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La explosión de San Martín ya se cobró la vida del padre y los dos hijos de la familia

Al fallecimiento del padre de la familia Scordomaglia se suman la de sus dos hijos. La madre de los chicos sigue grave en el Lagomaggiore. La Policía refuerza la hipótesis de "suicidio masivo mediante inhalación de gas" y que la explosión habría sido por accidente. Habría una carta de disculpas antes de la tragedia.
La casa del barrio MEBNA, luego de la explosión. Foto: Gentileza Daniel Gutiérrez
La casa del barrio MEBNA, luego de la explosión. Foto: Gentileza Daniel Gutiérrez
La explosión de la casa de los Scordomaglia, en el barrio MEBNA de San Martín, sigue sumando víctimas. A la muerte de Marcelo (40), el padre, se suman ahora los fallecimientos de sus dos hijos.

El jefe familiar dejó de existir anoche, alrededor de las 23.30, en el Hospital Lagomaggiore, a causa de las graves heridas que presentaba en su cuerpo, quemado en un 90%. Mientras que los menores, murieron por similares causas pero en las primeras horas de hoy.

El mayor de los hijos del matrimonio Scordomaglia, Alejandro (15) murió a las 2 de la madrugada en el Laggomagiore. En tanto, el menor de los niños, Gianfrancisco (8) falleció a las 3, en el Notti, según confirmó el jefe policial de la zona Este, el comisario inspector Mario Flores.

María Laura Brodín (38), la esposa de Marcelo y madre de los menores, aún permanece en Terapia Intensiva del Laggomagiore y se espera para las próximas horas un reporte médico de su situación.

Mientras tanto, la investigación por la tragedia de la familia Scordomaglia va tomando ribetes insospechados y la Policía sostiene, en su línea investigativa, la firme hipótesis de la intencionalidad de “suicidio masivo mediante inhalación de gas” y que la explosión habría sido a causa de un accidente no previsto en el macabro plan.

Según confirmó el comisario Flores, tanto las puertas como las ventanas y las salidas de ventilación, exigidas por Ecogas, “estaban tapadas con cintas y trapos”.

A su vez, y de acuerdo a los antecedentes que están recabando los investigadores, existen registros de ingresos del padre y el hijo mayor al Hospital El Sauce y de controles por un tratamiento psiquiátrico ambulatorio bajo el que permanecían. También, según los vecinos de los Scordomaglia, la realidad económica de la familia era compleja, debido a que Marcelo estaba sin trabajo y constantemente se oían gritos y discusiones desde el interior de la vivienda.

Pero, el dato más firme que permitiría echar luz sobre las verdaderas intenciones de los Scordomaglia tiene que ver con quien les alquilaba la propiedad donde vivían: el futbolista Gustavo Reggi.

Luego de retirados los peritos de la casa de la manzana F del barrio MEBNA y de ordenadas todas las actuaciones correspondientes, el jefe poilicial de la zona Este admitió que “Reggi se habría puesto a limpiar un poco de escombros y mientras realizaba esa tarea, se habría encontrado con una carta del jefe familiar en la que le pide disculpas por haber utilizado la casa para su plan. Estamos tras esa carta”.