Conocé los detalles de la versión policial de cómo murió el arrebatador linchado por los vecinos
El informe forense indica que el hombre golpeado por los vecinos tras intentar robarle la cartera a una mujer, falleció por un problema cardíaco y no por la paliza. Fue atrapado por los vecinos porque una ambulante le hizo una zancadilla.Los investigadores ahora buscan a uno de los "justicieros".
El hombre que murió tras ser golpeado por vecinos por intentar robarle la cartera a una mujer en Guaymallén falleció por causas cardíacas, según el primero informe del forense. Ahora los investigadores tienen dudas sobre la carátula del expediente, debido a que se trató de un homicidio preterintencional o un deceso por causas prácticamente naturales. La Justicia también busca a quienes le dieron la paliza al sospechoso, más allá de la antipatía que puede generar en un sector de la población que ve a la justicia por mano propia como una salida legítima a la inseguridad.
Lo sucedido en la tarde-noche del sábado en la esquina de Pedro Molina y Mitre tiene muy ocupado al personal judicial de Guaymallén que investiga el caso. Un simple arrebato continuó con en una paliza vecinal y la posterior muerte del ladrón. Estas instancias no están del todo claras para los pesquisas puesto que ni siquiera existe la denuncia por el intento del robo.
El fiscal Mauro Perassi, quien instruye la causa, sólo tiene el testimonio de una mujer, que en definitiva es una gran protagonista del hecho.
Se trata de una vendedora ambulante que vio a un hombre sentado cerca de la parada del colectivo donde una chica esperaba un micro. Este hombre, Eduardo Agüero (39), se puso de pie y se acercó a la chica, pero tambaleándose porque estaba ebrio. Esto sería confirmado por los médicos que examinaron el cadáver.
Agüero, quien tenía antecedentes policiales pero no significativos, tomó la cartera de la víctima y comenzaron a forcejear, hasta que se la quitó. Pero la joven intentó detener la marcha del hombre y lo alcanzó, unos pocos metros después, donde forcejaron otra vez y ella comenzó a gritar.
Así es el testimonio de la vendedora ambulante, quien de simple observadora pasó a la acción.
Tal vez indignada porque la chica se defendía cómo podía del ladrón ebrio, decidió interceder. Se acercó cuando Agüero estaba por escapar, le hizo una zancadilla y lo tumbó. Fue en ese momento que algunas personas que pasaban por el lugar se abalanzaron sobre el arrebatador y comenzaron a golpearlo.
“Vi a tres hombres golpearlo”, atestiguó la mujer. Sin embargo, los policías que acudieron al lugar, tras un llamado al 911 alertando sobre una paliza que recibía un hombre, manifestaron que al llegar había unos cinco sujetos pegándole a Agüero.
Un comerciante de la zona, quien por razones de seguridad pidió no ser identificado, le contó a MDZ qué sucedió cuando llegó la Policía. “Salí porque escuché gritos. El tipo estaba tirado en el piso. Sus zapatos eran medio feos y tenía puesta una remera de Boca. Estaba rodeado de gente porque en frente hay un vivero donde había muchos clientes por el Día de la Madre. Pero yo ahí ya lo vi mal… mal”, contó el hombre. Y luego agregó: “El tío de la chica a la que le quiso robar vive acá a la vuelta”.
No sólo en el barrio hay temor porque podrían recibir alguna represalia de los familiares de Agüero, también debido a que cuando cae la noche la zona se torna muy insegura.
Aún mayor es el miedo que tiene la vendedor ambulante. “Tiene pánico, es la única testigo y encima le hizo la zancadilla al ladrón. Les ruego —por los periodistas— que no publiquen qué producto comercializa por las calles esta mujer”, dijo y pidió una alta fuente judicial que entiende en la causa.
La muerte
Cuando a Agüero lo estaban subiendo al móvil para llevarlo detenido, uno de los que le había pegado aprovechó y le dio una patada en la cabeza, en presencia del personal policial. Poco tiempo después este hombre moría en la comisaría 25 de Guaymallén.
“Tenía golpes en las costillas y también en la frente, pero ninguno de gravedad”, reveló una fuente judicial. Por ello, difícilmente Agüero haya fallecido por la paliza en sí y como le informó el forense al fiscal Perassi, habría muerto por una insuficiencia cardíaca.
El magistrado no tiene ninguna denuncia por robo y sí tiene que investigar el deceso de un hombre que fue golpeado por desconocidos.
