen de la Carrodilla, develó una serie de irregularidades que aún no se han subsanado. La desaparición hizo que Gabriela Koltes utilizara la capa de Godoy Cruz, incluso, en el exterior. Además, la coordinadora de la reina nacional, cobra sueldo en Godoy Cruz y no desde la provincia, por la licencia de un año que se tomó Alejandra Gamboa.

Un extraño caso originado por una capa que hoy costaría unos 10 mil pesos –luego de ser donada por un estilista a Vendimia- y que no aparece, amenaza con ser el nuevo escándalo vendimial, luego de que el año pasado la máxima fiesta de los mendocinos fuera empañada por una huelga de artistas que recorrió el mundo mientras Ricardo Scollo era el Secretario de Cultura provincial.

Luego del recambio de autoridades gubernamentales que encabezó Francisco Paco Pérez, como máxima autoridad mendocina, la titularidad del Ministerio de Cultura está en manos de Marizul Ibáñez.

Y la señal de alerta ahora estalló cuando Gabriel Rivero, estilista vendimial, “harto” de que le “dieran vueltas en la provincia” para que le reconocieran la donación que dijo haber realizado en 2005, junto a Pascual Porco, denunció que “una vez más la capa se perdió y ahora parece que para siempre, ya que este invierno la capa pesada que debió utilizar Gabriela Koltes, actual Reina Nacional de la Vendimia, fue la de Godoy Cruz”.

Gabriel Rivero, estilista vendimial.

Este último dato fue confirmado por la misma Mónica Rodríguez, actual coordinadora de la Reina Nacional y de la Virreina Nacional de la Vendimia: “En verdad Gabriela –Koltes- este invierno no utilizó la capa de la reina nacional porque la roja, la de color real, estaba muy deteriorada. Por eso es que yo sugerí que utilizara la de Godoy Cruz que es nueva y que estrenó Gabriela cuando fue coronada como Reina de Godoy Cruz 2011. La otra capa, por la que me pregunta, la verdad es que nunca la tuve yo en mis manos. Sí la he visto en fotos y he escuchado hablar de ella –la que tiene bordada a la Virgen de la Carrodilla- pero nunca la tuvo en su poder Gabriela ni su mamá”, aseguró.

Asimismo, confirmó que cobra su sueldo de coordinadora de la Municipalidad de Godoy Cruz “porque yo me hice cargo de la coordinación nacional cuando Alejandra Gamboa se tomó licencia. Por esto estoy afectada desde el primero de abril de 2011 hasta el 31 de diciembre de 2011 a la coordinación de las tareas de Gabriela y de la Virreina Nacional de la Vendimia. Por ahora no sé qué pasará después del 31 de diciembre por una cuestión de indefinición que no depende de mí. Porque por otra parte alguien deberá coordinar a la actual Reina de la Vendimia de Godoy Cruz 2012, Agostina Díaz, y esa persona formalmente soy yo. Pero por ahora no se qué pasará, si seguiré coordinando al reinado nacional o al reinado de Godoy Cruz de la Vendimia 2012”, detalló.

El hecho es que tanto la desaparición de uno de los principales atributos vendimiales, propiedad de la provincia, como la coordinación de la Reina Nacional de la Vendimia, en manos de la Municipalidad de Godoy Cruz, son desprolijidades importantes con las que deberá lidiar de ahora en más Marizul Ibáñez, quien deberá tratar de desentrañar el oscuro camino que inició “la Capa de la Virgen de la Carrodilla”, como la definió Rivero, y que aún no encuentra la luz.

Nace la idea de la la capa real


“Yo, en febrero de 2005, trabajaba en el Hotel Alcor en la Ciudad de Mendoza, peinando a Silvina Ambrosi y empecé a peinar a otras reinas porque habían días en que eran muy pocos los peluqueros. Entonces había que sacar a las reinas para cumplir con los horarios protocolares. Peinando a la reina de Junín supe que, Anabel Labella, estaba estrenando capa y le comenté que estaba haciendo una capa para donarla al reinado nacional. Fue entonces que la conversación trascendió hasta Pascual Porco, quien me llamó para proponerme donarla entre ambos tras lo cual me pidió que afinara el lápiz para que no costara tanto”, inició el relato Gabriel Rivero, quien además de ser estilista vendimial fue el secretario privado de la actriz mendocina Patricia Palmer.

