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18 muertos en 36 horas por accidentes viales: da miedo salir a la calle

A los dos trágicos accidentes registrados el miércoles en San Luis y anoche en Chacabuco se le suma un tercero, un choque entre dos camiones que dejó un saldo de dos muertos. Las rutas no son peligrosas, somos nosotros.

Da miedo salir a la calle, da miendo subirse a un auto, a un micro, a una combi o hasta un tren (que no es el caso de Mendoza), porque chocan. Pero la verdad es que las máquinas no chocan solas, nosotros las llevamos, nosotros cometemos esas infracciones que terminan en una fatalidad o en la muerte.

En esta época del año las rutas seguirán colmadas de autos que van y vienen, por turismo, por trabajo o por placer, pero fundamentalmente en las rutas habrán muchos niños o jóvenes, aquellos que ya comenzaron con sus viajes de fin de curso, aquellos que ahorraron durante meses para disfrutar de unos días, en algún lugar del país. Y pasan estas cosas, los accidentes fatales que matan a nuestros niños.

Los padres deberán resignarse a que un chofer sea el responsable de las vidas de sus hijos, deberán confiar en él y esperar que no vaya distraído, que no se ponga auriculares, que no tenga sueño o que no tenga un desperfecto mecánico imprevisto o previsto.

También los padres deberán resignarse a esperar que ningún otro vehículo se atraviese en el camino del transporte que lleve a sus hijos o que no se le desplace una carga provocando un accidente.

 ¡Por Dios ! Acaso los padres deberán tener en cuenta todas estas cosas antes de autorizar a sus hijos para que vivan y disfruten, ya no se trata sólo de autorizarlos premiándolos por un buen comportamiento en el año escolar, se trata de la vida de sus hijos, se trata de pensar que vaya, disfrute, pero que vuelva, sano y salvo.

Somos adultos, pero realmente es increíble que en las últimas 36 horas se hayan registrado tres accidentes viales gravísimos, con un saldo de 18 muertos y varios heridos. Más increíble es pensar que de ellos, once eran niños que no superaban los 11 años de edad, que iban de viaje después de jugar al fútbol o que iban a hacer una obra de bien.

También murieron mayores que estaban a cargo de esos chicos, entre ellos el chofer de la combi que anoche se accidentó luego de ir a gran velocidad, según los testigos, y en donde murieron cinco niños.

Nuestra suerte y la de nuestros hijos depende de un loco que maneje y atraviese nuestro camino. Es lamentable que esto sea así, es lamentable que estemos pendiendo de que la irresponsabilidad de los otros no se nos cruce  para poder disfrutrar de nuestra vida.

Nuestro más profundo pesar para esos padres que hoy lloran a esos once niños que murieron en menos de dos días, ojalá que tengan la suficiente fuerza para salir adelante con sus vidas.

Lic. Viviana García Sotelo

En Twitter @vgarciasotelo