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Los mitos más increíbles de la Navidad

¿Es cierto que Papá Noel ha sido un invento de Coca Cola? ¿La resaca puede curarse? ¿Hay más suicidios durante las fiestas? Aunque parezca increíble, se trata de tres premisas falsas, refutadas ampliamente por la ciencia. Entrá a esta nota y entérate por qué.
Foto: Pachy Reynoso / MDZ
Foto: Pachy Reynoso / MDZ
La Navidad tiene mucho de tradición, pero también de mito y leyenda. Por un día, grandes y chicos se unen en la creencia de que un regordete personaje vestido de rojo hará un agotador viaje alrededor del mundo efectos de obsequiar regalos a todos los niños de la tierra.

Pocas celebraciones muestran tal nivel de ilusión y esperanza como la Navidad. Allí se conjuga la celebración religiosa que representa el nacimiento de Jesús, con la visita de Papá Noel y el recogimiento familiar. Es una jornada donde la retrospección personal y el perdón se hacen carne, especialmente por la cercanía de esa fecha con fin de año.

Sin embargo, más allá de lo hermosa que podría resultar la Navidad, existen diversas leyendas urbanas en su derredor que merecen ser explicadas (y refutadas). He aquí solo algunas de ellas:

-Mucha gente cree que Papá Noel es una creación de una campaña publicitaria de Coca-Cola, lo cual es absolutamente falso. En realidad, esa compañía pidió al reconocido artista Haddon Sundblom que creara una serie de dibujos publicitarios que tuvieran a Papá Noel (Santa Claus, tal como se lo conoce en EE.UU) con una botella del refresco en sus manos.

-Los suicidios no aumentan durante Navidad, ni siquiera durante el invierno. Creer que la gente se siente más sola durante estas fechas, y que ello empuja a más personas a suicidarse, es falso.

-La resaca no puede prevenirse ni aliviarse… mucho menos curarse. Según una investigación publicada en la prestigiosa revista académica British Medical Journal , “no hay evidencia científica que demuestre la validez de ninguna cura o medida de prevención eficaz contra la resaca”. En tal sentido, sostienen los investigadores que hay sólo una medida infalible: consumir alcohol con moderación o, simplemente, no beber.

-La ingesta de cosas dulces no hace que los niños se vuelvan hiperactivos. “Ninguno de los estudios, ni siquiera los realizados con niños con trastorno de déficit de atención e hiperactividad, pudo detectar diferencia alguna entre los que habían comido azúcar y los que no”, indica la investigación citada en el punto anterior.

Conocer estos datos podría no ser relevante… o sí; pero una cosa es segura: nos dará interesante material discursivo para exponer en la mesa familiar en estas mismas fiestas.