Rateada masiva: el debate propuesto por la DGE, apoyado por los psicopedagogos
La iniciativa propuesta por la Dirección General de Escuelas, de no sancionar y convocar a los padres a jornadas de reflexión, luego de la rateada masiva de alumnos convocada a través de Facebook y que concentró a miles de chicos en la Plaza Independencia, encontró concordancia con lo que sostiene la presidenta del Colegio de Psicopedagogos de Mendoza.
Elizabeth Loos sostiene que este caso “como todo fenómeno podemos analizarlo desde diferentes niveles. Puede verse como un fenómeno social, podría ser una manifestación de poder y hasta quizás como una demostración bastante manifiesta de la ausencia del adulto”.
Para esta profesional de la psicopedagogía, con más de 20 años de trabajo en escuelas del nivel medio, la utilización de Facebook para la convocatoria demuestra que “los chicos han encontrado una dimensión a la que el adulto no accede con tanta agilidad”.
Pero, más allá del modo o de la forma, Loos apunta más profundamente y busca las causas de la multitudinaria manifestación estudiantil. “De alguna manera están manifestando un mensaje bastante profundo y lleva el análisis a un nivel psicológico o simbólico. Y, surgen varias preguntas ¿Por qué contra la escuela? ¿Cuál es el mensaje que quieren dar?”.
“Ellos deben estar elucubrando una serie de hipótesis, ¿Qué pasaría si los alumnos no fueran a la escuela? ¿Qué haría la escuela sin alumnos?”, se pregunta Loos y sostiene:
“Cuando uno decide no estar, está decidiendo que quiere cambiar algo con lo que no está conforme y no significa que es lo mismo estar o no. Directamente, elije no estar”.
Para la psicopedagoga los diferentes actores involucrados deben acusar recibo del mensaje y abrir el debate: “Una vez más, los chicos eligen una manera inteligente y pacífica de demostrarnos a los adultos lo lejos que estamos de sus necesidades. También es un mensaje para la escuela y la escuela tiene que ser suficientemente dúctil o flexible para poder entender lo que están queriendo decir los chicos. Hay una fractura entre lo que demandan los chicos y lo que la escuela ofrece. Hay que sentarse a debatir. Los adultos nos estamos quedando cortos, bastante lejos de esto que está pasando y ni siquiera sabemos por dónde van los chicos. Para nosotros, es una dimensión desconocida”.
“Cuando uno decide no estar, está decidiendo que quiere cambiar algo con lo que no está conforme y no significa que es lo mismo estar o no. Directamente, elije no estar”.
Para la psicopedagoga los diferentes actores involucrados deben acusar recibo del mensaje y abrir el debate: “Una vez más, los chicos eligen una manera inteligente y pacífica de demostrarnos a los adultos lo lejos que estamos de sus necesidades. También es un mensaje para la escuela y la escuela tiene que ser suficientemente dúctil o flexible para poder entender lo que están queriendo decir los chicos. Hay una fractura entre lo que demandan los chicos y lo que la escuela ofrece. Hay que sentarse a debatir. Los adultos nos estamos quedando cortos, bastante lejos de esto que está pasando y ni siquiera sabemos por dónde van los chicos. Para nosotros, es una dimensión desconocida”.

