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Video exclusivo de Mdz: habla la mujer abusada por el guardia de un Átomo

En un valiente testimonio, la víctima resume la traumática situación que debió soportar al ser sometida por el abusador que trabaja como guardia en una sucursal de Guaymallén de la cadena de supermercados. Angustia, bronca, desesperación; algunas de sus sensaciones tras vivir el peor momento de su vida. Mirá los videos.
Dale, dale, desvetite, insistía agresivo el abusador mientras la manoseaba. Foto: Mdz
"Dale, dale, desvetite", insistía agresivo el abusador mientras la manoseaba. Foto: Mdz

Lo que parecía ser una mañana como tantas otras terminó convirtiéndose en la jornada más oscura en la vida de una mujer de Guaymallén, que tras pretender hacer una rápida compra de algunos elementos de higiene en uno de los eslabones de la cadena de supermercados Atomo resultó siendo abusada por un guardia de seguridad.

Aunque el sujeto nunca se lo expresó de manera explícita, le dio a entender sus sospechas de creerla involucrada en un robo y en complicidad con uno de los cajeros de la sucursal de Urquiza y Elpidio González. Pero, su actitud estuvo muy lejos de la de un custodio sino que aprovechándose de la sorpresa que generó en ella el confuso episodio, abusó de ella.

Silvia, tal como la hemos llamado, dejó a sus hijos, de 13 y 6 años, solos en casa mientras se dirigía a un supermercado ubicado a cuatro cuadras de su casa pero la necesidad de cargar combustible la fue alejando de su destino inicial y parándola frente a las puertas del local, que hasta ese momento desconocía y al que promete no volver nunca más.

En un valiente testimonio brindado a Mdz, Silvia nos cuenta con lujo de detalles cómo sucedieron los hechos y lo traumático que le resultó vivirlos.

Para preservar la identidad de la víctima, a los videos de la entrevista que le realizó el periodista Christian Sanz les alteramos tanto la calidad de la imagen como el audio.

“Me muestra el ticket, por favor”. Con esa frase se inició el calvario de Silvia.


“Dale, dale, desvestite”. Agresivo, el abusador comenzó con el manoseo y el castigo psicológico sobre su víctima.



“¡Mamá! ¿Por qué te llevaron presa?, me preguntaba mi hijo. Todo ha sido una verdadera pesadilla”.