Está a punto de quedar ciega y su obra social no le autoriza una operación
Noemí Van Vogler recorre consultorios oftalmológicos con la ilusión de que alguno sea del agrado de la Obra Social del personal hotelero y gastronómico (OSUTHGRA) y le autoricen una cirugía, de carácter urgente, que le corrija un desprendimiento de retina, que presenta serios riesgos de quitarle la vista. Una situación paradigmática en Mendoza.
Cuando hace unos quince años trabajó en el rubro hotelero, Noemí Van Vogler fue afiliada a la Obra Social de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (OSUTHGRA) y los gratos recuerdos, tanto de cobertura y asistencia como de atención, inclinaron la balanza para que optara volver a afiliarse hace tres años, al encontrarse desempeñando labores como personal doméstico y haciendo uso de la libre opción de cobertura.
Pero toda esa buena imagen de la obra social se cayó a pedazos a causa del desentendimiento, el maltrato y la negativa constante de los responsables de la OSUTHGRA en Mendoza a autorizarle una intervención quirúrgica en la vista que le corrija un desprendimiento de retina.
El padecer de Noemí comenzó el pasado 22 de diciembre, tras la confirmación del oftalmólogo Federico Vázquez de la separación de la retina temporal de su ojo derecho. Quien indicó “cirugía urgente”. Apenas retirada del consultorio del profesional, lo primero que hizo la señora Van Vogler, como cualquier persona que cuenta con cobertura médica, es concurrir de manera inmediata a su Obra Social.
En la OSUTHGRA fue atendida por el médico auditor Mario García y éste la derivó a un retinólogo. El especialista Enrique Barrios reforzó el diagnóstico de su colega y volvió a catalogar de “urgente” la intervención quirúrgica. Además, recomendó reposo absoluto.
Parecía que todo iba tomando el rumbo correcto. Ya con la opinión e indicación de los dos profesionales, muchos caminos no quedaban y la operación que salvase la vista de Noemí era inminente. Pero, lamentablemente apareció otro pero, García volvió a mandar a esta mujer, y a pesar de la indicación de reposo, a otro profesional de la vista. Aunque esta vez la derivación fue hacia el Hospital Central.
Hasta el mayor centro asistencial público del Oeste argentino se dirigió Noemí con todo su padecer a cuestas. Tras pasar por la observación de varios oftalmólogos, desde el Servicio de Oftalmología emitieron su dictamen: “La paciente Noemí Von Vogler presenta desprendimiento total de retina ojo derecho. Necesitando vitrectomía urgente. En este nosocomio hay una lista de espera de 81 pacientes con la misma patología, por lo cual y al presentar la paciente Obra Social, recomendamos realizar intervención urgente en alguna otra institución”.
En ese momento, el 8 de enero, empezó el calvario de Noemí. No solo porque desde la Obra Social no le responden, sino porque el responsable de Auditoría (García) se tomó vacaciones y el secretario General, Ernesto Guerra, no la atiende, sino que quien quedó a cargo de auditar y autorizar las prestaciones la envió nuevamente a un especialista.
Mientras tanto, y con una visión nula, una segunda opción fue asesorarse y tratar de afrontar la operación por la vía privada y resignarse a no contar con la cobertura de OSUTHGRA, pero sus ingresos como personal doméstico no le permiten siquiera imaginar la posibilidad de desembolsar los cerca de 10 mil pesos que cuesta una intervención de estas características. Y que, además, por la gravedad del cuadro y la cantidad de días que han pasado, nada le garantiza que tras una sola cirugía su problema se solucione.
Hoy el escenario ha dado un giro de 180 grados y la señora Noemí Von Vogler optó por recurrir a las herramientas legales pertinentes, presentando reclamos a la Superintendencia de Servicio de Salud y emplazando mediante Carta Documento a la Obra Social a hacerse cargo de sus obligaciones como prestador. Ambas intimaciones, fechadas el 13 de enero y con plazos de 72 horas.
¿Las respuestas? Tanto a la afiliada como a Mdz, que intentó comunicarse con los responsables de OSUTHGRA en Mendoza, aún no llegaron.
