Presenta:

Más machistas que el macho

Machismo femenino en su máxima expresión. ¿No es un mal negocio este feminismo mal entendido? Mujeres en un espejo que distorsiona y confunde libertad con prisión con vista al mar. Atrévanse a mirarse un poco aquellas que puedan.
La mirada de Mara se posa en sus congéneres.
La mirada de Mara se posa en sus congéneres.

Ok, el machismo es demasiado antiguo y popular como para replantearlo justo ahora, pero sin embargo parecería, este, el mejor momento para por lo menos mirarlo desde otro punto de vista. Y es que vivimos en una ciudad que se aleja cada vez más de la vanguardia.

Y en verdad, cuánto pudor me da este brote pseudo feminista montañés, cuánto pudor. Yo que llevo la bandera contra el machismo me veo inmersa entre las que somos más machistas que el macho mismo.

Reconozco que tengo cierta fascinación por las mujeres más liberales pero cuando intento poner en práctica sus consejos me veo cercada por la culpa que disfraza ese machismo encarnado que muchas llevamos adentro.



Nuestros propios sentimientos nos hacen más machistas que una manada (analogía perfecta) de rugbiers. ¿O no es típico que nos quedemos sin salir porque solamente somos dos las que quedamos de un grupo que era de seis en un principio?

¿No es extraño que nos parezcan seductores los tipos aparentemente desprotegidos? Esos a los que los acaba de dejar la mujer y andan como parias de casa en casa de amigos. ¿No es raro que todas nos enternezcamos al ver un viudo por ahí?

¿No es una concepción inconsciente la de que seremos más felices siempre y cuando seamos aceptadas por un hombre (si es posible de 5ta sección o Chacras)?

Pero es mi propio pensamiento el que me preocupa porque a mí me encanta ver a los hombres encargándose de asuntos de mujeres pero no logro digerir que sean empujados a elegir toallitas con alas o a comparar la calidad del teflón de las sartenes en la góndola de bazar. No lo admito.

No puedo controlar mi ansiedad cuando los veo usar un microondas, me es insoportable. Tampoco puedo dejar de hacer una lista de todo lo que compraron mal en el súper, aunque me esfuerzo por disimularlo. Ni puedo dejar de sentir humillación por el género cuando veo a una mujer sacar la basura, eso es denigración absoluta.

Y aunque sean éstos otros pasos más de las mujeres me pregunto si no podremos caernos a un abismo de incertidumbres.

¿Es necesario promover tanto la liberación femenina? ¿No nos hace eso más vulnerables a la hora de negociar espacios?¿Son una real muestra de libertad esas escapadas turísticas que las mujeres hacen de vez en cuando para convencerse de que pueden elegir? Si hasta dejan cocidas las milanesas en el freezer por 3 días de ausencia. ¿No son un vil engaño para que después ellos puedan irse a pescar por 10 días?

Hablando con mi amiga, la abanderada de las machistas me di cuenta de que esa estructura le daba todas las garantías para encajar perfectamente en esta ciudad y se ahorraba de conflictos absurdos. Entonces, ¿sirve de algo que ellas empiecen a priorizarse pero con la VISA de él? ¿Cuenta como válido que salgan a trabajar para cambiar el sueldo por la niñera y una remerita con descuento en Akiabara? ¿Es igual de lícito que defenestren a la amiga que le fue infiel al marido? No sé, a mí estas transiciones no me cierran. Yo prefiero algo más definido.

Veo que por culpa de este brote pseudo feminista las mujeres somos el blanco publicitario para que facturen más, justamente empresas dirigidas por ellos. Nos bombardean con los dos x una, spa de pies y manos y maratones de mujeres y detrás de todo eso están ellos jactándose del negoción y sabiendo que todo seguirá como Dios manda, que por sobre todas las cosas y mal que nos pese, era varón.