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Un operativo policial generó un descubrimiento bastante llamativo en Guaymallén
El asalto de dos jóvenes en el barrio Lihué desencadenó un operativo cerrojo para detener a los agresores. Sin embargo, cuando lograron localizarlos, se encontraron con algo inesperado.
El asalto a mano armada a dos jóvenes que sacaban fotos en Guaymallén, sirvió de punto de partida para un operativo que permitió un inquietante hallazgo.
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Alfredo Rojas (24) y Oscar Aranda (36) fueron asaltados esta tarde en el interior del barrio Lihué, mientras se encontraban sacando fotografías a unos murales. Los ladrones, se presentaron con sendas armas de fuego y los obligaron a darles la cámara digital, los celulares y una suma de dinero cercana a los mil pesos. Afortunadamente, más allá del susto y el mal momento, no recibieron otra agresión, por lo que pudieron salir del barrio sin otros inconvenientes.
A partir de esta situación, las víctimas pudieron llamar al 911 y entrevistarse inmediatamente con un patrullero que andaba por la zona. A los policías les aportaron la descripción de los asaltantes y les señalaron el lugar donde fueron interceptados.
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Contando con estos datos, los efectivos realizaron un operativo cerrojo para cercar a los delincuentes, lo que tuvo un éxito casi inmediato, ya que a los pocos minutos lograron descubrir en qué casa se ocultaban los malhechores.
Gracias a la colaboración del dueño de casa, los efectivos pudieron capturar a Fernando Acebedo (25) y Mario Báez (29), que se encontraban adentro. Sin embargo, éstos ya no tenían en su poder el dinero y los objetos robados.
Más allá del fiasco, un hecho secundario no pasó desapercibido para los agentes que intervinieron en la aprehensión de Acebedo y Báez, ya que si bien no portaban las armas que usaron para el atraco ni la cámara, los celulares o el dinero, extrañamente tenían en su poder dos camisas con los escudos oficiales de la Policía de Mendoza y del cuerpo de la Policía Montada.
El caso, que podría trascender del robo agravado, es investigado por la Oficina Fiscal 8 de Guaymallén.
Más allá del fiasco, un hecho secundario no pasó desapercibido para los agentes que intervinieron en la aprehensión de Acebedo y Báez, ya que si bien no portaban las armas que usaron para el atraco ni la cámara, los celulares o el dinero, extrañamente tenían en su poder dos camisas con los escudos oficiales de la Policía de Mendoza y del cuerpo de la Policía Montada.
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