Rápido y furioso: saltó del camión para evitar que piratas del asfalto lo asaltaran
Un camionero de la empresa YPF tuvo que abandonar el rodado porque estaba siendo abordado en movimiento. Dos autos lo venían siguiendo desde hacía unas cuadras, y a esa altura ya habían comenzado el operativo para secuestrar el vehículo cargado de combustible.
Cada vez es más difícil determinar hasta qué punto la ficción imita la realidad o esta se nutre de las pantallas de cine. Esta mañana, el conductor de un camión de combustibles que se desplazaba por el distrito de Chacras de Coria vivió un momento de verdadera tensión y adrenalina, cuando sufrió en carne propia un intento de abordo, mientras el pesado rodado se encontraba en movimiento.
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Todo comenzó cuando Martín Mallea (44), oriundo de la provincia vecina de San Juan, conducía un camión de combustibles perteneciente a la empresa YPF, por la calle Viamonte a la altura del 3.800 –a unos pocos metros de llegar a Pueyrredón-, en Luján de Cuyo.
Como es normal en este tipo de rodados, el conductor mantenía la velocidad de manera que no alterara demasiado al tránsito circundante, a la vez que se mantenía a un ritmo constante rumbo a su destino pautado.
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Sin embargo, en medio de ese trayecto, Mallea descubrió con inquietud que dos vehículos -un Ford Falcon de color verde claro y un Fiesta Max gris- lo seguían desde hace un trecho largo, comenzaron a realizar maniobras tendientes a aminorar la marcha de su camión.
Exaltado, y encerrado en esa situación más propia de una escena cinematográfica que de la vida real, uno de los coches se colocó a su izquierda, y uno de sus ocupantes abandonó el auto para aferrarse al estribo de la cabina del camión de combustibles.
Ante esta situación, el camionero inútilmente comenzó a realizar maniobras evasivas para deshacerse del hombre colgado fuera de la cabina. Sin embargo, la fortuna y un reflejo acertado le permitieron vislumbrar a unos oficiales de la Unidad Motorizada de Acción Rápida (UMAR) que se encontraban por junto a la calle, y sin mediar ningún tipo de seña, frenó en el acto el rodado y saltó del mismo en la dirección en la que estaban los efectivos, y señalando a los delincuentes.
Inmediatamente, los agentes motorizados aprehendieron al hombre que se había colgado del costado del camión y partieron en la persecución de los otros dos vehículos, aunque no tuvieron éxito en la empresa.
Aún así, y aunque no lograron apresar al resto de la banda, descubrieron que el ágil delincuente atrapado contaba con un dispositivo que se suelen usar los piratas del asfalto para bloquear los sistemas de GPS que tienen estas unidades.
De acuerdo a la versión oficial, el nombre del único detenido -porteño de origen- sería Marcelo Silva (34). Al decir que estas “serían” sus señas de identificación, se quiere dejar constancia que muchas veces este tipo de delincuentes ocultan sus verdaderos nombres y domicilios para dificultar la resolución de los casos.
Ante esta situación, el camionero inútilmente comenzó a realizar maniobras evasivas para deshacerse del hombre colgado fuera de la cabina. Sin embargo, la fortuna y un reflejo acertado le permitieron vislumbrar a unos oficiales de la Unidad Motorizada de Acción Rápida (UMAR) que se encontraban por junto a la calle, y sin mediar ningún tipo de seña, frenó en el acto el rodado y saltó del mismo en la dirección en la que estaban los efectivos, y señalando a los delincuentes.
Inmediatamente, los agentes motorizados aprehendieron al hombre que se había colgado del costado del camión y partieron en la persecución de los otros dos vehículos, aunque no tuvieron éxito en la empresa.
Aún así, y aunque no lograron apresar al resto de la banda, descubrieron que el ágil delincuente atrapado contaba con un dispositivo que se suelen usar los piratas del asfalto para bloquear los sistemas de GPS que tienen estas unidades.
De acuerdo a la versión oficial, el nombre del único detenido -porteño de origen- sería Marcelo Silva (34). Al decir que estas “serían” sus señas de identificación, se quiere dejar constancia que muchas veces este tipo de delincuentes ocultan sus verdaderos nombres y domicilios para dificultar la resolución de los casos.


