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Los vendedores ambulantes ven en el nuevo Persa "un negocio de Fayad"


Los locales del nuevo persa capitalino, ubicado sobre la calle Mitre –entre General Paz y Las Heras- están prácticamente listos y “sólo faltan algunos cielorrasos y los artefactos eléctricos”, admite Leonardo Nicotra, uno de los responsables de la obra que lleva adelante la empresa constructora Nacif en el ex edificio de uno de los supermercados emblemáticos de Mendoza, el desaparecido Metro.

Serán 117 puestos, de entre 7 y 10 metros cuadrados, con persianas metálicas incluidas, aire acondicionado y calefacción central que, según se dice extraoficialmente, estarían destinados al traslado de los vendedores ambulantes de las zonas periféricas.

Las instalaciones, cuyo costo fue cercano al millón de pesos para la Municipalidad de la Capital, no son vistas con demasiado agrado para quienes se dedican a la venta callejera y aseguran que, en realidad, “esos puestos ya están vendidos. Ese es un negocio redondo del intendente con los mayoristas”.

“¿Cuándo la municipalidad entregó un persa con persianas?, si a nosotros nos dieron el primer persa de la General Paz con ripio, arena y nylon negro. Además, nadie de la Municipalidad ha hablado con nosotros”, advierte Pamela Luna, presidenta de la Agrupación de Vendedores Ambulantes.

Luna señala que en su agrupación tienen registrados 190 vendedores ambulantes pero que según sus propios relevamientos, en las calles céntricas “son más de 500 y ninguno está en condiciones de pagar un alquiler de entre 800 y 1000 pesos. Ni hablar de comprar un puesto”.

Recorriendo los persas y charlando con vendedores, la mayoría admite que su recaudación diaria no supera los cien pesos, en el mejor día. “Desde el lunes, vengo vendiendo 30 pesos diarios. Apenas me alcanza para comer, imagínese si tengo que pagar un alquiler”, nos planteó Mirta, quien vende ropa interior en la calle Patricias Mendocinas.

“Lo único que le interesa a (Víctor) Fayad es dar palos. Nunca hemos tenido una reunión que haya terminado sin discusiones, es lo que él dice o nada. Nosotros le presentamos un proyecto de escaparates -pequeños locales móviles para ser instalados sobre las veredas-, que tuvieran habilitación municipal, pero nunca lo quiso aceptar”, aclara Luna.

La representante de los comerciantes ambulantes, quien carga sobre su espalda casi 40 años en este rubro comercial, recuerda que la Policía hizo una encuesta de vendedores para incluirlos en el proyecto de este nuevo persa “pero anotaron a los que ellos quisieron y, según se escucha en la calle, con esa misma lista van a venir a sacarnos con Gendarmería, después de la Vendimia”.