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Romper el hielo, el pasado 10 de diciembre
“Este Gioja roba, pero que hace, hace”, fueron las primeras palabras sanjuaninas que escuchamos esa mañana del 10 de diciembre de 2010, por boca del remisero, termómetro social si los hay. No sabía que íbamos a la marcha en repudio al fallo del juez Gálvez, que detuvo la aplicación de la Ley Nacional de Protección de Glaciares en esa provincia. Atrás quedaban los paredones de las rutas de acceso a la capital, con graffitis que acusaban pintura más o menos fresca: “Votalo a Gioja”; otro: “Gioja diputado”; otro: “Gioja senador”; otra: “Gioja concejal”. “Bienvenido Néstor/Alicia/ Kristina Kirchner Kirchner…”. Así de simple, ese eslogan multiuso, además de funcionar subliminalmente en el inconscientede los sanjuaninos, economiza: sirve para varias campañas a lo largo del tiempo. Al lado de este otro del remisero, inescribible en una pared, pero bien grabado en el inconsciente colectivo “Gioja roba pero hace”.
Como si fuera una especie de “efectoloro” o campaña publicitaria gratuita por la que se repite –hasta el cansancio– el mismo par de verbos y apellidos. Robar, hacer,votar.
Ya en la plaza, frente a Legislatura recién tuneada, unas 500 personas desplegaban carteles alrededor de un ataúd donde descansaban (¿en paz?) unos glaciares hechos con tela. Ningún medio importante siguió la procesión hasta el Palacio de Justicia, que, ni bien llegamos, bajó las persianas de la planta baja. En alguno de esos despachos y oficinas, el juez Miguel Ángel Gálvez, titular del Juzgado Federal N°1 de San Juan, falló dos veces en una misma semana contra la ley 26.639 de Presupuestos Mínimos para la Preservación de Glaciares y Ambiente Periglaciar: el 2 de noviembre, por acción de varias cámaras y asociaciones empresariales y sindicales sanjuaninas, la declaró inconstitucional. Seis días después, reforzó este fallo suspendiendo 6 artículos de dicha ley, ante las presentaciones de las empresas Minera Argentina Gold SA, Barrick Gold SA y Explotaciones Mineras Argentinas SA.
Ya en la plaza, frente a Legislatura recién tuneada, unas 500 personas desplegaban carteles alrededor de un ataúd donde descansaban (¿en paz?) unos glaciares hechos con tela. Ningún medio importante siguió la procesión hasta el Palacio de Justicia, que, ni bien llegamos, bajó las persianas de la planta baja. En alguno de esos despachos y oficinas, el juez Miguel Ángel Gálvez, titular del Juzgado Federal N°1 de San Juan, falló dos veces en una misma semana contra la ley 26.639 de Presupuestos Mínimos para la Preservación de Glaciares y Ambiente Periglaciar: el 2 de noviembre, por acción de varias cámaras y asociaciones empresariales y sindicales sanjuaninas, la declaró inconstitucional. Seis días después, reforzó este fallo suspendiendo 6 artículos de dicha ley, ante las presentaciones de las empresas Minera Argentina Gold SA, Barrick Gold SA y Explotaciones Mineras Argentinas SA.
Después del culebrón en que una ley de presupuestos mínimos (tan mínimos son, que sólo declaran intangible ese 1% del territorio argentino en que se encuentran nuestros glaciares y ambiente periglaciar) fue votada por unanimidad en ambas cámaras del Congreso Nacional, y rápidamente vetada por CFK con el endeble argumento de hacer alguna ley mejor que esa.
Pese al cerco mediáticoy a las innumerables presiones que el lobby minero desplegó entre nuestros representantes, la movilización populary la información que iba filtrándose en debates y programas sobre las consecuencias de la megaminería a cielo abiertolograron que saliera lo que parecía imposible: una ley que contradecía la voluntad de la Barrick.
Pese al cerco mediáticoy a las innumerables presiones que el lobby minero desplegó entre nuestros representantes, la movilización populary la información que iba filtrándose en debates y programas sobre las consecuencias de la megaminería a cielo abiertolograron que saliera lo que parecía imposible: una ley que contradecía la voluntad de la Barrick.
