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Campanini: entre la causa judicial, la interna policial  y la responsabilidad del Estado

A pesar de las especulaciones que existen, es prematuro vaticinar si existirá una imputación en contra de quienes participaron del fallido salvataje del guía de montaña. En tanto, y por afuera de la causa, cada vez suena más fuerte la versión que indica que alguien quiso terminar con el prestigio del que gozaba la Patrulla de Rescate de la Policía.

Algunos puntos que vale la pena pasar en limpio para saber cómo continúa la investigación por la muerte del guía de montaña Federico Campanini. El fiscal de la causa, Luis Correa Llano, no aseveró que en los informes presentados por los efectivos policiales que participaron de la expedición existan datos falsos o que no se ajusten a la realidad; tal como se especuló en relación a la orden judicial que habría existido para dejar al guía con vida en la cumbre y ordenar el descenso de quienes fueron a rescatarlo.

El caso está en etapa de instrucción, con datos que se suman al expediente día tras día y que, por el momento, no permite sacar conclusiones claras. Aunque sí, está claro, cuando se redacte una resolución, seguramente, aparecerán las voces de los expertos que aportaron sus testimonios, y que dejaron en claro que, más allá de lo que suceda con la investigación, el Estado tiene una responsabilidad primaria en esta historia: el Parque Aconcagua no cuenta con los recursos necesarios para enfrentar este tipo de contingencia. Y será por esto que, en el gobierno, decidieron no hablar sobre este asunto en particular.

El testimonio de Juan Ignacio Rogé, el médico que estaba prestando servicios en el cerro en el momento del rescate, sirvió, en parte, para desnudar estas falencias. El joven pediatra (tiene 29 años) no tuvo límites para elogiar a los miembros de la Patrulla de Rescate, un equipo que, junto con el GES (Grupo Especial de Seguridad), eran los únicos que gozaban de prestigio y respeto dentro de la fuerza. Hasta que apareció el polémico video y, de pronto, los rescatistas pasaron a ser los verdugos de Campanini.

Una de las hipótesis que se maneja, y que nada tiene que ver con la causa judicial, apunta a que el objetivo de la difusión del video responde a una interna policial. Es una manera de decir “así, en estas condiciones, y sin las herramientas y recursos técnicos necesarios, trabaja la Patrulla”. Pero fue a partir de estas imágenes que se desató el escándalo y que el expediente llegó a la Fiscalía de Delitos Complejos.

Una fuente cercana a la investigación fue contundente con estos datos: “Lo poco que se puede sacar en limpio, hasta el momento, es que no están dadas las condiciones para realizar un rescate con estas características, y eso va más allá del recurso humano con que se cuente”.

O, si el video fue el resultado de una interna policial, la salida del comisario Armando Párraga, hasta el martes pasado jefe de la Patrulla, fue una consecuencia directa, más allá de que el ministro de Seguridad Carlos Ciurca afirmara que esa decisión estaba tomada desde diciembre.

Párraga quedó en medio de una disputa entre policías cuando se abrió una causa por irregularidades en el manejo de fondos provenientes de servicios extraordinarios. Y, por lo visto, de aquella historia también quedó alguna rispidez. Por eso, tampoco se descarta que el video haya sido suministrado por alguien que sabía que, de ese modo, se quedaba con la cabeza de Párraga.

Los dos policías que participaron del operativo –los otros cuatro integrantes de la expedición eran voluntarios- irán este jueves a declarar ante Correa Llano. Los efectivos enfrentan una tarea difícil: justificar el accionar que muestran los casi tres minutos de video dentro de un operativo que llevó aproximadamente seis horas. Eso, con el agravante de saber que en cualquier momento pueden ser imputados por “abandono de persona y omisión de auxilio”. En todo caso, también cuentan con la tranquilidad de saber que, si actuaron como correspondía, sus testimonios sólo pasarán a formar parte de un expediente que, por el momento, está caliente.