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Cáritas, la pobreza y el desinterés político en Mendoza

Luego de la difusión de los datos del INDEC, que muestran un considerable aumento de la pobreza en Mendoza, MDZ entrevistó a la directora de la sede de Cáritas en el departamento de Las Heras, quien dio cuenta del crecimiento de la miseria y contó cómo se trabaja desde allí para su contención.
Cáritas asegura que la política no da contención a los pobres. Foto: MDZ
Cáritas asegura que la política no da contención a los pobres. Foto: MDZ
Luego de que el INDEC publicara que en Gran Mendoza existen más de 56 mil pobres y casi 15 mil indigentes, el escándalo no se hizo esperar. Docenas de personas vinculadas a la asistencia de los más humildes, dieron cuenta en primera persona de ese crecimiento. Por caso, el vocero de la Iglesia Católica en la provincia, el presbítero Marcelo De Benedectis, aseguró que “la pobreza ha aumentado, pero hay algo aún peor: se ha consolidado en algunos sectores”.

De Benedictus sabe de qué habla, ya que está a cargo de la obra de Cáritas en la provincia y convive a diario con casos de pobreza extrema. Al frente de la parroquia San Miguel Arcángel de Las Heras, el sacerdote trabaja codo a codo con Sara de Gutiérrez, Directora de la sede de Cáritas parroquial del referido departamento.


MDZ entrevistó a De Gutiérrez en el día de ayer, junto a cuatro de sus colaboradoras: Antonia, Griselda, María del Carmen e Ivanna.


-¿Qué puede decirse frente a los datos oficiales de que creció la pobreza en Mendoza?
-Nosotras, aparte de brindar ayuda aquí mismo en la parroquia, salimos a los barrios, y vemos que es indiscutible el aumento considerable de pobreza. Hace muchos años que vemos esto y no nos acostumbramos.

-¿Y qué medida de acción concreta toman al respecto?
-Varias… una de ellas es lo que llamamos el “MM21”, que es el merendero para mamás menores de 21 años, aquí les damos algo de tomar y comer. Son 21 chicas de 13 a 21 años a las que justamente hace poco el Padre De Benedictis les hizo una entrevista y les preguntó muchas cosas. Creo que la única realidad nacional es lo que salió de boca de esas chicas.


-¿Cuáles fueron las preguntas del Padre?
-Desde donde vivían, cómo estaba conformada su familia, cuáles eran sus historias de vida. Casi todas viven en asentamientos, en viviendas de chapa, donde se hallan 2 o 3 familias juntas, chicas con 3 o 4 hijos, con bebés producto de violaciones o en estado de desnutrición o anemia.


-¿Ven en los últimos tiempos algún incremento en la cantidad de gente que se acerca a pedir colaboración?
-Hay un incremento muy grande de gente que pide colaboración, nos acercamos a los barrios Eva Perón, Barrio Papa y otros y nos percatamos de cómo los hijos de las personas a las que venimos ayudando han realizado también sus precarias viviendas con chapas, nylon o cartón. Es inexplicable la bronca que nos da cuando escuchamos este tipo de estadísticas. Invito a cualquier persona a que vea cómo están nuestros hermanos.

-Se podría argumentar que hay una pobreza estructural que siempre es lineal e igual, ¿o ven un aumento de la miseria?
-¡Totalmente! (al unísono). Hace años que trabajamos aquí y podemos percibirlo. Sobre todo las que vamos a los asentamientos. Pero hay una raíz desde la base de la educación, si un niño ve que su padre, madre o abuelos no trabajan, es muy difícil para él agrandar su percepción y plantearse otras cosas. Desafortunadamente, cada vez son más. Es indiscutible lo difícil que se está haciendo para todos costear los precios de los supermercados, imagínese para ellos. La leche es lo que más piden y está muy cara.

-¿La gente está predispuesta a donar?
Por suerte, sí. La gente que asiste a la parroquia nos aporta mucho. Y muchas veces son los que menos tienen.

-Además del “MM 21”, ¿qué otras actividades realizan aquí en Cáritas parroquial?
-Bueno a estas chicas no sólo las asistimos con alimentos, le damos asistencia espiritual, tratamos de contenerlas en diferentes aspectos desde el embarazo hasta que nacen sus bebés. Las asistimos en el tema del respeto, la higiene, de su dignidad, de cómo cuidar mejor a sus bebés. Impartimos clases de tejido, de pintura sobre tela, de manualidades, tratamos de que estas chicas no continúen pensando que su vida terminó a los 21, que tienen otras opciones y las preparamos para que puedan acceder a ellas. Charlamos mucho con ellas, y gracias a Dios nos escuchan. Les estamos enseñando a volver a los pañales de tela y manejarse con los descartables para llevar a los bebés al médico.


-¿Cuál es su tarea para con los indigentes que están en la calle?
-Aparte de brindarles alimentos, tratamos de conseguir mantas y colchones para ellos. Pero principalmente tratamos de concientizarlos sobre lo perjudicial que es revolver la basura y de encaminarlos en otras vías de conseguir alimentos que no sea arriesgando tanto su salud

-Además de sus necesidades materiales, ¿están abiertos a recibir contención espiritual?
-Es que eso es justamente lo que hacemos aquí en Cáritas, ofrecer las dos cosas. Hay mucho interés de recibir asistencia espiritual, lleva su tiempo, pero sus personalidades cambian para bien. Sin embargo quiero destacar que no se condiciona la ayuda otorgada por la religión. Viene gente de toda creencia.

-¿Se mueve dinero en Cáritas?
-No, es todo por trueque. Recolectamos buena ropa para intercambiarla por alimentos en diferentes campañas.

-¿Hay algún interés por parte de la política en la ayuda a los más humildes?
-Para nada, al contrario. Cuando los necesitados van a la Municipalidad, los mandan a acá y esto sólo se mantiene con la ayuda de la comunidad. En las campañas no tienen problema en limpiarle los mocos a los chicos, pero lamentablemente no se acercan a ayudar. Tendrían que ver la desesperación con la que se toman los chicos el vaso de leche que les damos acá.

-¿Qué es lo que más se necesita en Cáritas?
-Puntualmente, azúcar, leche y pañales. Esperemos que a través de los medios se presente la oportunidad para que los que tienen que ver, vean y los que tienen que ayudar ayuden.