Empresa sospechada de contaminar proveyó cloro con mercurio a OSM
Desde OSM aseguran que las compras se hicieron sólo hace dos años y que la detección de altos niveles del metal en el hipoclorito de sodio fue uno de los fundamentos para decretar la intervención por parte del Estado. También, en 2008, el EPAS emitió una resolución sobre los parámetros permitidos en el insumo y las fallas de calidad en que incurría la empresa.
La productora de lavandina y soda cáustica acusada de haber contaminado con mercurio el agua cruda de dos canales en Luján de Cuyo tiene en su historial comercial otra irregularidad: haber incumplido normas nacionales de calidad mientras era proveedor de hipoclorito de sodio (cloro) de Obras Sanitarias Mendoza.
Así quedó reflejado en el decreto gubernamental 1690 del 3 de agosto de 2009, a través del que el gobernador Celso Jaque disponía la intervención administrativa de OSM, exponiéndolo como uno de los argumentos de la decisión intervencionista:
“Se pudo constatar que las partidas del insumo “hipoclorito de sodio”, compradas a la empresa Keghart S.A., que elabora por el método del cátodo de mercurio, alcanzaban valores superiores al límite de la Norma IRAM 41.171-96, que indica un límite máximo de 1 mg/l., lo que motivó que, por instructivos de la Gerencia de Auditoría, Obras Sanitarias Mendoza S.A. tuvo que retirar dichas partidas de las distintas unidades operativas y reemplazarlas por un insumo que cumpliera con dicho valor.
Que como corolario de auditorías realizadas por personal del E.P.A.S., pudo constatarse que en varias partidas de este insumo, el concesionario había detectado la presencia de dicho elemento en concentraciones superiores a las fijadas como parámetro aceptable de calidad, omitiendo informar en tiempo y en forma esta situación.
Que las evidentes fallas en el control de calidad de insumos, en este caso hipoclorito de sodio, tuvieron como consecuencia la distribución de agua que no cumplía con los parámetros de agua potable, debiendo tenerse presente que en el caso de que la presencia de mercurio, aún en bajas concentraciones en el agua distribuida se repita sistemáticamente, el riesgo para la salud de las personas podría alcanzar valores inadmisibles.
Que ello puso en evidencia que existió una deficiencia en el control y distribución del insumo hipoclorito de sodio, el cual era entregado y usado en las diferentes unidades operativas sin la autorización pertinente, fundamentalmente debido a un exceso de confianza en la calidad del mismo, estando estos aspectos acreditados en expediente N° 80/E/08/ 80.293, caratulado “Determinación de Mercurio en Hipoclorito de Sodio”, habiéndose introducido la correspondiente denuncia Penal, en la Unidad Fiscal Especial N° 6, Expediente N° P 71.133/08.”
La acusación de la contaminación de los últimos días proviene, por el momento, solo de la Secretaría de Medio Ambiente y particularmente de su titular, Guillermo Carmona, quien asegura que “la empresa volcó deshechos” contaminados sobre la margen del canal Cacique Guaymallén; aunque nadie desde la cartera pudo reconocer esta mañana haber conocido los antecedentes.
Desde la Justicia, la fiscal de Delitos Complejos Claudia Ríos reconoció a MDZ que aún no está en condiciones de establecer “si existió o no un delito. Menos podemos señalar a un responsable”. En tanto, desde Obras Sanitarias afirman que las compras se hicieron sólo en 2008, y por una razón extraordinaria.
Keghart ya había sido clausurada el año pasado por “incumplimiento de los planes de remediación exigidos oportunamente y en los resultados obtenidos a partir de la Auditoría Ambiental desarrollada por la Dirección de Protección Ambiental con toma de muestras y análisis por parte de la Universidad Nacional de Cuyo que arrojaron valores de Mercurio en suelo mayores a los permitidos por la legislación vigente, los cual implica un altísimo riesgo ambiental ya que dicha planta se encuentra ubicada a la vera del canal Cacique Guaymallén, en el departamento Lujan de Cuyo”. Situación desmentida rotundamente por la empresa, al admitir su gerente administrativo, Carina Miranda, que “lo que hubo fue una paralización de la planta, motivada por nuestra propia denuncia”.
Las interrogantes se alimentan al no encontrarse explicación acerca de cómo Keghart pudo seguir funcionando normalmente si arrastra semejantes antecedentes; y las dudas cubren con su oscuro manto este proceso, ya que hay quienes admiten desde el seno de OSM que se ha seguido comprando cloro a esta empresa.
Que ello puso en evidencia que existió una deficiencia en el control y distribución del insumo hipoclorito de sodio, el cual era entregado y usado en las diferentes unidades operativas sin la autorización pertinente, fundamentalmente debido a un exceso de confianza en la calidad del mismo, estando estos aspectos acreditados en expediente N° 80/E/08/ 80.293, caratulado “Determinación de Mercurio en Hipoclorito de Sodio”, habiéndose introducido la correspondiente denuncia Penal, en la Unidad Fiscal Especial N° 6, Expediente N° P 71.133/08.”
La acusación de la contaminación de los últimos días proviene, por el momento, solo de la Secretaría de Medio Ambiente y particularmente de su titular, Guillermo Carmona, quien asegura que “la empresa volcó deshechos” contaminados sobre la margen del canal Cacique Guaymallén; aunque nadie desde la cartera pudo reconocer esta mañana haber conocido los antecedentes.
Desde la Justicia, la fiscal de Delitos Complejos Claudia Ríos reconoció a MDZ que aún no está en condiciones de establecer “si existió o no un delito. Menos podemos señalar a un responsable”. En tanto, desde Obras Sanitarias afirman que las compras se hicieron sólo en 2008, y por una razón extraordinaria.
Keghart ya había sido clausurada el año pasado por “incumplimiento de los planes de remediación exigidos oportunamente y en los resultados obtenidos a partir de la Auditoría Ambiental desarrollada por la Dirección de Protección Ambiental con toma de muestras y análisis por parte de la Universidad Nacional de Cuyo que arrojaron valores de Mercurio en suelo mayores a los permitidos por la legislación vigente, los cual implica un altísimo riesgo ambiental ya que dicha planta se encuentra ubicada a la vera del canal Cacique Guaymallén, en el departamento Lujan de Cuyo”. Situación desmentida rotundamente por la empresa, al admitir su gerente administrativo, Carina Miranda, que “lo que hubo fue una paralización de la planta, motivada por nuestra propia denuncia”.
Las interrogantes se alimentan al no encontrarse explicación acerca de cómo Keghart pudo seguir funcionando normalmente si arrastra semejantes antecedentes; y las dudas cubren con su oscuro manto este proceso, ya que hay quienes admiten desde el seno de OSM que se ha seguido comprando cloro a esta empresa.


