Presenta:

La puja entre Inteligencia e Investigaciones

El robo al blindado es uno de los casos en cuestión.
El robo al blindado es uno de los casos en cuestión.
El sentido de tener una Dirección de Inteligencia Criminal (DIC) pareció perderse después de los últimos hechos delictivos importantes que hubo en la provincia. Definitivamente, el trabajo específico para el cual fue creado este organismo no sirvió. Ninguno de los grandes robos -Shopping, UMAR y camión blindado- pudo ser anticipado por los espías que recaban información en la calle y hacen el análisis correspondiente para poder estar siempre un paso adelante de los delincuentes.

Por estos días, la DIC está funcionando como un órgano paralelo a la Dirección de Investigaciones. Hace tareas destinadas al esclarecimiento de los delitos sin reconocer la autoridad judicial y acaparan información que luego llega tarde a la mano de los detectives o, directamente, no llega.

En estas últimas semanas, los efectivos de Inteligencia fueron los que más novedades aportaron al Ministerio de Seguridad. Los reportes fueron a parar directamente al despacho del ministro Carlos Ciurca. Son datos que, después de ser analizados y calificados como logros, fueron difundidos a la opinión pública.

Hubo un caso testigo sobre la falta de conducción y de coordinación entre las áreas de Investigaciones, Inteligencia y la Justicia.

Hace dos días, desde Seguridad informaron que miembros de la DIC habían participado de un operativo en San Juan, donde se logró desbaratar a una banda que operaba en la zona de Cuyo y que tenía como objetivo cometer un asalto contra un casino en Mendoza.

La información fue parcializada. En realidad, los agentes detuvieron a un grupo de ladrones que estaba sospechado de haber cometido el robo a la joyería Tersani, en el Shopping. Esa información la había manejado el fiscal de Delitos Complejos, Luis Correa Llano, y por ese tema había armado una comisión especial con efectivos de la Departamental de Guaymallén, quienes también se salieron de su rol específico de prevención y decidieron incursionar en el arte de la investigación criminal.

Ni bien se supo que esta comisión tenía todo listo para viajar a San Juan, aparecieron efectivos de Inteligencia para buscar el crédito para la dirección a la que pertenecen.

Una vez con los sospechosos detenidos, la novedad se conoció a través del Ministerio. Hasta ese momento, era un logro y un crédito para los efectivos que participaron de la misión.

Poco después, y si bien ninguna fuente judicial quiso confirmarlo oficialmente, se supo la idea era mantener el secreto absoluto sobre estos arrestos para poder hacer lo mismo con el resto de la banda. Se cree que sólo logró desbaratarse una célula de la gavilla y que, en realidad, los miembros de Inteligencia llegaron hasta San Juan como consecuencia de una pesquisa iniciada inmediatamente después de cometido un delito, y no como parte de un plan preventivo. Por funciones específicas, deberían haber quedado al margen de ese operativo.

“No podemos decir nada. Es todo secreto”, se apresuró a decir el director de la DIC, Gianni Venier, y así evitó dar los argumentos que justificaran la presencia de gente de su cartera en San Juan.

Por definición, los agentes de Inteligencia no son operativos, aunque en la provincia, al no existir todavía la figura de la “Policía Judicial”, esta situación no está reglamentada. La participación de Inteligencia en la provincia vecina, sin una orden judicial específica, podría haber generado una situación incómoda si, frente a alguna complicación en las detenciones, se hubiese originado un tiroteo.

El clima que se vive por estas horas en el Ministerio provocó reacciones dentro del ámbito de Investigaciones y generó quejas, por ejemplo, por la escasez de recursos con que cuentan. “El grupo de Investigaciones de Delitos Complejos está integrado por quince persona, pero sólo tienen un Ford Ka para moverse”, declaró, ofuscado, un detective.

Además, reconoció que, sin querer, encontraron competencia interna a la hora de llevar adelante un caso. “La diferencia es que nosotros trabajamos para la Justicia y ellos para el Ministerio”. Esta postura fue ratificada por una fuente del Ministerio, que al ser consultada sobre la actuación de la DIC en San Juan, sólo se animó a decir: “Se aproxima el 9 de junio, y hay que tener resultados”.