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Escapó de un asalto y fue a buscar a la policía, pero los efectivos no reaccionaron
El dueño de un restaurante de Chacras de Coria todavía no logra entender la poca predisposición que encontró en los uniformados cuando fue esta madrugada a pedir ayuda. Llegó hasta una dependencia policial para avisar que estaban robando en su local (ubicado a 500 metros de distancia) y que los delincuentes estaban a pie. Los ladrones escaparon.
Juan Domingo Barroso es el propietario de un restaurante en Chacras de Coria. Hasta esta madrugada gozaba de un envidiable invicto: nunca lo habían asalto. Pero llegó su primera vez.
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Cerca de la una de la mañana, tres chicos, que no tendrían más de 18 años según las descripciones hechas por testigos, ingresaron al local ubicado en la calle Besares 706, y luego de mostrar las armas que portaban, obligaron a mozos y clientes a entregar sus pertenencias.
En el momento del atraco, había aproximadamente quince personas cenando. No hubo resistencia. La gente vio que los delincuentes eran muy jóvenes y que estaban alterados. Habían llegado a pie hasta el lugar y parecían estar jugados y sin conciencia de que podían ser atrapados.
Barroso logró ocultarse. Vio entrar a los delincuentes y optó por escapar e ir a buscar a la policía. Subió a su camioneta y anduvo unos quinientos metros, que es la distancia que separa el restaurante Scala La Portada de la base de la Policía Motorizada de Luján de Cuyo, ubicada en San Martín y Besares, frente a la desaparecida Carbomental.
El dueño del lugar llegó agitado y alterado por la situación. Alertó a los efectivos que encontró y les dijo que por favor se movilizaran porque estaban asaltando su local; que iba a ser fácil dar con los delincuentes porque no contaban con movilidad y no había muchos lugares para escapar.
La reacción de los efectivos, según contó la víctima, dejó mucho que desear. Lejos de actuar con la prisa que ameritaba el caso, terminaron de conversar y casi con modorra se dispusieron a salir a ver qué podían hacer.
Cuando llegaron al restaurante, ya era tarde. Los sujetos habían escapado con mil pesos en efectivo y pertenencias de los clientes. “Se fueron corriendo”, les advirtieron, para ver si era posible encontrarlos.
Los uniformados salieron a dar unas vueltas por la zona, pero regresaron algunos minutos más tarde con las manos vacías.
“Lo que más me llamó la atención es la falta de acción de la policía. Esto es responsabilidad de ellos, del intendente y de todos los funcionarios que se tienen que encargar de la seguridad”, reclamó Barroso.
La reacción de los efectivos, según contó la víctima, dejó mucho que desear. Lejos de actuar con la prisa que ameritaba el caso, terminaron de conversar y casi con modorra se dispusieron a salir a ver qué podían hacer.
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“Lo que más me llamó la atención es la falta de acción de la policía. Esto es responsabilidad de ellos, del intendente y de todos los funcionarios que se tienen que encargar de la seguridad”, reclamó Barroso.