Comenzaron a limpiar el predio Costa Esperanza
Los ex terrenos del Ferrocarril San Martín sirvieron para alojar durante diez años a más de 40 familias. Después de trasladar a la gente a un barrio nuevo de Guaymallén, iniciaron los trabajos para tirar todas las paredes.
Lo que durante años se conoció como el asentamiento Costa Esperanza, en el medio de la Capital de Mendoza, comenzó a formar parte de una montaña de escombros. La Municipalidad inició la limpieza del predio que estará destinado a un emprendimiento inmobiliario a cargo de la firma Puerto Madero. Buscan hacer con los viejos edificios del Ferrocarril San Martín un reciclaje similar al concretado en los viejos galpones del puerto de Buenos Aires.
Las paredes del complejo ubicado en Perú y Suipacha alojaron a más de 40 familias durante los últimos 10 años. Pero, además de darle un lugar para vivir a mucha gente, significó un dolor de cabeza para los funcionarios que no pudieron impedir que la zona se convirtiera en un foco de delincuencia. Por esa razón, en la Onabe (Organismo Nacional de Bienes Raíces) decidieron tirar todas las paredes, para evitar que ese sitio sea elegido, nuevamente, como guarida de malvivientes.
El año pasado, como parte del plan de erradicación de Costa Esperanza, 17 familias fueron trasladadas a un barrio nuevo en Guaymallén. Y en esta última etapa, otros 25 grupos recibieron su casa. El único que todavía no pudo mudarse es Omar González, el presidente de la unión vecinal de Costa Esperanza.
A González ya le habían adjudicado su casa. Sin embargo, por cuestiones de adaptación decidió volver al centro. Y cuando quiso regresar a su vivienda nueva, no pudo porque estaba usurpada. Por eso, desde la Onabe le permitieron seguir en el predio una semana más.


