Al final sólo condenaron a tres de los acusados por el asalto al blindado
De los seis imputados sólo Cristian Mercado, Juan Carlos Carmona y Martín Villarroel fueron sentenciados a prisión por robo agravado. El primero, cuyo tío fue quien lo involucró, recibió una pena de 13 años de prisión. Andrés Cruz quedó absuelto porque no se comprobó su participación en el cinematográfico atraco que ocurrió en mayo de 2008.
El juicio por el caso del asalto al camión blindado del Banco Regional de Cuyo, ocurrido el 26 de mayo de 2008, llegó a su fin: tres hombres fueron condenados a prisión y uno quedó absuelto. Mientras que uno de los acusados recibió 13 años de prisión por robo agravado, los otros dos fueron sentenciados a 12 años por el mismo delito.
Cristián Gastón Mercado fue quien recibió la mayor pena: 13 años. El hombre, que está con el beneficio de la prisión domiciliaria por enfermedad, fue el más complicado de todos los acusados: su tío fue quien lo implicó en el hecho y la policía lo señaló como el delincuente que empujaba la silla de ruedas y la golpeó para poder concretar el atraco.
En tanto, quien habría hecho el papel de “falso paralítico”, Juan Carlos Carmona, recibió una condena de 12 años. La misma pena corrió para Martín Villarroel, sujeto que fue involucrado como partícipe del asalto ocurrido sobre calle San Martín, donde se escuchó unos 50 disparos y hubo un despliegue de “película”, porque estuvo presente en el domicilio -San Juan 220- en que la banda se escondió.
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Aunque todos fueron condenados por “robo agravado por el uso de arma de fuego” –calificación a la que llegó el fiscal especial Daniel Carniello en sus alegatos-, los tres fueron absueltos por el delito de “evasión” ya que a principios de agosto del 2008, a pocos días de ser detenidos, se escaparon del Centro Transitorio de Detención (ex Contraventores).
Pese a que Carniello –ocupó el rol de acusador reemplazando al fiscal de Cámara y fue también quien instruyó la causa- pidió una condena de 10 años para Andrés Cruz Caporissio, esta persona fue absuelta por la jueza Laura Gil de Chales. Su abogada defensora, Alejandra Ruiz, se mostró muy conforme por el fallo, pero no dejó de evidenciar que su defendido pasó dos años procesado.
Aunque el juicio contempló el debate de otras causas, en lo que se refiere al robo al camión de caudales de la casa matriz del Regional de Cuyo, los números finales son los siguientes:
- De, al menos, 10 personas que habrían cometido el súper atraco, cuyo botín fue de $280.000 y que nunca apareció, 6 personas fueron vinculadas con el asalto.
- De los 6 imputados que llegaron a juicio con la acusación “robo agravado por el uso de arma de fuego, poblado y en banda”, 4 fueron acusados en los alegatos del fiscal por “robo agravado por el uso de arma de fuego”.
- De los 4 acusados, 3 fueron condenados por la Justicia y 1 fue absuelto.
- De los 3 condenados, 1 recibió un año más de prisión que sus pares por la agresión a la víctima del asalto.
Otras condenas
De los seis imputados que llegaron al juicio, Carlos Eduardo Córtez y Leopoldo Guirín Naranjo no fueron acusados por Carniello en la jornada de los alegatos ya que nadie pudo señalarlos durante el debate. A su vez, el segundo hombre también se había fugado de Contraventores, por lo que no recibió condena.
Sin embargo, estos hombres no quedarán libres pues fueron condenados por otro delito: “retención indebida”, ya que ambos engañaron a una conocida, a quien le prometieron que se llevaban una moto que estaba en venta para un potencial comprador –que era el padre de uno de los sujetos-, pero el rodado jamás volvió. Por este caso, Córtez fue condenado a dos años de prisión y Guirín Naranjo, a tres.
Por otro lado, mientras se desarrolló el debate en la Quinta Cámara del Crimen, siempre hubo ocho hombres sentados en el banquillo de los acusados. Los dos restantes son: Maximiliano Soria y Roque Méndez Castellanos, ambos se fugaron, pero el primero confesó haber sido quien ideó el escape: sólo él recibió seis meses de condena por evasión. Sin embargo, el joven ya purga prisión perpetua por homicidio.
Con el detalle de la situación de cada imputado, sólo hoy dos personas salieron por el otro pasillo de Tribunales con las manos libres. Excepto Soria y Méndez Castellanos fueron involucrados en uno de los asaltos más organizados y espectaculares por su despliegue que se haya visto en Mendoza.
Pese a una gran cantidad de asaltantes –suma que se logró a la gran cantidad de testigos que presenciaron el hecho en aquella siesta de mayo-, sólo unos pocos fueros atrapados y sólo a tres se le adjudicó el protagonismo en el asalto. Sólo apareció la camioneta en la que huyeron, la famosa Grand Cherokee verde, y un domicilio allanado, donde se detuvo a la mayoría de los que llegaron acusados al juicio.