Hoy por hoy, lo poco que queda de ley en San Juan, después de los tachones de Gálvez a los artículos 3, 5, 6, 7 y 15, echa por tierra tanto debate Filmus-Bonasso, tanto trabajo argentino y parlamentario. Y sincera la razón de ese veto: sólo hay voluntad (política) de preservar los glaciares que no se interpongan con el afán de lucro de las trasnacionales mineras.
Lejos de ser un ejercicio de soberanía federal sobre los recursos naturales, el fallo de Gálvez obedece a razones bien concretas: de haberse aplicado el artículo 15 de la ley (uno de los tijereteados), los responsables de ya haber partido al medio el glaciar Vallejos-Conconta, para hacer el túnel de 4 km y medio que conecta a Pascua con Lama, sólo por ese hecho, tendrían que estar presos. Sin contar que la empresa tuvo o tiene en mente desplazar los glaciares Esperanza, Toro I y Toro II, sólo porque debajo de ellos se encuentra el 5% del oro del yacimiento. En la memoria colectiva quedan los folletos que explicaban cómo iban a cortar los glaciares en cubitos, luego unos simpáticos camiones los alzaban con palasy los depositaban en el glaciar Guanaqueros. Cianuro on the rocks, el trago del verano para paliar el calor, en plena emergencia hídrica que ya ha secado buena parte del dique Ullum.
Lejos de ser un ejercicio de soberanía federal sobre los recursos naturales, el fallo de Gálvez obedece a razones bien concretas: de haberse aplicado el artículo 15 de la ley (uno de los tijereteados), los responsables de ya haber partido al medio el glaciar Vallejos-Conconta, para hacer el túnel de 4 km y medio que conecta a Pascua con Lama, sólo por ese hecho, tendrían que estar presos. Sin contar que la empresa tuvo o tiene en mente desplazar los glaciares Esperanza, Toro I y Toro II, sólo porque debajo de ellos se encuentra el 5% del oro del yacimiento. En la memoria colectiva quedan los folletos que explicaban cómo iban a cortar los glaciares en cubitos, luego unos simpáticos camiones los alzaban con palasy los depositaban en el glaciar Guanaqueros. Cianuro on the rocks, el trago del verano para paliar el calor, en plena emergencia hídrica que ya ha secado buena parte del dique Ullum.
“Recién ahora la gente está empezando a decir mirá el dique, mirá esto, mirá aquello. Es como que el movimiento fuera atemporal, no está en sincronía con la urgencia de lo que está sucediendo. Los medios están absolutamente comprados, hay mucho no te metás, mucha vergüenza. La temperatura social está cambiando, pero muy suavemente. Nosotros confiamos en que es un procesoque hay que apuntalar. Acá la gente no se alarma de lo que es alarmante”, dice Candelaria, una de las que rodeaban el ataúd con máscaras y carteles. Mientras la entrevistaba, un transeúnte de saco y corbata pasó y nos dijo: “Se van a morir antes de que logren parar esto”. Fue como un balazo verbal disparado por algún agente Smith, otro de esos eslogans gratuitos. Y es que una de las estrategias desplegadas por la megaminera es la de hacerles sentir a los sanjuaninos que ya estaban derrotados de antemano. Aunque la Ley Nacional de Protección de Glaciares demuestre lo contrario: se puede. No hay político, juez o empresario que pueda torcer la voluntad de todo un pueblo.
Desamparados
Romper el hielo de la indiferencia parece ser en San Juan una tarea mucho más difícil que romper, literalmente, el hielo depositado hace milenios en alta montaña. A esa hora pico, en pleno centro, las reacciones de la gente oscilaban entre tímidas miradas de apoyo, la bajada de la vista hacia el suelo; en algunos casos, incluso, llegaba a la hostilidad abierta.
