En seis meses, la DGE no aportó dinero para reparar una escuela saqueada
A la escuela Unidad Latinoamericana le robaron en el mes de junio todos los elementos de su Sala de Informática además de provocar serios daños y roturas en su edificio. Pero, desde entonces, la Dirección General de Escuelas no ha destinado ni un solo peso tanto para montar otra sala como para las reparaciones.
“Han desvalijado la sala de informática. Picaron la pared. Arrancaron la reja y la puerta. Todavía no hemos hecho el inventario pero sabemos que faltan 16 computadoras y el servidor, dos televisores, un DVD, cámaras digitales y equipos de música sin estrenar”, explicaba la directora de la escuela Unidad Latinoamericana, Sara Calomarde, a MDZ tras encontrarse la mañana del pasado 12 de junio con el edificio revuelto y advertir que habían sido prácticamente saqueados.
Después de digerir el amargo sabor del robo, comenzó un tedioso peregrinar por oficinas y despachos gubernamentales que ya lleva poco más de seis meses. Es que desde que sucedió el trágico hecho, la Dirección General de Escuelas no ha destinado ni un solo peso a la recuperación de materiales ni a la reparación del edificio.
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Muchos fueron los pedidos hacia la DGE para obtener una reposición de esos fondos, provenientes del área de Infraestructura educativa del Ministerio de Infraestructura, llegando hasta el propio despacho del gobernador Celso Jaque. Obviamente, sin respuesta.
Otro dato más que alarmante del presente del establecimiento educativo del barrio Patrón Santiago es el que tiene que ver con el seguro que cubría los implementos robados. Inicialmente, y más allá del mal momento vivido, la tranquilidad de haber incluido los materiales robados en la lista del seguro aliviaba a los directivos de la escuela. Pero, después de iniciar los trámites para recibir el importe dinerario correspondiente, la sorpresa fue mayúscula al enterarse que el proceso de contratación con la empresa aseguradora no fue completado por la DGE. Por lo tanto, se perdió todo.
Hoy, en tanto, con las clases finalizadas y el receso vacacional de verano a punto de iniciarse, lo poco que queda en la escuela corre un gran riesgo de perderse. En aquel robo de junio, los saqueadores rompieron la alarma para poder hacer su trabajo sin la molesta sirena sonando y hasta hoy no ha podido ser reemplazada ni reparada, obviamente, por falta de dinero.
Otro dato más que alarmante del presente del establecimiento educativo del barrio Patrón Santiago es el que tiene que ver con el seguro que cubría los implementos robados. Inicialmente, y más allá del mal momento vivido, la tranquilidad de haber incluido los materiales robados en la lista del seguro aliviaba a los directivos de la escuela. Pero, después de iniciar los trámites para recibir el importe dinerario correspondiente, la sorpresa fue mayúscula al enterarse que el proceso de contratación con la empresa aseguradora no fue completado por la DGE. Por lo tanto, se perdió todo.
Hoy, en tanto, con las clases finalizadas y el receso vacacional de verano a punto de iniciarse, lo poco que queda en la escuela corre un gran riesgo de perderse. En aquel robo de junio, los saqueadores rompieron la alarma para poder hacer su trabajo sin la molesta sirena sonando y hasta hoy no ha podido ser reemplazada ni reparada, obviamente, por falta de dinero.



