La Justicia notificó del desalojo al teatro Viceversa
El titular del espacio de arte mendocino, Walter Neira, recibió esta mañana la notificación del trámite de desalojo que se interpuso sobre la propiedad que ocupan. "Esto es una estafa, nosotros pagamos la propiedad con el dinero ganado con el Premio Nacional de Teatro y con el esfuerzo de quince años de trabajo", acusó Neira. La demandante es una gremialista y ex concejal de San Luis.
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Así fue, que con la seguridad de contar en poco tiempo con los 18 mil dólares que se adjudicaron con el premio se embarcaron en la compra de un galpón, propiedad de la familia Cangiani, ubicado en la calle Pedro B. Palacios al 900 de Capital.
“Antes de cobrar ese dinero, juntamos 2 mil dólares, entre todos, y dimos la seña de la propiedad, que nos la vendían en 40 mil. Cuando tuvimos la plata en la mano cubrimos el cincuenta por ciento del valor total”, recuerda Walter Neira.
Pero, tal como asegura, sólo cubrieron la mitad del monto de la transacción, Neira aclara: “El resto, lo conseguimos con un préstamo hipotecario de la Banca Nazionale del Lavoro. Como ninguno de nosotros tenía un bono de sueldo que sirviera para un préstamo de esa cantidad de dinero, uno de nuestros compañeros, Horacio Flores, nos presentó a su hermana, Marta Flores, quien en ese entonces era concejal en San Luis y estaba dispuesta a sacar el préstamo a su nombre”.
El trámite se cumplió y mes a mes, desde hace trece años, que el elenco Viceversa venía pagando la cuota correspondiente al empréstito bancario. Aunque la sorpresa fue inmensa cuando advirtieron a mediados del año pasado que Marta Flores canceló, de una sola vez, las cuatro cuotas restantes de la hipoteca e inició la tramitación de la escritura de la propiedad a su nombre. Lo que finalmente consiguió.
“A partir de ahí iniciamos acciones con el abogado Florencio González, con quien además nos llevamos otra sorpresa: nunca presentó un escrito para revocar la escritura de Flores. Es más, cuando lo increpé por haber hecho el trabajo, me advirtió que no era tan sencillo por que no sabíamos con quien nos estábamos metiendo -por Flores-“, señala Neira.
Hoy, el escenario indica que Marta Flores es la propietaria del lugar donde funciona la sala teatral y que el elenco de artitas está a punto de perder los casi 300 mil pesos que ha pagado hasta el momento por la propiedad, y de los cuales tienen todos los comprobantes. Precisamente, esta mañana recibieron la visita de un oficial de Justicia y un martillero, quienes los notificaron del desalojo y les advirtieron que en caso de no ser acatado por ellos, bien pueden hacer uso de la fuerza pública.
“Si me tengo que ir, me iré. Pero esto es una estafa, nosotros pagamos la propiedad con el dinero ganado con el Premio Nacional de Teatro y con el esfuerzo de quince años de trabajo. Hemos golpeado todas las puertas y nadie nos ha ayudado”, asume Walter Neira.
El trámite se cumplió y mes a mes, desde hace trece años, que el elenco Viceversa venía pagando la cuota correspondiente al empréstito bancario. Aunque la sorpresa fue inmensa cuando advirtieron a mediados del año pasado que Marta Flores canceló, de una sola vez, las cuatro cuotas restantes de la hipoteca e inició la tramitación de la escritura de la propiedad a su nombre. Lo que finalmente consiguió.
“A partir de ahí iniciamos acciones con el abogado Florencio González, con quien además nos llevamos otra sorpresa: nunca presentó un escrito para revocar la escritura de Flores. Es más, cuando lo increpé por haber hecho el trabajo, me advirtió que no era tan sencillo por que no sabíamos con quien nos estábamos metiendo -por Flores-“, señala Neira.
Hoy, el escenario indica que Marta Flores es la propietaria del lugar donde funciona la sala teatral y que el elenco de artitas está a punto de perder los casi 300 mil pesos que ha pagado hasta el momento por la propiedad, y de los cuales tienen todos los comprobantes. Precisamente, esta mañana recibieron la visita de un oficial de Justicia y un martillero, quienes los notificaron del desalojo y les advirtieron que en caso de no ser acatado por ellos, bien pueden hacer uso de la fuerza pública.
“Si me tengo que ir, me iré. Pero esto es una estafa, nosotros pagamos la propiedad con el dinero ganado con el Premio Nacional de Teatro y con el esfuerzo de quince años de trabajo. Hemos golpeado todas las puertas y nadie nos ha ayudado”, asume Walter Neira.



