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Un sacerdote sufrió un intento de asalto después de participar de la convocatoria de Jaque
El padre Aldo Godino fue golpeado por dos asaltantes en un intento de robo. Está medicado y en reposo. El religioso estuvo en la misma mesa que el gobernador. "Es una paradoja, salir de hablar de inseguridad y sufrirla en carne propia", expresó.
Como si se tratara de una ironía del destino, el padre Aldo Godino, de la Parroquia San Nicolás, fue golpeado por dos jóvenes que quisieron asaltarlo cuando regresaba de la Casa de Gobierno, donde había estado junto al Gobernador Jaque con motivo del Pacto Social. Los jóvenes ladrones no se inhibieron ante los hábitos que portaba el cura para intentar robarle y luego golpearlo.
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“Es una paradoja, salir de hablar de inseguridad y sufrirla en carne propia”, manifestó el cura en diálogo telefónico con MDZ, quien está en reposo por prescripción médica.
Se debe al fuerte golpe que recibió este viernes alrededor de las 13.30 como consecuencia de un intento de asalto.
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En pleno centro fue atacado el padre Aldo, precisamente en España y Montevideo, de Capital. Caminaba de regreso a la parroquia, ubicada en Peatonal, entre 9 de Julio y España, cuando “sentí que me metían la mano al bolsillo entonces reaccioné”, contó el sacerdote.
La reacción fue sólo darse vuelta, sorprendido por sentir que le habían metido la mano al bolsillo. “Pero me empujaron y tiraron al piso; sufrí un golpe muy fuerte”.
El padre Aldo le restó importancia al hecho al manifestar que “eran dos mocositos de unos 14 ó 15 años”, pero aclaró que no vio si estaban o no armados, sólo que después de golpearlo salieron corriendo.
El sacerdote se paró y llegó muy dolorido a la parroquia. Un médico lo revisó, le recetó una serie de inyecciones debido a que el golpe en la cola (cayó sentado) también le repercutió en la espalda, y es posible que los dolores le hayan afectado los riñones.
El padre Aldo le restó importancia al hecho al manifestar que “eran dos mocositos de unos 14 ó 15 años”, pero aclaró que no vio si estaban o no armados, sólo que después de golpearlo salieron corriendo.
El sacerdote se paró y llegó muy dolorido a la parroquia. Un médico lo revisó, le recetó una serie de inyecciones debido a que el golpe en la cola (cayó sentado) también le repercutió en la espalda, y es posible que los dolores le hayan afectado los riñones.