Presenta:

Otra vez juntos: la DGE y el SUTE otorgarán cargos exclusivos en Primaria

Mientras el sindicato de docentes enarbola la bandera de la pluralidad en los Terciarios, y busca abrir concursos para acceder a cargos, en la Primaria se promueve lo opuesto.  Casi 400 ascensos jerárquicos, a otorgarse en 2010, están reservados sólo para un pequeño grupo de docentes, en cambio de funciones por cuestiones de salud.
190343.jpg
Cuando parecía que la relación entre el Sindicato Único de Trabajadores de la Educación (SUTE) y la Dirección General de Escuelas (DGE) se había roto, a causa de la puja sindical por conseguir la apertura de concursos para que todos los docentes mendocinos pudiesen acceder a cargos en el nivel Terciario, aparentemente los vínculos volverían a estrecharse ahora para reservar ascensos jerárquicos enel área Primaria, para un minúsculo grupo de docentes.

Se trata, nada más y nada menos, de cerca de 400 nuevos cargos de Secretariado en escuelas de nivel inicial y EGB que serían otorgados para el próximo ciclo lectivo sólo a docentes que estén en “cambio de funciones”, por cuestiones de salud y directivos que no tengan cargo titular.

Lo llamativo de la determinación, ya anunciada dentro del sindicato a los propios afiliados y en el seno de la cartera educativa provincial, es que estos docentes en funciones especiales conforman un grupo que apenas supera los mil, no están frente a alumnos y en su mayoría a causa de cuadros psiquiátricos.

La intención del SUTE es crear una comisión médica evaluadora de cada caso, para que luego realicen un curso de capacitación y los que aprueben se unjan como los nuevos Secretarios. Pero, una de las principales dudas radica en que si se determina que están aptos médicamente para ser ascendidos ¿Por qué no vuelven a dar clases? Y se abre el concurso para todo el universo docente de la provincia.

La medida es resistida por la gran mayoría de los docentes primarios mendocinos, ya que en algunos casos, estos profesionales de la educación son de materias especiales (educación musical, artes plásticas, educación física, etc) y además de haber sido indemnizados económicamente por las ART, a causa de sus afecciones, aún así siguen cobrando en sus sueldos el ítem “estado docente”, a pesar de no trabajar frente al grado y con este ascenso jerárquico se verían retribuidos con un aumento salarial significativo.

“Llevo quince años de antigüedad, dando clases todos los días, y muchos de estos colegas que están en cambio de funciones ni siquiera completaron un año como titular. Recibieron dinero, fueron beneficiados sacándolos del grado y ahora, encima, se los premia con un ascenso. ¿Y los demás, cuando ascendemos? o ¿Perdemos por estar sanos?”, cuestiona Liliana, docente de una escuela de Las Heras. 

El hecho de haber sido docentes de materias especiales no es cuestionado por sus colegas ni menospreciado como profesional, si no que simplemente, aseguran, no tienen la formación y capacitación para desempeñarse en un cargo, como el de Secretario, que ante la ausencia de directivos en la escuela, la responsabilidad de conducir pedagógicamente el establecimiento recae precisamente en el Secretario.

“¿Con qué fundamentos podría uno de estos compañeros supervisar una clase de Lengua o Matemáticas? ¿Cómo podría confeccionar un PCI (plan curricular institucional)? En mi caso particular, he cumplido funciones como Vicedirectora suplente durante varios años y no me permiten ni siquiera concursar por este nuevo cargo”, sentencia Liliana.

Desde el SUTE, su titular Cristina Rasso no acusa recibo de las críticas de los afiliados y argumenta que “en su mayoría, estos docentes en cambio de funciones, cumplen con el rol de asistente de directivos” pero no presenta justificaciones para la reserva de los cargos y la no posibilidad de concursar de los demás docentes.

“Ellos ya están cumpliendo funciones similares. Además, de los casi mil que son, no todos van a llegar a estos cargos. Eso está claro”, reconoce Rasso.

Pero, haciendo un cálculo medianamente simple, con sólo el 30% de los “cambio de funciones” que accedan, ya estarían cumpliendo la cuota de 300 cargos previstos para ellos. Porque los otros 100 también tienen reserva exclusiva.

En este caso, serían guardados para aquellos docentes que ya tienen jerarquía de directivos y que aún no hayan podido optar por un cargo titular.

Por su parte, la subsecretaria de Planeamiento y Gestión Educativa de la DGE, Livia Sández, reconoció a MDZ lo discutible de la medida pero la justificó aludiendo que “corresponde a algo firmado y establecido en paritarias durante la gestión anterior y las paritarias tienen fuerza de ley. Hoy no podemos discutir los términos”.

“Lo único que pudimos imponer son los 100 cargos para otros docentes y que el curso de capacitación se extienda por un año, pero lamentablemente debemos cumplir con lo que en su momento se firmó”, admite Sández.

De todas maneras, se estaría avalando una discriminación de docentes, se manejaría discrecionalmente el acceso a cargos y se generaría un “coto de privilegio”, exactamente los puntos que pone sobre la mesa el SUTE a la hora de ir contra las instituciones Terciarias.