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Homenaje del Bicentenario: el nombre del hospital de Las Heras tendrá una impronta peronista

Se llamará "Doctor Ramón Carrillo". El gobierno de Celso Jaque decidió bautizar al hospital de Las Heras con el nombre del primer ministro de Salud del país, que se desempeñó en ese cargo durante la presidencia de Perón. Aseguran que el nuevo centro asistencial ayudará para descongestionar los hospitales Lagomaggiore, Notti y Central.

El nombre del hospital de Las Heras era uno de los detalles que restaban para que este 24 de mayo el gobernador Celso Jaque lo inaugurara oficialmente.

La apertura de este nosocomio será la obra del Bicentenario, porque será durante los festejos patrios que el gobernador lo inaugure.

Y ante el apuro por poner todo a punto para ese día, el nombre era uno de esos detalles que no podían pasar desapercibidos.

El hospital llevará el nombre Doctor Ramón Carrillo, en honor al primer ministro de Salud que tuvo la Argentina y a quien se le reconoce haber diseñado y ejecutado el mejor plan sanitario que tuvo la Argentina, durante el gobierno de Juan Domingo Perón, allá por el año 1.946.

Además, Carlos Behler confirmó que ya está listo el logo que llevará este hospital, del cual se pretende que sea  el hospital de referencia de Las Heras.

La iniciativa fue propuesta por el ministro de Salud mendocino, Carlos Behler, y según él mismo relató, tuvo la aceptación inmediata por parte de Jaque.

Además de determinar el nombre y el logo, la semana pasada se emitieron las órdenes de compra del equipamiento que se necesitaba para la apertura del hospital, mientras que durante esta semana se realizarán el resto de los trabajos de acondicionamiento, aseguró Behler.

En el Gobierno aseguran que el nuevo centro asistencial  Doctor Ramón Carrilo ayudará para descongestionar los hospitales Lagomaggiore, Notti y Central. El perfil del hospital es de atención ginecobstétrico y pediátrico con soporte clínico. Y tendrá además una guardia polivalente. Está ubicado entre las calles Capitán Vázquez y Manuel A. Sáez y el callejón Morales.

Posee 20 consultorios que están distribuidos así: 6 para clínica médica, 6 para pediatría, 6 para obstetricia y 2 para odontología. Tendrá 2 ambulancias y 100 personas prestarán atención ahí, según contó Behler.

Todo esto se hará en la primera etapa, mientras que en una segunda está previsto continuar con la parte de internación, que se concretaría en 2011.

Por otra parte, el gobierno de Celso Jaque espera que este 24 de mayo esté presente el ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur, para la inauguración del hospital de Las Heras.

Ramón Carrillo, una vida dedicada a la medicina
El neurólogo Ramón Carrillo fue designado secretario de Salud Pública, cargo que asumió el día 4 de junio de 1946 cuando el General Juan D. Perón se  hizo cargo de la presidencia de Argentina.

Después de las elecciones que llevaron al Partido Laborista al poder, el doctor Carrillo pasó a ocupar un lugar importantísimo en la estructura del naciente peronismo. El 23 de mayo de 1946, en acuerdo general de ministros, se creó la Secretaría de Salud Pública, con rango de ministerio (pasaría a ser Ministerio con la reforma constitucional de 1949). El 29 de mayo, mediante un decreto del Poder Ejecutivo, el profesor doctor Ramón Carrillo fue designado Secretario de Salud Pública, cargo que asumiría el día 4 de junio de 1946 cuando el General Juan D. Perón se hizo cargo de la presidencia.

Durante su gestión llevó a cabo acciones que no tienen comparación hasta hoy. Fue el artífice de una verdadera revolución sanitaria, diseñada y llevada adelante por él mismo.

Al iniciar sus funciones, el doctor Carrillo se encontró con una gran desorganización, con instalaciones sanitarias inadecuadas, y con falta de camas, de equipamiento médico, de insumos y de personal capacitado. Esto fue lo que lo motivó a comenzar a trabajar en una serie de cambios drásticos.

Según los datos, aumentó el número de camas existentes en el país, de 66.300 en 1946 a 132.000 en 1954, cuando se retira. Erradicó, en sólo dos años, enfermedades endémicas como el paludismo, con campañas sumamente agresivas. Hizo desaparecer prácticamente la sífilis y las enfermedades venéreas. Disminuyó el índice de mortalidad por tuberculosis de 130 por 100.000 a 36 por 100.000. Terminó con epidemias como el tifus y la brucelosis. Redujo drásticamente el índice de mortalidad infantil del 90 por mil a 56 por mil.

Todo esto, dando prioritaria importancia al desarrollo de la medicina preventiva, a la organización hospitalaria, a conceptos como la “centralización normativa y descentralización ejecutiva”.

Carrillo marcó un interés especial en áreas que el Estado no había profundizado hasta entonces: la medicina preventiva, la medicina social y la atención materno-infantil.