Sin embargo, el testimonio de uno de los condenados que habló a la Justicia para proteger a su sobrino fue contundente. Los detalles fueron demasiado puntuales: en la vivienda de San Juan al 220 de Ciudad -que estaba siendo refaccionada- había una silla de ruedas o un maletín de una guitarra y que desaparecieron después del día del asalto y que muchos hombres se bajaron de una camioneta, se vistieron rápidamente y salieron a pintar la fachada de la casa, mientras todos los móviles circundaban la zona.
A su vez, el crudo testimonio de la policía -que custodiaba el blindado y que fue golpeada al punto de desmayarse- señaló a dos personas: Carmona y Mercado, el supuesto lisiado que se paró y sacó la Itaka y su acompañante, quien dio un “cachazo” a la oficial para poder reducir al portavalores y llevarse las preciadas sacas, una de ellas con una suma de $280.000 que jamás fue encontrada.
Aunque el juicio contempló el debate de otras causas, en lo que se refiere al robo al camión de caudales de la casa matriz del Regional de Cuyo, los números finales son los siguientes:
- De, al menos, 10 personas que habrían cometido el súper atraco, cuyo botín fue de $280.000 y que nunca apareció, 6 personas fueron vinculadas con el asalto.
- De los 6 imputados que llegaron a juicio con la acusación “robo agravado por el uso de arma de fuego, poblado y en banda”, 4 fueron acusados en los alegatos del fiscal por “robo agravado por el uso de arma de fuego”.
- De los 4 acusados, 3 fueron condenados por la Justicia y 1 fue absuelto.
- De los 3 condenados, 1 recibió un año más de prisión que sus pares por la agresión a la víctima del asalto.
Otras condenas
De los seis imputados que llegaron al juicio, Carlos Eduardo Córtez y Leopoldo Guirín Naranjo no fueron acusados por Carniello en la jornada de los alegatos ya que nadie pudo señalarlos durante el debate. A su vez, el segundo hombre también se había fugado de Contraventores, por lo que no recibió condena.
Sin embargo, estos hombres no quedarán libres pues fueron condenados por otro delito: “retención indebida”, ya que ambos engañaron a una conocida, a quien le prometieron que se llevaban una moto que estaba en venta para un potencial comprador –que era el padre de uno de los sujetos-, pero el rodado jamás volvió. Por este caso, Córtez fue condenado a dos años de prisión y Guirín Naranjo, a tres.
Por otro lado, mientras se desarrolló el debate en la Quinta Cámara del Crimen, siempre hubo ocho hombres sentados en el banquillo de los acusados. Los dos restantes son: Maximiliano Soria y Roque Méndez Castellanos, ambos se fugaron, pero el primero confesó haber sido quien ideó el escape: sólo él recibió seis meses de condena por evasión. Sin embargo, el joven ya purga prisión perpetua por homicidio.
Con el detalle de la situación de cada imputado, sólo hoy dos personas salieron por el otro pasillo de Tribunales con las manos libres. Excepto Soria y Méndez Castellanos fueron involucrados en uno de los asaltos más organizados y espectaculares por su despliegue que se haya visto en Mendoza.
Pese a una gran cantidad de asaltantes –suma que se logró a la gran cantidad de testigos que presenciaron el hecho en aquella siesta de mayo-, sólo unos pocos fueros atrapados y sólo a tres se le adjudicó el protagonismo en el asalto. Sólo apareció la camioneta en la que huyeron, la famosa Grand Cherokee verde, y un domicilio allanado, donde se detuvo a la mayoría de los que llegaron acusados al juicio.
Sin embargo, el testimonio de uno de los condenados que habló a la Justicia para proteger a su sobrino fue contundente. Los detalles fueron demasiado puntuales: en la vivienda de San Juan al 220 de Ciudad -que estaba siendo refaccionada- había una silla de ruedas o un maletín de una guitarra y que desaparecieron después del día del asalto y que muchos hombres se bajaron de una camioneta, se vistieron rápidamente y salieron a pintar la fachada de la casa, mientras todos los móviles circundaban la zona.
A su vez, el crudo testimonio de la policía -que custodiaba el blindado y que fue golpeada al punto de desmayarse- señaló a dos personas: Carmona y Mercado, el supuesto lisiado que se paró y sacó la Itaka y su acompañante, quien dio un “cachazo” a la oficial para poder reducir al portavalores y llevarse las preciadas sacas, una de ellas con una suma de $280.000 que jamás fue encontrada.
Perlita de una jornada judicial
- A las 12.45 se hizo la lectura de la sentencia. Después de dar detalladamente el fallo a cada imputado, se escuchó una pregunta: "¿Qué pasó conmigo?". Roque Mendéz Castellanos, acusado por evasión, no había sido nombrado en la sentencia. La jueza se retiró de la sala, corrigió el error que había en el acta y confirmó lo decidido: el hombre no fue condenado y pudo respirar tranquilo.


