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Caso Segatore: el otro costado del paro judicial que duró cinco semanas

Mientras el paro judicial afectaba a la provincia de Mendoza, Adrián Segatore, que enfrenta una enfermedad terminal, sufre los coletazos de la medida por no poder avanzar en un expediente que podría aliviar su dolencia.
El paro ha provocado complicaciones inesperadas. Foto: Pachy Reynoso/MDZ
El paro ha provocado complicaciones inesperadas. Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Es lógico que el paro judicial que afecta a la provincia de Mendoza desde hace varias semanas, haya traído complicaciones de diversa índole a aquellos que están relacionados con la actividad jurídica; lo que no es normal es que afectara a personas que nada tienen que ver con los ámbitos tribunalicios.

Es el caso de Adrián Segatore, un hombre de 38 años que en agosto del 2008 ha sido diagnosticado con una enfermedad llamada déficit Alfa-1.

La Deficiencia de Alfa-1 Antitripsina (Alfa-1) es un trastorno que se trasmite de padres a hijos a través de los genes y puede resultar en serias complicaciones pulmonares en adultos como también en complicaciones hepáticas serias en bebés, niños y adultos.

Según relató Segatore en un correo electrónico enviado a la redacción de MDZ, en su caso “ha afectado los pulmones, haciendo que hoy en día sea un paciente con EPOC, el daño a los pulmones es irreversible y se va incrementando con el paso del tiempo, llegando a la destrucción total de los mismos”.

En el mismo mail, el afectado refiere cómo lo afecta el paro judicial: “El avance de esta enfermedad puede ser detenido mediante una medicación que si bien no cura la enfermedad, si detiene o demora su avance. Solicité esta medicación en mi obra social, la cual me la negaron, por este motivo he llevado mi caso a la justicia, debido a los paros del año pasado, la suspensión de las actividades debido a la gripe A, la cual me afecta directamente, ya que por mi enfermedad soy un paciente de alto riesgo, y los paros de este año, hace mas de un año que me encuentro en espera de un fallo de la corte que dictamine si OSDE debe o no proporcionarme esta medicación”.

Hace instantes, en diálogo con MDZ, Segatore manifestó su enojo al asegurar que “cuando se trata de medicaciones especiales en enfermedades terminales, la justicia tendría que expedirse con celeridad y no postergar estos casos”.

Lo cierto es que el Déficit de Alfa-1 no es una patología conocida y suele ser mal diagnosticada por ese desconocimiento. “Acá en Mendoza hay una paciente de Tunuyán a la que trataron 11 años como asmática, hasta que por casualidad le descubrieron su real dolencia en Buenos Aires”, agregó el afectado.

Aunque el conflicto se encamina a ser resuelto en el mediano plazo, la salud de Segatore complica día tras día y su estado peligra por cuestiones ajenas a su potestad.

Resta preguntarse: ¿Será Justicia?