“Aunque la agresión no haya sido mortal sí lo puede haber sido el susto de este hombre, que si sufría del corazón el temor por su vida le habría originado el fallecimiento”, explicó la misma fuente, quien agregó: “También queremos saber si sólo tenía alcohol en la sangre y no otras drogas, por ejemplo cocaína. Pero el informe toxicológico aún no ha sido confeccionado por el forense”.
Todo lo que rodea el caso se torna extraño. Si las agresiones provocaron una falla en el corazón de Agüero el expediente podría ser caratulado como homicidio preterintencional (Ocurre este delito cuando habiendo intención o dolo en el agresor de provocar lesiones a otra persona con un medio idóneo para ello, le provocare la muerte, sin que razonablemente el medio utilizado sea apto para ese fin).
El fiscal instructor no tiene una denuncia por robo y sí una muerte que investigar. Quienes le pegaron al ladrón, no hay señales de ellos pero la Justicia tiene una descripción física de uno de estos hombres, pero no su identidad. De todos modos, lo están buscando.
Así es el testimonio de la vendedora ambulante, quien de simple observadora pasó a la acción.
Tal vez indignada porque la chica se defendía cómo podía del ladrón ebrio, decidió interceder. Se acercó cuando Agüero estaba por escapar, le hizo una zancadilla y lo tumbó. Fue en ese momento que algunas personas que pasaban por el lugar se abalanzaron sobre el arrebatador y comenzaron a golpearlo.
“Vi a tres hombres golpearlo”, atestiguó la mujer. Sin embargo, los policías que acudieron al lugar, tras un llamado al 911 alertando sobre una paliza que recibía un hombre, manifestaron que al llegar había unos cinco sujetos pegándole a Agüero.
Un comerciante de la zona, quien por razones de seguridad pidió no ser identificado, le contó a MDZ qué sucedió cuando llegó la Policía. “Salí porque escuché gritos. El tipo estaba tirado en el piso. Sus zapatos eran medio feos y tenía puesta una remera de Boca. Estaba rodeado de gente porque en frente hay un vivero donde había muchos clientes por el Día de la Madre. Pero yo ahí ya lo vi mal… mal”, contó el hombre. Y luego agregó: “El tío de la chica a la que le quiso robar vive acá a la vuelta”.
No sólo en el barrio hay temor porque podrían recibir alguna represalia de los familiares de Agüero, también debido a que cuando cae la noche la zona se torna muy insegura.
Aún mayor es el miedo que tiene la vendedor ambulante. “Tiene pánico, es la única testigo y encima le hizo la zancadilla al ladrón. Les ruego —por los periodistas— que no publiquen qué producto comercializa por las calles esta mujer”, dijo y pidió una alta fuente judicial que entiende en la causa.
La muerte
Cuando a Agüero lo estaban subiendo al móvil para llevarlo detenido, uno de los que le había pegado aprovechó y le dio una patada en la cabeza, en presencia del personal policial. Poco tiempo después este hombre moría en la comisaría 25 de Guaymallén.
“Tenía golpes en las costillas y también en la frente, pero ninguno de gravedad”, reveló una fuente judicial. Por ello, difícilmente Agüero haya fallecido por la paliza en sí y como le informó el forense al fiscal Perassi, habría muerto por una insuficiencia cardíaca.
El magistrado no tiene ninguna denuncia por robo y sí tiene que investigar el deceso de un hombre que fue golpeado por desconocidos.
“Aunque la agresión no haya sido mortal sí lo puede haber sido el susto de este hombre, que si sufría del corazón el temor por su vida le habría originado el fallecimiento”, explicó la misma fuente, quien agregó: “También queremos saber si sólo tenía alcohol en la sangre y no otras drogas, por ejemplo cocaína. Pero el informe toxicológico aún no ha sido confeccionado por el forense”.
Todo lo que rodea el caso se torna extraño. Si las agresiones provocaron una falla en el corazón de Agüero el expediente podría ser caratulado como homicidio preterintencional (Ocurre este delito cuando habiendo intención o dolo en el agresor de provocar lesiones a otra persona con un medio idóneo para ello, le provocare la muerte, sin que razonablemente el medio utilizado sea apto para ese fin).
El fiscal instructor no tiene una denuncia por robo y sí una muerte que investigar. Quienes le pegaron al ladrón, no hay señales de ellos pero la Justicia tiene una descripción física de uno de estos hombres, pero no su identidad. De todos modos, lo están buscando.