“El gobernador utiliza el 1% que le queda, limpio-limpio, a la provincia, y el dinero que recibe de la Nación, de una manera totalmente demagógica. La inversión en obra pública es vistosa, porque es tangible, pero no se puede ver si la gente se está educando, se está alimentando bien, porque eso es intangible. Ahora es un progreso ficticio, porque no va a durar más de 15 o 20 años, y nos va a dejar un saldo terrible en salud, en agua, en daños ambientales y económicos”, explica Candelaria. “Ya está afectando la agricultura. La cebolla de Jáchal está siendo rechazada en los mercados”, puntualiza.
El desamparo de los que se oponen activamente al tándem Gioja-Barrick es muy fuerte. Además de esa imagen de mole económico-política, se suma la censuray la persecución a los que sí se animan. Damián me cuenta que la retirada de circulación de revistas que hablaban del temafue un tiro por la culata: “Podrían haber jugado con la inercia sanjuanina, pero hizo que la gente tuviera más curiosidad y las buscara por internet. Ocultar la información, hoy, es netamente imposible”.
• Esa misma red que los protege y los conecta también filtra datos espeluznantes. Como la nota del diario Tiempo Argentinodel 6/12/10 en la que se revela que el jefe de Seguridad de la Barrick a partir del 2006 fue Rubén Osvaldo Bufano, responsable del secuestro y desaparición del escritor Haroldo Conti, además de la masacre de Fátima, en 1976. También se lo vincula a la desaparición en democracia de la psicóloga María Rosa Pacheco de Balmaceda, en 1996, y al tráfico de camionetas 4x4 robadas, que se armaban en Veladero y se vendían en Mendoza a precios irrisorios. Bufano “se inscribe en la lógica de la policía particular de la multinacional minera que, en estos días, volvió a ser denunciada por ‘perseguir’ y ‘escuchar los llamados telefónicos’ de los ambientalistas de la Unión de Asambleas Ciudadanas”, dice, textual, la nota.
Glaciares, Blancanieves y la Barrick Gold
“Acá se capacita a los docentes para que hablen de desarrollo minero. Yo misma tuve que llevar a mi nena a ver Blancanieves, donde los siete enanitos venían de la Barrick, cantando bondades de la minería. Eso fue hace unos 4 años”, me cuenta Candelaria.
La manipulación desde la más tierna infancia es una constante a lo largo de todo el país. Desde los manuales escolares y los juegos de la oca promineros en los que si encontrás un lingote avanzás tres casilleros, y si encontrás un ambientalista perdés el turno, hasta los minipolicías en Uspallata. Lavado de cerebro desde el vamos para quienes, luego de los 15-20 años que dura la llamada“minería golondrina”, tendrán –o no– que hacerse cargo de la peor parte: diques de cola en zonas sísmicas (el de Pascua-Lama sería del tamaño del lago San Roque), ríos y napas contaminadas, escasez de agua.
“Esto es una causa mundial, los glaciares son reservas estratégicas de agua dulce, muchos estudios de hidrología han demostrado que el agua que baja de nuestra cordillera llega hasta Bahía Blanca. No estamos peleando nomás por el agua de San Juan, es una causa de todos y para todos”, define Candelaria.
Atraída por el tema de la infancia, se suma a la charla Graciela Garrido. “San Juan es un desierto, acá llueve menos que en el Sahara. Si desaparecen los glaciares, con ellos desaparece San Juan. Nosotros no podemos dejar que los destruyan, que los dinamiten, el mismo polvillo que se deposita sobre la nieve acelera el derretimiento. Pero la gente está mirando el hoy, tener dinero para cambiar el autoo para la supervivencia diaria, pero no mira el futuro. Si nosotros morimos por esta causa, en buena hora, habremos defendido el agua para las generaciones futuras. Yo tengo a todos mis hijos y nietos fuera del país, pero creo que es la obligación de todas las personas mayores: los niños no pueden defenderse, somos nosotros los que tenemos que velar por ellos”.
Desamparados
Romper el hielo de la indiferencia parece ser en San Juan una tarea mucho más difícil que romper, literalmente, el hielo depositado hace milenios en alta montaña. A esa hora pico, en pleno centro, las reacciones de la gente oscilaban entre tímidas miradas de apoyo, la bajada de la vista hacia el suelo; en algunos casos, incluso, llegaba a la hostilidad abierta.
