Día de la Memoria: descubrieron un friso escultórico frente a Tribunales Federales
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El acto fue organizado por la Dirección de Derechos Humanos del Ministerio de Gobierno, Justicia y Derechos Humanos y fueron invitados organismos de derechos humanos de ex presas y presos políticos; Familiares; H.I.J.O.S; Comisión Familiares de detenidos Desaparecidos; Liga Argentina por los Derechos del Hombre; Casa por la Memoria y la Cultura Popular; Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos y la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de San Rafael.
La obra
La ubicación de la obra en sí conlleva un mensaje, ya que en los Tribunales Federales es donde se tramitan las causas por terrorismo de Estado.
El friso quedó dentro de los límites del terreno donde funcionan las escuelas Arístides Villanueva y Bellas Artes, adaptándose a los proyectos de ampliación y remodelación previstos en estos establecimientos educativos. Tiene 2,70 metros de alto por cuatro metros de largo, fue hecho en marmolina de color tiza con la imagen de dos perfiles enfrentados –un hombre y una mujer- con los ojos y bocas vendadas, donde las vendas forman la bandera argentina con el sol en el medio y en los extremos superior e inferior se ven dos zonas de ladrillos.
De acuerdo a la inspiración creativa del autor, los dos perfiles sin identidad representan a los 30.000 desaparecidos en la Argentina con la prohibición de opinar, observar y disentir. Los ladrillos simbolizan los muros de fusilamiento y la bandera representa la reconstitución nacional y el regreso a la democracia tan ansiada y lograda. En el talud inferior se instalaron ocho placas en granito con los nombres y años grabados con láser de los detenidos desaparecidos y asesinados en y de la provincia de Mendoza por el Terrorismo de Estado.
“El objetivo de este proyecto-señala el artista plástico- es que cada persona que observe el friso recuerde los hechos que marcaron nuestro país con la pérdida de los derechos humanos. Pero también que cada individuo no olvide que puede y debe demandar la totalidad de estos derechos para sí y para los demás. Intento que lo entienda tanto un chico de cinco años como una persona que vivió y sufrió esa nefasta época”, resumió Daniel Jiménez.
A su vez, el artista oriundo de San Martín aclaró que pudo trabajar en la construcción de la obra “con total libertad” y reconoció que está hecha con el agrupamiento de 25 moldes que “en caso de que nuestra sociedad deje de estar fragmentada y logre una verdadera unidad, en un futuro pienso sellarla, simbolizando esa unión”.