Una adolescente denunció que fue violada en el parque que se ubica frente al Shopping
La víctima, de 16 años, manifestó que un sujeto la amenazó con un arma y la obligó a tener sexo de distintas formas. La menor fue trasladada al Lagomaggiore para ser examinada por el Cuerpo Médico Forense a fin de constatar el abuso.El hecho sucedió en la noche del sábado y la menor tiene domicilio en la Sexta Sección.
Una chica de 16 años denunció haber sido violada frente al Mendoza Plaza Shopping. Según la víctima, un joven, al parecer con un arma de fuego, la redujo y la accedió de distintas maneras. La menor será examinada por el forense para corroborar sus manifestaciones ante la Justicia.
Los casos de violación y abuso sexual continúan sorprendiendo y se suceden con mayor frecuencia, en muchos casos durante la comisión de otro delito como robo o asalto, algo que, según los especialistas, hasta hace unos años eso era una excepción. La explicación formal, es que la delincuencia es más violenta y la informal es que los “delincuentes ya no tienen códigos”.
Como sea, en Mendoza casi a diario hay denuncias por abusos sexuales, cuyas víctimas son niños, jóvenes, adultos y a veces ancianos, sin distinción de género.
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El sábado por la noche una adolescente de 16 años manifestó haber sufrido una violación en las inmediaciones del espacio verde que separa el Acceso Este de las torres del barrio Unimev.
La menor, quien está domiciliada en la Sexta Sección, denunció que alrededor de las 22 de este sábado iba a pie hacia la casa de una amiga que vive en Guaymallén. Cuando atravesaba el parque ubicado frente al Shopping, apareció un individuo en bicicleta que la atacó.
El abordaje consistió en decirle a la víctima que tenía un arma entre sus prendas, con lo cual logró amedrentarla; luego, la tomó de un brazo y tiró al piso. Allí, exigiéndole que no grite ni se resista, la violó repetidamente de distintas maneras.
Cuando las vejaciones finalizaron el agresor huyó. La jovencita se vistió y llegó llorando hasta la casa de su amiga, a quien le contó lo que le había sucedido. Después de asearse, su amiga le prestó ropa limpia.
Durante toda la noche, según fuentes policiales, las dos chicas estuvieron hablando sobre lo sucedido hasta que, finalmente, la víctima decidió contarle a su familia el horror que había sufrido.
Regresó este domingo a su casa y les contó a sus padres. La adolescente fue llevada hasta la Oficina Fiscal Nº 9, de Guaymallén, donde denunció el abuso sexual. En tanto, que los agentes judiciales, junto al progenitor de la denunciante, se dirigieron hacia la vivienda de la amiga a buscar la bombacha de la menor violada. Esta prenda podría contener información muy útil a los efectos de extraer una muestra de ADN del atacante, quien tendría entre 18 a 20 años.
El abordaje consistió en decirle a la víctima que tenía un arma entre sus prendas, con lo cual logró amedrentarla; luego, la tomó de un brazo y tiró al piso. Allí, exigiéndole que no grite ni se resista, la violó repetidamente de distintas maneras.
Cuando las vejaciones finalizaron el agresor huyó. La jovencita se vistió y llegó llorando hasta la casa de su amiga, a quien le contó lo que le había sucedido. Después de asearse, su amiga le prestó ropa limpia.
Durante toda la noche, según fuentes policiales, las dos chicas estuvieron hablando sobre lo sucedido hasta que, finalmente, la víctima decidió contarle a su familia el horror que había sufrido.
Regresó este domingo a su casa y les contó a sus padres. La adolescente fue llevada hasta la Oficina Fiscal Nº 9, de Guaymallén, donde denunció el abuso sexual. En tanto, que los agentes judiciales, junto al progenitor de la denunciante, se dirigieron hacia la vivienda de la amiga a buscar la bombacha de la menor violada. Esta prenda podría contener información muy útil a los efectos de extraer una muestra de ADN del atacante, quien tendría entre 18 a 20 años.

