Los médicos tensan otra vez el conflicto salarial
Los reclamos salariales que comenzaron los neonatólogos del Hospital Luis Lagomaggiore y continuaron los anestesistas nucleados en la Asociación Mendocina de Anestesiología (AMA) parece haber encendido la mecha de las protestas entre los distintos especialistas del Circulo Médico de Mendoza (CIMESA).
Es decir que continuarían con su puesto fijo de trabajo, pero no harían más la labor extra. Sin embargo, esta parece ser la punta de un ovillo de conflictos. Así lo dejó vislumbrar Héctor Mackern, secretario gremial de CIMESA. El médico aseguró que esta decisión puede ser imitada por los neurocirujanos, los ginecólogos, los especialistas en terapia intensiva, obstetras del Hospital Lagomaggiore y pediatras de los Centros de Salud, entre otros especialistas que trabajan en el sector público.
Por su parte, Alberto Rodríguez Assaf, director de Asistencia Sanitaria del Ministerio de Salud de la provincia, aceptó que este tipo de medidas van a comenzar a suceder, pero aseguró que el gobierno no aceptará realizar arreglos con cada especialidad en particular. “Sino esto sería un aquelarre”, declaró.
Para Rodríguez Assaf, esto no es más que una maniobra de presión, que será enfrentada por la Cartera a la que pertenece con firmeza.
Anestesistas
En tanto, el proyecto de Ley de Emergencia Anestesiológica, que otorga al Ministerio de Salud algunas facultades extraordinarias sobre las prácticas de estos especialistas en el sector público, entró a la Legislatura después del mediodía de ayer
Al mismo tiempo, los profesionales nucleados en la Asociación Mendocina de Anestesiología (AMA), anoche daban señales de acercamiento con el Gobierno. Al menos, así lo dejó vislumbrar Ilse Cónsoli, la jefa del servicio de anestesia del hospital pediátrico Humberto Notti.
Cónsoli aseguró que, si bien no han recibido una oferta clara en términos económicos por parte del Ejecutivo, los profesionales de la anestesia podrían bajar el tono de la discusión. “No descartamos poder llegar en las próximas horas a una postura intermedia”, aseveró la profesional, aunque no aclaró si desistirán de los reclamos salariales, que para el Ministerio de Salud eran imposibles de considerar. Cabe recordar que estos médicos reclamaban percibir 6.000 pesos por 24 horas de trabajo semanales.
La medida de fuerza por la cual no ser realizan operaciones programadas hace una semana en cinco hospitales públicos, ya ha provocado la suspensión de casi 700 cirugías. El mayor inconveniente para llegar a un acuerdo es que tanto los médicos como el Gobierno habían endurecido sus posturas. Sin embargo, ayer la situación comenzó a distenderse.
Alberto Rodríguez Assaf, director de Asistencia Sanitaria, explicó que el Ministerio de Salud está abierto al diálogo con los especialistas, pero también fue contundente al referirse a la imposibilidad de hacer nuevas ofertas salariales. “No hay más plata” aseveró.
Por otra parte, el funcionario sostuvo que en cuanto los anestesistas dejen de lado las medidas de fuerza y vuelvan a operar con normalidad, se pondrá en marcha un plan de contingencia sanitaria, para achicar las listas de espera de cirugías.
Esta medida ya se ha tomado otras veces. Específicamente cuando las intervenciones quirúrgicas programadas comenzaron a acumularse tras los paros del sector salud. Cuando esto sucedió, lo que se hizo fue optimizar todos los recursos del sistema, tanto humanos como físicos, para imprimirle nuevamente agilidad a la lista de intervenciones que no se consideran urgencia y emergencia.
La legislación de emergencia para la anestesiología contempla dos aspectos fundamentales. En primer lugar, que el Ministerio pueda incrementar el tiempo de trabajo de los especialistas hasta una carga de 55 horas semanales.
Por otra parte, tiene la facultad para exigir que el anestesista de guardia no pueda retirarse hasta que el próximo no llegue a cubrir el turno. De lo contrario, se considerará abandono de persona y se los podrá sancionar.
