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Pintadas en la sede del Movimiento Ecuménico de Derechos Humanos

Ayer, quienes trabajan en el organismo se dieron cuenta de que alguien había escrito “posmocerdos” con pintura. Creen que el ataque tiene que ver con la denuncia hecha contra el subsecretario de Seguridad, Carlos Rico.

Hasta cierto punto, para quienes trabajan en el Movimiento Ecuménico de Derechos Humanos, no fue una sorpresa llegar ayer a la sede y encontrar que las paredes del frente estaban pintadas con frases tales como “posmocerdos”.

Suponen que se trata de la reacción lógica de un sector que simpatiza con quienes formaron parte de la última dictadura militar y que se sintieron afectados por las denuncias hechas en contra del subsecretario de Seguridad de la provincia, Carlos Rico.

La presentaciones en la Justicia Federal para lograr que se investigue al ex comisario, destaparon, además, una cantidad de datos que, 32 años después del golpe, no habían sido descubiertos; especialmente porque se cuenta con una escasa cantidad de testigos víctimas de secuestros y torturas.

“Supongo que lo que nos escribieron significa que somos unos cerdos modernos. Ellos sabrán por qué lo hicieron”, explicó Elba Morales, una de las caras visibles del MEDH en Mendoza.

Y continuó: “trato de tomarlo con humor. No es la primera vez que recibimos un ataque de este tipo. Pero no sé por qué, presiento que esto es lo más liviano que vamos a sufrir”.

Anteriormente, el frente del MEDH, ubicado en San Lorenzo 478 de Ciudad, había sido pintado con frases alusivas a la desaparición forzada de Jorge Julio López.