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Mirá lo que deben padecer quienes necesitan comprar garrafas

La escasez de gas envasado no se soluciona y las quejas de los usuarios crecen. En uno de los principales distribuidores de garrafas, a las nueve de la mañana ya no había gas y la proximidad del fin de semana alerta a los usuarios. Las listas de control, las restricciones en la venta y los privilegios de portar un uniforme. Mirá los videos.

El panorama en los principales distribuidores de gas envasado del Gran Mendoza no ha variado en los últimos días, pese a las promesas gubernamentales de duplicar el stock de garrafas, y la escasez preocupa, alerta y enfebrece a los usuarios.

Aunque muchos están de acuerdo con completar una lista con sus datos personales que los condiciona a comprar una sola garrafa por persona, las largas colas persisten y a primera hora de la mañana ya no había gas para vender en una importante distribuidora, ubicada en el Carril Rodríguez Peña.

Uno de los responsables de la empresa aseguró a MDZ que “estamos vendiendo cerca de cien garrafas por día, directo al público, y repartimos cerca de 300 a distintos puntos de venta minoristas”.

No obstante, la cantidad de usuarios en busca de una garrafa para poder pasar el fin de semana supera holgadamente la cantidad de unidades a la venta. Hecho que provoca el enojo, en la mayoría de los casos; y resignación, en los menos.

“Ayer a la tarde, estuve haciendo cola en una estación de servicio de Buena Nueva –Tirasso y Godoy Cruz-, éramos cerca de ochenta y cuando llegó el camión, traía treinta garrafas. Así que acá estoy, esperando a poder comprar”, relataba uno de los tantos clientas de la fila.

Mientras salían los camiones con carga para el reparto a comercios minoristas, el aviso para los que recién llegaban no dejaba lugar a dudas. Eran las nueve de la mañana y en lugar de un “Buen día”, el saludo del vendedor era: “No hay gas”.

A muchos, esa sola y directa frase los hacía cambiar su rumbo –con envase en mano- e ir en busca de otro punto de venta. Pero, a otros logró sacarlos de sus casillas, exigir que se les venda una garrafa y levantar la baja temperatura matinal. Máxime, viendo que mientras se les negaba la venta, un efectivo policial lograba el propósito, por el sólo hecho de portar uniforme.