“El gobernador utiliza el 1% que le queda, limpio-limpio, a la provincia, y el dinero que recibe de la Nación, de una manera totalmente demagógica. La inversión en obra pública es vistosa, porque es tangible, pero no se puede ver si la gente se está educando, se está alimentando bien, porque eso es intangible. Ahora es un progreso ficticio, porque no va a durar más de 15 o 20 años, y nos va a dejar un saldo terrible en salud, en agua, en daños ambientales y económicos”, explica Candelaria. “Ya está afectando la agricultura. La cebolla de Jáchal está siendo rechazada en los mercados”, puntualiza.
El desamparo de los que se oponen activamente al tándem Gioja-Barrick es muy fuerte. Además de esa imagen de mole económico-política, se suma la censuray la persecución a los que sí se animan. Damián me cuenta que la retirada de circulación de revistas que hablaban del temafue un tiro por la culata: “Podrían haber jugado con la inercia sanjuanina, pero hizo que la gente tuviera más curiosidad y las buscara por internet. Ocultar la información, hoy, es netamente imposible”.
• Esa misma red que los protege y los conecta también filtra datos espeluznantes. Como la nota del diario Tiempo Argentinodel 6/12/10 en la que se revela que el jefe de Seguridad de la Barrick a partir del 2006 fue Rubén Osvaldo Bufano, responsable del secuestro y desaparición del escritor Haroldo Conti, además de la masacre de Fátima, en 1976. También se lo vincula a la desaparición en democracia de la psicóloga María Rosa Pacheco de Balmaceda, en 1996, y al tráfico de camionetas 4x4 robadas, que se armaban en Veladero y se vendían en Mendoza a precios irrisorios. Bufano “se inscribe en la lógica de la policía particular de la multinacional minera que, en estos días, volvió a ser denunciada por ‘perseguir’ y ‘escuchar los llamados telefónicos’ de los ambientalistas de la Unión de Asambleas Ciudadanas”, dice, textual, la nota.
Glaciares, Blancanieves y la Barrick Gold
“Acá se capacita a los docentes para que hablen de desarrollo minero. Yo misma tuve que llevar a mi nena a ver Blancanieves, donde los siete enanitos venían de la Barrick, cantando bondades de la minería. Eso fue hace unos 4 años”, me cuenta Candelaria.
La manipulación desde la más tierna infancia es una constante a lo largo de todo el país. Desde los manuales escolares y los juegos de la oca promineros en los que si encontrás un lingote avanzás tres casilleros, y si encontrás un ambientalista perdés el turno, hasta los minipolicías en Uspallata. Lavado de cerebro desde el vamos para quienes, luego de los 15-20 años que dura la llamada“minería golondrina”, tendrán –o no– que hacerse cargo de la peor parte: diques de cola en zonas sísmicas (el de Pascua-Lama sería del tamaño del lago San Roque), ríos y napas contaminadas, escasez de agua.
“Esto es una causa mundial, los glaciares son reservas estratégicas de agua dulce, muchos estudios de hidrología han demostrado que el agua que baja de nuestra cordillera llega hasta Bahía Blanca. No estamos peleando nomás por el agua de San Juan, es una causa de todos y para todos”, define Candelaria.
Atraída por el tema de la infancia, se suma a la charla Graciela Garrido. “San Juan es un desierto, acá llueve menos que en el Sahara. Si desaparecen los glaciares, con ellos desaparece San Juan. Nosotros no podemos dejar que los destruyan, que los dinamiten, el mismo polvillo que se deposita sobre la nieve acelera el derretimiento. Pero la gente está mirando el hoy, tener dinero para cambiar el autoo para la supervivencia diaria, pero no mira el futuro. Si nosotros morimos por esta causa, en buena hora, habremos defendido el agua para las generaciones futuras. Yo tengo a todos mis hijos y nietos fuera del país, pero creo que es la obligación de todas las personas mayores: los niños no pueden defenderse, somos nosotros los que tenemos que velar por ellos”.