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Aclaración sobre la nota y el pedido de disculpas a las colectividades

El sentido de la nota de Marcelo Padilla, en discusión, intentó reconvertir un discurso xenófobo en el pensar de muchos en reflexión. Aquí, el autor da sus motivación y postura sobre un conflicto en el que los vendedores ambulantes fueron estigmatizados por los dichos del funcionario Levrino y por el intendente de la Ciudad. Y pide disculpas por las interpretaciones que se hicieran de su texto original.

Indudablemente, el efecto irónico que intenté en la nota Negros de mierda ¡Go Home! no fue conseguido en toda su dimensión.

En primer lugar, quiero pedir mis más sinceras disculpas a la comunidad boliviana, peruana y ecuatoriana por la ineficacia de la nota vertida. Nunca, jamás, fue y será mi intención ofender a hermanos latinoamericanos ni de otras nacionalidades. Basta repasar mis posicionamientos políticos al respecto en más de una oportunidad en este diario para comprobar que lejos estoy de actos discriminatorios.

El sentido de la nota en discusión intentó reconvertir en un discurso xenófobo el pensar de muchos mendocinos que, tras la avanzada de la Municipalidad de Capital sobre los vendedores ambulantes, en las puertas del Hospital Central fueron estigmatizados por los dichos del funcionario Levrino y por el intendente de la Ciudad, hechos ya advertidos por el Inadi.

Es más, no es la primera vez que me expreso contra este tipo de actos allanatorios de artesanos y vendedores que buscan el pan con su trabajo honesto.

Estoy en contra de todo tipo de discriminación y sostengo lo dicho con mi participación en acciones concretas, porque, además de ser columnista de este diario, soy docente y participo en diversas actividades igualitarias. Siento profundamente que no se haya interpretado el sentido del artículo. Espero sepan disculparme todos aquellos que se sintieron ofendidos.