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Contradicciones y careos en el juicio por el crimen de Alejo Hunau

Una mujer estuvo a punto de quedar detenida por "falso testimonio". Se trata de una testigo que aseguró haber escuchado a Diego Arduino -único imputado por el homicidio- confersar que le pegó a la víctima. Luego se desdijo.
Patricia Rodríguez, la controvertida testigo que fue protagonista del tercer día del juicio oral. Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
Patricia Rodríguez, la controvertida testigo que fue protagonista del tercer día del juicio oral. Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
Patricia Rodríguez se sentó a declarar esta mañana en el juicio por el crimen de Alejo Hunau y confirmó que su testimonio iba a ser polémico, tal cual se preveía.

“Fui a hacer la denuncia porque me vi involucrada indirectamente”, comenzó la declaración Rodríguez. Pero luego remató esa frase agregando: “En realidad yo fui a decir lo que había visto en los medios”.

Todas las afirmaciones de la testigo se contradecían entre sí. Ante la presión de la fiscalía, los jueces y la querella, finalmente la mujer dijo que “por bronca a Antonio (Giacondino), mentí en mi primera declaración. Quise que fuese preso o que muriera, no lo sé”. Giacondino estuvo en pareja con Patricia Rodríguez y juntos trabajaban en el drugstore ubicado en la calle Arístides Villanueva y Rodríguez.

Según las primeras declaraciones de la testigo (hechas en abril de 2005),  Diego Arduino (el único imputado por el crimen) fue a ese local a ofrecer una filmadora; estaba nervioso y le confesó a Giacondino (a quien, según ella ya conocía) que había golpeado a un hombre y no sabía si estaba muerto. La mujer también agregó que su novio le dijo al único sospechoso “andá y empastillalo”.

Pero hoy, Rodríguez afirmó que tenía una relación mala con Giacondino y que la única manera que vio de escapar de ella era “involucrándolo sin tener nada que ver. Yo estaba mal psicológicamente".

Luego de lo afirmado -o refutado- por Rodríguez, el tribunal dio lugar a un careo pedido por la defensa entre la supuesta falsa testigo y la madre de Hunau, Silvia Ontivero.

Ontivero comenzó reprochándole que “la información que ella podía aportar era muy importante para cerrar las piezas de esto”.

Luego, la mamá del asesor de gobierno asesinado le dijo que ella le había contado muchas cosas que no había nadie había declarado. Pero la controvertida testigo jamás dio el brazo a torcer.

Negó todo lo que Ontivero le reclamó y sólo afirmó que sí tuvieron charlas, pero que “todas eran para que la mamá me contara sobre su dolor. Yo jamás le dije nada; hablamos de madre a madre”.

Ontivero se mostró muy fuerte durante el careo. Estaba indignada ante las desmentidas de Rodríguez y actuó siempre con tranquilidad. Al sentarse junto a sus abogados se quebró y rompió en llanto.

Por su parte, el fiscal,  Fernando Guzzo,  pidió la detención inmediata Patricia Rodríguez por el delito de "falso testimonio". Los jueces no dieron lugar a la solicitud, ya que, argumentaron, “no hay motivo comprobable por el cual esta mujer entorpezca la investigación con su libertad”.