La nueva cárcel Almafuerte ya está lista para recibir internos
La unidad carcelaria ubicada en Campo Cacheuta cuenta con espacios para diferentes deportes, enfermerías, salas para internación, laboratorio de análisis y otras salas equipadas con aparatos de última tecnología. Los medios tuvieron la posibilidad de recorrer la nueva cárcel mendocina, a un día de la apertura.
A un día de la inauguración de la cárcel de Campo Cacheuta Almafuerte, el Ministerio de Gobierno organizó una visita al lugar con los periodistas de los distintos medios locales. Este recorrido estuvo guiado por el Subsecretario de Justicia, Gustavo Castiñeira de Dios, y por el Director del establecimiento, Oscar Dragneff.
La Unidad Penal tiene 23 hectáreas. Actualmente 179 internos la están ocupando pero las instalaciones permiten la reclusión de más de 900.
Almafuerte cuenta con cinco módulos de cuatro pabellones cada uno. Las alas de máxima seguridad tienen celdas para sólo un presidiario, mientras que las de media seguridad poseen celdas con capacidad para tres personas. En este penal se alojarán sólo los condenados.
La seguridad de la cárcel se basa en un doble cierre perimetral; en espacios enrejados con barrotes, que en su interior poseen tres hierros macizos más, perros policías y en una gran cantidad de efectivos policiales (gendarmes, policías federales, Grupo especial de la cárcel -GEO- y policías provinciales).
Cada preso se dirigirá a las diferentes salas por conductos de circulación (pasillos alambrados, con diferentes cabinas de control, donde se encuentra personal policial y donde, en un futuro, habrá sensores detectores de metales). Por estos pasajes el interno circulará siempre custodiado por un policía.
Cada pabellón será grabado durante las 24 horas por 3 cámaras (una en el patio externo de cada ala y dos más en el interno). En total la Unidad Penal dispondrá de 100 filmadoras.
Los internos contarán con una escuela de nivel primario y otra de nivel secundario y con diferentes talleres de oficio, a cargo del Ministerio de Educación. La escuela de laborterapia, según en Dragneff, están destinadas para que “en un principio el interno aprenda a trabajar y así, en un futuro podrá vender su labor. Ese dinero será depositado en una caja de ahorro y él tendrá aportes jubilatorios, ART; y demás beneficios como los de cualquier empleado".
En tanto, en la cocina hay tres hornos para cien raciones de comida cada uno y tres cámaras frigoríficas (una de carnes, otra de pollo y otra de verdura). De la alimentación de los internos se encargarán dos nutricionistas. En tanto, de la preparación de las comidas lo harán cinco cocineros y un chef. Todos los alimentos se prepararán con productos de primeras marcas.
Por otro lado, la enfermería contará con una farmacia, un laboratorio de análisis, equipos de rayos x, un consultorio odontológico y 8 camas de internación, para enfermemos derivados a terapia intermedia y a sala común.
Más detalles
Almafuerte tiene campos de deportes y un SUM (salón de usos múltiples), donde ya hay a disposición de los internos aparatos de gimnasia.
“La calidad de vida es totalmente diferente”, dijo Castiñeira de Dios al finalizar el trayecto. De cualquier manera, será muy difícil que los internos se desprendan de ciertas costumbres, por ejemplo, según comentaron, “hay reclusos que aún hacen sus necesidades en bolsas, a pesar de tener inodoros en sus celdas ”.
En la recorrida por las instalaciones un interno pidió a los gritos hablar con Castiñeira de Dios. Una vez cumplido con el pedido, le expresó al subsecretario que “tenemos los baños tapados”. El subsecretario prometió que “mañana me vengo a tomar mates con ustedes y charlamos lo que necesitan”.
La visita finalizó con los periodistas probando el menú que consumieron los internos, y todos quedaron sumamente satisfechos.
Cada pabellón será grabado durante las 24 horas por 3 cámaras (una en el patio externo de cada ala y dos más en el interno). En total la Unidad Penal dispondrá de 100 filmadoras.
Los internos contarán con una escuela de nivel primario y otra de nivel secundario y con diferentes talleres de oficio, a cargo del Ministerio de Educación. La escuela de laborterapia, según en Dragneff, están destinadas para que “en un principio el interno aprenda a trabajar y así, en un futuro podrá vender su labor. Ese dinero será depositado en una caja de ahorro y él tendrá aportes jubilatorios, ART; y demás beneficios como los de cualquier empleado".
En tanto, en la cocina hay tres hornos para cien raciones de comida cada uno y tres cámaras frigoríficas (una de carnes, otra de pollo y otra de verdura). De la alimentación de los internos se encargarán dos nutricionistas. En tanto, de la preparación de las comidas lo harán cinco cocineros y un chef. Todos los alimentos se prepararán con productos de primeras marcas.
Por otro lado, la enfermería contará con una farmacia, un laboratorio de análisis, equipos de rayos x, un consultorio odontológico y 8 camas de internación, para enfermemos derivados a terapia intermedia y a sala común.
Más detalles
Almafuerte tiene campos de deportes y un SUM (salón de usos múltiples), donde ya hay a disposición de los internos aparatos de gimnasia.
“La calidad de vida es totalmente diferente”, dijo Castiñeira de Dios al finalizar el trayecto. De cualquier manera, será muy difícil que los internos se desprendan de ciertas costumbres, por ejemplo, según comentaron, “hay reclusos que aún hacen sus necesidades en bolsas, a pesar de tener inodoros en sus celdas ”.
En la recorrida por las instalaciones un interno pidió a los gritos hablar con Castiñeira de Dios. Una vez cumplido con el pedido, le expresó al subsecretario que “tenemos los baños tapados”. El subsecretario prometió que “mañana me vengo a tomar mates con ustedes y charlamos lo que necesitan”.
La visita finalizó con los periodistas probando el menú que consumieron los internos, y todos quedaron sumamente satisfechos.

