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Recrudecen las acusaciones cruzadas en torno a la golpiza en Voodoo

En medio de la denuncia por parte del joven Eduardo Simone de una supuesta golpiza en el lugar y la posterior desmentida por parte del boliche, apareció un nuevo testigo que confirma la versión del primero y agrega un nuevo damnificado.
Una historia que parece no tener fin.
Una historia que parece no tener fin.
Todo empezó con la acusación de Eduardo Simone, un joven de 20 años que denunció haber sido golpeado en el boliche bailable Voodoo por parte de un patovica del lugar. “Me arrastró desde el cuello hasta una pieza, me golpeó por todos lados. Yo no entendía qué había hecho para que el patovica me agrediera de tal forma. Llegó un momento que me costaba respirar, gritaba, pedía ayuda y el no paró nunca”, aseguró Simone a este medio.

Poco después fue el turno de Felipe Aguinaga,  abogado y representante de los dueños de Voodoo, quien admitió que lo publicado por MDZ “mucho no difiere de lo que ocurrió”, pero se encargó de aclarar que “el agredido fue uno de los barman de Voodoo, y es por eso que uno de los 'chicos' de seguridad redujo al joven".

Sin embargo, en las últimas horas apareció un nuevo testigo —y damnificado— en el marco de la historia de lo ocurrido. Se trata de Enzo Fabián Cánova, otro joven que también asegura haber sido agredido por los patovicas del boliche y que radicó una denuncia similar a la de Simone en la comisaría Nº 15 de Luján.

MDZ habló con su padre, Dionisio Fabián, asegura quien se mostró molesto por las palabras del abogado de Voodoo y desmintió sus dichos. “Aguinaga miente al afirmar que hubo provocación alguna. Ellos dicen que se le faltó el respeto a una barman y no es verdad; hay más de 30 personas como testigos”.

-Otra de las acusaciones del abogado es que se le pidió dinero.
-Otra mentira. Nosotros no hemos pedido plata en ningún momento. Por suerte, tenemos un buen pasar económico y no necesitamos nada. El único reclamo que hacemos es que, después de 5 días de ocurrido el incidente, recién pidieron saber cómo estaban los chicos desde el boliche.

-Otro de los puntos que cuestionan desde Voodoo es la no existencia de ningún cuarto oscuro.
-Ese cuarto está al lado de la barra. Es de fácil comprobación.

-¿Lo que le ocurrió a su hijo es similar a lo de Simone.
-Mi hijo estaba con él y fue golpeado al intentar intervenir para que no lo peguen más. Por querer evitar una golpiza, terminó con hematomas en el cuello.

Este diario intentó durante toda la tarde de hoy comunicarse nuevamente con el letrado de Voodoo —Aguinaga— pero este no contestó ninguno de los llamados.