Qué es el desprendimiento de retina. Síntomas, causas y tratamiento
Esta grave patología, que afecta a una de cada diez mil personas, generalmente no causa dolor y no trae aparejados problemas drásticos. Pero, sin un tratamiento adecuado produce ceguera permanente.
Los síntomas más habituales de que puede estar produciéndose un desprendimiento de retina son la observación ocasional de destellos de luz, una disminución repentina de la visión, un incremento en la cantidad de partículas flotantes que habitualmente se observan o la aparición de un velo que obstruye la vista. La aparición de esta sintomatología puede ser repentina o gradual, dependiendo de si se producen por un accidente o si es una degradación paulatina de los tejidos.
Dependiendo del tipo de daño producido en la retina, se pueden encarar diferentes tratamientos. Pero, siempre de la mano de una intervención quirñurgica.
Si la separación es mínima, la cirugía láser o criopexia (técnica de congelamiento) pueden soldar la porción dañada y mantener la retina en su lugar. En cambio, si se trata de un desprendimiento total se debe reemplazar el humor ocular por un gas o un líquido, mediante una vitrectomía. Técnica que requiere del uso de un sofisticado sistema de aspiración y corte en miniatura; y considerada uno de los más dramáticos desarrollos en cirugía ocular en los últimos años.
Hasta el mayor centro asistencial público del Oeste argentino se dirigió Noemí con todo su padecer a cuestas. Tras pasar por la observación de varios oftalmólogos, desde el Servicio de Oftalmología emitieron su dictamen: “La paciente Noemí Von Vogler presenta desprendimiento total de retina ojo derecho. Necesitando vitrectomía urgente. En este nosocomio hay una lista de espera de 81 pacientes con la misma patología, por lo cual y al presentar la paciente Obra Social, recomendamos realizar intervención urgente en alguna otra institución”.
En ese momento, el 8 de enero, empezó el calvario de Noemí. No solo porque desde la Obra Social no le responden, sino porque el responsable de Auditoría (García) se tomó vacaciones y el secretario General, Ernesto Guerra, no la atiende, sino que quien quedó a cargo de auditar y autorizar las prestaciones la envió nuevamente a un especialista.
Mientras tanto, y con una visión nula, una segunda opción fue asesorarse y tratar de afrontar la operación por la vía privada y resignarse a no contar con la cobertura de OSUTHGRA, pero sus ingresos como personal doméstico no le permiten siquiera imaginar la posibilidad de desembolsar los cerca de 10 mil pesos que cuesta una intervención de estas características. Y que, además, por la gravedad del cuadro y la cantidad de días que han pasado, nada le garantiza que tras una sola cirugía su problema se solucione.
Hoy el escenario ha dado un giro de 180 grados y la señora Noemí Von Vogler optó por recurrir a las herramientas legales pertinentes, presentando reclamos a la Superintendencia de Servicio de Salud y emplazando mediante Carta Documento a la Obra Social a hacerse cargo de sus obligaciones como prestador. Ambas intimaciones, fechadas el 13 de enero y con plazos de 72 horas.
¿Las respuestas? Tanto a la afiliada como a Mdz, que intentó comunicarse con los responsables de OSUTHGRA en Mendoza, aún no llegaron.
Qué es el desprendimiento de retina. Síntomas, causas y tratamiento
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Los síntomas más habituales de que puede estar produciéndose un desprendimiento de retina son la observación ocasional de destellos de luz, una disminución repentina de la visión, un incremento en la cantidad de partículas flotantes que habitualmente se observan o la aparición de un velo que obstruye la vista. La aparición de esta sintomatología puede ser repentina o gradual, dependiendo de si se producen por un accidente o si es una degradación paulatina de los tejidos.
Dependiendo del tipo de daño producido en la retina, se pueden encarar diferentes tratamientos. Pero, siempre de la mano de una intervención quirñurgica.
Si la separación es mínima, la cirugía láser o criopexia (técnica de congelamiento) pueden soldar la porción dañada y mantener la retina en su lugar. En cambio, si se trata de un desprendimiento total se debe reemplazar el humor ocular por un gas o un líquido, mediante una vitrectomía. Técnica que requiere del uso de un sofisticado sistema de aspiración y corte en miniatura; y considerada uno de los más dramáticos desarrollos en cirugía ocular en los últimos años.


