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Te saco, te pongo, te doy, me das y ¿dónde los ponemos?

La Capital está a un paso de lograr su cometido de sacar a los vendedores de las calles céntricas. Sin embargo, los trabajadores aguardan conocer la cifra que deberán pagar para estar en el nuevo persa antes de sellar el acuerdo. Igual, el problema no se solucionará hasta que no encuentren un nuevo espacio para los 120 trabajadores sin locales. ¿Qué pasará con los que están en las inmediaciones del Hospital Central y otras zonas?

Las relaciones entre los vendedores callejeros y la Municipalidad de la Capital están más tranquilas, luego de los tensos momentos que se vivieron hace unos meses cuando el intendente Víctor Fayad los quiso desalojar y reubicar en un nuevo persa.

Al principio, los comerciantes fueron reacios a la iniciativa, pero con el tiempo los ánimos se calmaron y, entre tires y aflojes, las partes se están encaminando hacia un acuerdo, aunque los resultados se verán de acá a un tiempo.

Ahora la situación es la siguiente: la Municipalidad consiguió el acuerdo para reubicar a 117 de los 235 vendedores ubicados entre las calles General Paz y Godoy Cruz, y Patricias y 9 de Julio. Mediante sorteo, ya se les adjudicó las puestos a 103 comerciantes, y en los próximos días se hará lo mismo para adjudicárselos a los otros 14.

El tema es dónde se reubicarán los otros 118. Precisamente para avanzar en esa discusión es que esta tarde se reunirán funcionarios del Gobierno Municipal y representantes de la Agrupación de Vendedores Ambulantes.

Y ya quedó claro y acordado entre las partes que hasta que no esté resuelto el destino de los 235 trabajadores, ninguno se moverá de dónde está, para evitar "avivadas" y que se instalen en las calles nuevos vendedores.

En el encuentro que se llevará a cabo a las 18 en la Municipalidad se discutirán varios aspectos que aún quedan pendientes. El más importante -a criterio de los vendedores-  es cuánto deberán pagar por la reubicación. En el nuevo persa, de calle Mitre y General Paz, los trabajadores contarán con aire acondicionado/calefacción, baños, agua y luz. "El lugar está muy bien, tenemos que reconocerlo", dijo a MDZ María Herbozo, miembro de la comisión directiva de la Agrupación.

Sin embargo, las comodidades cuestan y el temor de los vendedores es cuánto. Resulta que en los persas que ya están funcionando, las tasas por cada puesto ascienden a los 650 pesos, una cifra "muy cara para muchos de nosotros", aseguró María.

Pues este será uno de los puntos a tratar esta tarde. Los vendedores ya le advirtieron al "Viti" que no están en condiciones ni dispuestos a pagar esa suma, por lo que desde la comuna se comprometieron a buscar una salida más barata.

"Algunos venden alfajores, imaginate que no pueden pagar 650 pesos por tener un quiosco", ejemplificó María.

Otra de las cosas a discutir es qué pasará con los discapacitados que tienen su punto de venta callejera.

Y otra cuestión, de la que depende el tiempo en el que las calles del centro queden despejadas de vendedores, es dónde se ubicará la mitad de ellos. Desde la Municipalidad aseguraron que hay algunas opciones, y que dentro de ellas no está contemplada la posibilidad de construir un espacio, pero sí refuncionalizar los que ya hay.

Mientras tanto, la Agrupación presentó varias propuestas. Una de ellas fue que la Municipalidad alquilara el local ubicado en San Martín y Entre Ríos (donde funcionaba Casa Tía o Tiendas Castellanas), a lo que la comuna se negó.

Así que hoy presentarán dos nuevas opciones: la playa ubicada en General Paz y España; o el predio ubicado en 9 de Julio y Barcala.

De todos modos, todo hace presentir el tiempo que tardará en reubicarse a estos trabajadores. Y la solución final no llegará ya que hasta ahora no se avanzó en la reubicación de los vendedores que se desempeñan en las inmediaciones del hospital Central.