Bolognezi: testigo declaró que el padre de un imputado lo amenazó con un arma
José Luis Bolognezi había probado droga en alguna ocasión durante su juventud y además había concurrido al Cabaret Brujas, un local nocturno que se encuentra a pocos metros del lugar donde fue encontrada la víctima la mañana del 14 de setiembre de 2002 antes del mediodía.
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La culpa, siempre, es de los padres y las madres
“Antes del hecho no lo conocía a Daniel Girala, después sí. Fue al lado de Homero –un drugstore que durante esos días frecuentaban con el grupo de amigos del cual formaba parte José Luis Bolognezi- cuando estábamos con Lucas Mora. Llegó en un auto Mercedes Benz gris y se estacionó a la altura del puente. Se bajó y dejó el auto en marcha. Venía vestido con una chaqueta gris y de la nada nos dijo que alguien lo había señalado a su hijo –Abdo Girala- y lo habían tratado de asesino en el banco –por el Banco Nación-. Entonces nos dijo que si alguien volvía a tratarlo así a su hijo que no sabía lo que podía pasar. Fue entonces que se levantó la chaqueta y nos mostró un revólver”, recordó el episodio que luego confirmó Lucas Mora ante el tribunal.
“Estábamos frente a la plaza Italia, con Lucas Mora. Dejó el auto en marcha. Fue a las siete o a las siete y media. Estaba cayendo el sol. Fue a las dos o tres semanas del hecho, antes de la primera marcha”, remarcó al ser repreguntado.
La noche que Bolognezi lloró
Germán Canciello, un de los mejores amigos que tuvo “el Kote” Bolognezi en vida, además ventiló que la noche del 13 de setiembre de 2002, “a José Luis se le escaparon una lágrimas”, contó.
Esto lo sostuvo al describir lo que sucedió la última noche que vio a la víctima con vida.
“Lo último que hablé con él fue por algo que lo había hecho sentir mal. Se sentía mal porque le gustaba Antonella Pantone. Yo le dije esa noche –en la fiesta de cumpleaños de Victoria Biondolillo en el Barrio Jardín de Los Andes- que le dijera lo que sentía por ella. Él la llamó para hablar fuera de la casa y cuando vi que terminaron de hablar salí y lo vi mal porque Antonella no le había dado bola. Fue la segunda vez que lo vi llorar. Esa chica había estado de novia con Bonibardo”, detalló Canciello.
Bonivardo es uno de los cuatro jóvenes que en principio fue vinculado al homicidio y que resultó sobreseído junto al hijo del juez Martínez. Quienes siguen vinculados al caso son Abdo Girala y Carlos “Metralleta” Pérez.
Más tarde, Canciello, afirmó que con “Bonivardo tuvieron un cruce de palabras en Disc Crazy” un local bailable que resultó ser famoso entre la juventud del Este y que se localizaba en la entrada a San Martín por el Carril Costa Canal Montecaseros.
Bolognezi estaba enganchado con Antonella
A las 9:45 comenzó su declaración otro amigo de José Luis Bolognezi: Martín Ezequiel Miranda, quien confirmó que la víctima por esos días no tenía novia, que le gustaban “todas” pero que “estaba muy enganchado con Antonella”, coincidió.
Sobre la noche de los hechos, Miranda, declaró que lo vio esa noche a Bolognezi “como a las tres de la mañana” y que después le perdió el rastro cuando la víctima decidió ir a comprar cigarrillos.
Luego agregó que con un grupo de amigos fueron a dar unas vueltas al centro de San Martín con el fin de ver si lo divisaban a Bolognezi y que cerca “de las cuatro” de la mañana, antes de irse a dormir durante la mañana del 14 de setiembre de 2002, pasó por la casa de Bolognezi “pero no atendió nadie”.
También dijo que se enteró del crimen “al otro día”, debido a que el padre de Canciello “lo había visto tirado a José Luis”. Que luego de la llamada por la que se anotició sobre el homicidio “cayó a mi casa el padre de José Luis y fuimos a la policía”. Y añadió: “Los amigos le decíamos Kote porque de chiquito no le salía José”, sostuvo.
Sobre cómo era José Luis Bolognezi, Miranda aseguró que “era melancólico, sobre todo cuando recordaba a su madre, en esos momentos le gustaba estar solo”. Además confirmó que tuvo una pelea “con Bonibardo por Antonella”.
Confirman discución entre Bolognezi y Bonibardo
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Lucas Mora, amigo íntimo de José Luis Bolognezi.
A las 10, Lucas Mora, inició su testimonial ante el tribunal, quien confesó que junto a la víctima “estábamos todo el día juntos desde los 15 años”.
Después de contar que Bolognezi había tenido “un encontronaso con Bonivardo en El Ciervo”, otro local nocturno que fue muy conocido en San Martín, informó que sabía que Abdo Girala se movilizaba en una “Ford Ranger negra”.
Mora contó que lo vio cuando concurrió al velorio de Bolognezi, Daniel Girala, y la fiscalía le recordó lo que declaró el 25 de octubre de 2002 cuando sostuvo que en esa ocasión –del velorio- Daniel Girala le había dicho que tuvieran cuidado con un Ford K rojo.
“No recuerdo bien lo del Ford K. Lo del auspicio sí”, contestó al ser requerido tanto por el presidente del tribunal, Pedro Carrizo, como la fiscal Nancy Lecek.
Lo referido al auspicio recordó un episodio del pasado en el que Bolognezi junto a otros amigos, entre los que estuvieron presentes Miranda y Mora, fueron hasta la agencia de Girala con el fin de pedir un auspicio para una fiesta que tenía como fin recaudar fondos para que los jóvenes pudieran irse de vacaciones.
Durante la séptima jornada del juicio por el crimen de José Luis Bolognezi declararon seis testigos, todos jóvenes amigos de la víctima.
La primera en declarar fue Victoria Biondolillo, y además informaron sobre su versión de los hechos Germán Moy y Lucas Pug.
Fuera del tribunal, en la puerta donde se improvisó la sala de audiencias en el edificio del Consejo Profesional de Ciencias Económicas, los amigos "del Kote" anunciaron que el próximo domingo, a las 20:30, habrá una nueva marcha pidiendo justicia.



