Arrestaron a una escribana que vendía terrenos que estaban en juicio
La notaria tenía su oficina en Capital pero los terrenos que vendía, ubicados en el distrito de Jesús Nazareno, propiedad de otras dos personas. Los denunciantes pagaron sumas entre 25 mil y 50 pesos por dichos terrenos que no podían ser comercializados. Además, los trámites los hacia una mujer que decía martillera pero aún no estaba matriculada.
Una escribana fue arrestada por estar implicada en la venta de terrenos en Guaymallén que no podían ser comercializados. A la notaria le secuestraron computadoras, sellos, planos y documentación relacionada con ese negocio.
Los pesquisas llegaron hasta esta mujer, que tenía su oficina en calle Montevideo al 700 de Capital, a raíz de varias denuncias hechas por personas que pagaron por esos terrenos entre $25.000 y $50.000.
Los mismos están ubicados en el distrito de Jesús Nazareno, Guaymallén, en las inmediaciones de calles 9 de Julio y Elpidio González. Éstos serían propiedad de dos hombres de apellidos Véliz y Sabatinez.
Según fuentes policiales, estos terrenos no podían ser vendidos porque están en juicio en el Octavo Juzgado Civil.
La escribana era quien se encargaba de vender estos terrenos. El personal de Delitos Económicos llegó también hasta otra mujer que se encargaba le entregaba a los damnificados los documentos. Ésta última decía ser martillera pública, pero conforme a lo informado por el Colegio de Martilleros tenía iniciada la solicitud de matriculación, pero aún no estaba acreditada.
En la oficina de escribana funciona una inmobiliaria. Allí secuestraron planos del loteo, escaneos de sellos, actuaciones notariales, elementos de almacenamiento de información (pendrive), computadoras y documentación relacionada al hecho.
Tanto la profesional como la supuesta martillera fueron aprehendidas y quedaron a disposición de la Unidad Fiscal Especial Nº 6.
En la oficina de escribana funciona una inmobiliaria. Allí secuestraron planos del loteo, escaneos de sellos, actuaciones notariales, elementos de almacenamiento de información (pendrive), computadoras y documentación relacionada al hecho.
Tanto la profesional como la supuesta martillera fueron aprehendidas y quedaron a disposición de la Unidad Fiscal Especial Nº 6.