Una vez nacida la idea y al momento de las acciones, Rivero, contó que antes de que se concretara la donación, “un diario local” –Diario UNO- publicó una nota anunciando la noticia: “La nota la hicieron los hermanos Sevilla y el fotógrafo fue Maximiliano Ríos. En ese momento yo me di cuenta que algo raro pasaba porque a mi preguntaban sólo por la confección de la capa. Lo demás era todo para Porco. Que porqué la donaba y todo eso. Todo a Porco. Fue ahí que yo empecé a sospechar”, recordó.

“Luego de que se hizo la nota yo le pregunté –a Porco- porqué sobre el protagonismo solamente para él. A lo que me contestó que sólo eran ideas mías. Al otro día, cuando salió publicada la nota, a las siete me desperté con el llamado de Porco para decirme que la nota no estaba bien hecha. Que la habían sacado mal, porque en la tapa –del diario- decía que él había tenido la idea y que la había pagado y que él la había donado, cuando en realidad él ya sabía que había sido así. Me llamó para hacerse el sorprendido”, continuó.

Según Rivero, “si mal no recuerdo al acto de donación se hizo el 29 de abril de 2005, en una de las peluquerías de Porco, la que está en Peatonal. Yo en verdad la donación la hice por el amor que le tengo a Vendimia y la verdad es que no tenía experiencia en donar algo tan caro. Si hoy la tuviera que volver a fabricar costaría alrededor de unos 10 mil pesos. Me acuerdo que en ese momento me aconsejaron los del diario que dijera un monto menor para evitar que alguna vez se la arrebataran a la reina”, manifestó.                                  Tiempo en que la capa la utilizaba Soledad Reina.

En el acto de donación “en la Peatonal”, como autoridad provincial estuvo presente “Ana María Araujo, quien era en ese momento la directora de marketing de la Secretaría de Cultura y Turismo. En ese momento el titular en Cultura era Pedro Marabini. Jovita Kemelmajer estaba como segunda autoridad provincial. Cuando entregamos la capa, Araujo me dijo que estaba muy linda y que después me iba a pedir un presupuesto para hacer una para la virreina porque con esta nueva la íbamos a opacar. También que me iba a llamar en una semana para hacer el acta de donación. Como no me llamaron, me presenté yo solo y Araujo me dijo que no hacía falta porque el acta de donación ya la había firmado Porco”.

Florencia Moreno Tous, vestida con la capa de la Virgen de la Carrodilla, desaparecida.

Conocida la novedad, la inquietud de Rivero se afirmó aún más: “Por eso yo le reclamé que yo era en realidad una de las partes que había donado la capa, luego de haberla hecho a lo cual me dijo que yo era la persona que la diseñó, que la bordó y que el donante era Porco. De una semana a otra descubrí el engaño que me hicieron porque en realidad el propietario de la capa era yo y no Porco. Porque yo tengo las pruebas de dónde proviene la capa, cómo se hizo y los nombres de las personas que me ayudaron a confeccionarla con la imagen de la Virgen de la Carrodilla. Entre las que trabajaron se destacó la labor de Nelly Gulino de García, tía mía, y de Liliana Baduí, quien es pintora de cuadros y la que me dibujo la virgen en el terciopelo para que yo la bordara. Liliana es vecina de Carrodilla”.

Una vez enterado sobre la mala noticia, Rivero confesó que “desde ese momento, en distintas ocasiones fui a Cultura y ante los hermanos Sevilla a reclamarles. A ellos me los encontré en un suceso en Godoy Cruz y me dijeron que ellos no eran los responsables porque en el diario lo que se sacaba era lo que venía desde Cultura. Que ellos no eran responsables de la nota. Se lavaron las manos. Después Araujo me dio mil vueltas y la vez que la logré entrevistar fue en la calle, en la intersección de las calles España y Gutiérrez. En ese momento me dijo que el acta no se podía rectificar y que si yo quería que la capa me la devolvían porque le estaba trayendo muchos problemas, a ella y a la señora Alejandra Gamboa”.

Más tarde, cuando logró hablar con Pedro Marabini, “me dijo que ella –por Araujo- no podía devolver algo que no era de ella. Que eso estaba inventariado y que la capa pertenecía al Gobierno de Mendoza. Fácilmente habré ido unas cinco veces a hablar con Marabini. Siempre Gamboa me impedía entrevistarlo y entonces un día llegué me metí, llamaron a seguridad, y abrí la puerta de una patada e ingresé al despacho de Marabini. Entonces él me atendió y se enteró de la problemática y movió cielo y tierra para que apareciera la capa, porque ya estaba perdida. En realidad la capa ya se ha perdido tres veces”.

“Cuando fui a hablar con Marabini él me dijo que a la capa no la encontraba por ningún lado. Incluso llamó a la madre de la reina y ella le contestó que la hija nunca la había recibido. Ese año, si mal no recuerdo, la reina era Nuri Donuantoni. Después, por la gestión de Marabini, apareció la capa en la espalda de la reina. Esto lo vi por la televisión. En ese momento lo primero que pensé era que Marabini había hecho lo que tenía que hacer. Porque él revolucionó todo, incluso vino Roxana Foschi, que era la asesora letrada de Cultura, quien me ratificó que el acta de donación ya no se podía rectificar”, agregó.

El mismo día en que habló con Foschi, Rivero recordó que “pedí que me dieran una copia del acta de donación porque era lo que me había pedido una escribana para yo hacerle una patente a la capa, según me habían aconsejado, porque en casi 70 años de Vendimia a nadie se le había ocurrido grabar la imagen de la Virgen de la Carrodilla en la capa de la reina nacional. Como no pude tener una copia del acta tampoco pude sacar la patente”.

Paula García, Margarita Ceballos, secretaria de la Parroquia de la Virgen de la Carrodilla y Sabrina Álvarez.

Al tiempo, cuando el hombre volvió a ver que las reinas nacionales de la vendima no la estaban utilizando se encendió nuevamente la señal de alerta: “Vi que estaban utilizando las capas viejas teniendo esa nueva. Estaba en ese momento Gladys Massi, a cargo de lo que en ese momento era el Pacsen, en Turismo, quien la volvió a hacer aparecer. Después de eso la volví a ver –a la capa- un 12 de febrero en la Parroquia de la Virgen de la Carrodilla. Creo que fue en 2008. Eso sucedió porque todos los años yo convocaba a las reinas a celebrar el día de la virgen y con ella apareció Paula García, Reina Nacional de la Vendimia 2008. Ese día también estuvo en la parroquia Gladys Massi. Junto a la reina venía Sabrina Álvarez, la Virreina de la Vendimia de ese año que había representado a Luján de Cuyo. Desde ese momento, por decisión de Gamboa, la capa pasó a ser utilizada solamente por la virreina”, expresó.

La tercera es la vencida


“La tercera vez que se perdió la capa fue ahora. Esto lo supe porque noté que ni la reina nacional ni la virreina no la usaban. Y sí que utilizaban, la capa de Godoy Cruz, Koltes y Moraya, la de Guaymallén. Por ellos –por la gente de Cultura- dicen que no tiene capas pesadas. Antes sí había capas de invierno tanto para la reina como para la virreina. La roja y la azul yo se que están muy viejas y deterioradas”, cerró.

 

 

 

 

 

Gabriel Rivero, en 2005, cuando la había terminado a la capa y estaba a punto de donarla al Gobierno de Mendoza.